Los cuidados del consumidor
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Los cuidados del consumidor

No obstante la importancia de cuidar ciertos aspectos en la faena de los pollos, como consumidores podemos aportar nuestra cuota de responsabilidad para evitar los riesgos que el consumo de carne contaminada puede traer en nuestra salud. Y para eso debemos evitar, fundamentalmente, dos situaciones: la contaminación cruzada y la mala cocción de las carnes.

«Cuando un organismo patogénico que está en determinado alimento pasa a otro por mala manipulación, hablamos de contaminación cruzada», explicó la docente. Este episodio es común cuando utilizamos los mismos utensilios de cocina para, por ejemplo, trozar un pollo y cortar la ensalada, sin lavarlos entre una tarea y otra. La precaución que debemos tomar, a fin de evitar la contaminación de agentes de uno a otro alimento, es utilizar diferentes tablas para las carnes y las verduras, o bien higienizarlas antes de reutilizarlas.

Por otro lado, debemos cuidarnos de no consumir carnes crudas, porque la correcta pasteurización se encarga de eliminar los microorganismos patogénicos que pueden perjudicar nuestra salud. En este sentido, y para evitar el desarrollo de microorganismos en su interior, hay que evitar que se rompa la cadena de frío y no dejar los alimentos crudos y/o cocidos en la mesada por mucho tiempo. Por último, lavarse bien las manos antes y después de manipular alimentos es la mejor manera de llevar seguridad a la mesa.

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