Los restos mortales de José Aldao descansan en Recreo
El intendente Mario Formento y el presbítero Mariano Marracino recibieron los restos mortales de José Robustiano Aldao que ya descansan en la Parroquia “San Miguel Arcángel”. La ceremonia contó con la presencia de María Julieta Aldao, bisnieta del fundador, y formó parte del programa de actividades conmemorativas al 121º aniversario de la Fundación de Recreo.
Una vez completado el trámite administrativo en el Cementerio Municipal de la Ciudad de Santa Fe, el cortejo partió hacia esa localidad donde fue recibido con emoción por la comunidad recreína que también compartió la bendición del sepulcro y el depósito de los restos mortales en el ingreso del templo parroquial.
“Siempre deseé que él (José Robustiano Aldao) estuviera en Recreo, en el lugar que quería tanto y que también queremos los descendientes”, expresó María Julieta Aldao describiendo un fuerte vínculo familiar no sólo con la ciudad sino también con la parroquia ya que “San Miguel es porque su primera esposa era muy devota” del arcángel.
El mandatario municipal se mostró emocionado “porque tiene que ver con el compromiso de las diferentes áreas municipales que trabajaron para que esto sea posible, sobre todo la subsecretaría de Cultura y Educación que junto a la bisnieta realizaron el trámite necesario para poder traer los restos mortales de uno de los fundadores de la localidad”. Además, señaló que “hemos cumplido con lo que habíamos dicho en el acto alusivo al 120º aniversario fundacional y confío en que la ciudadanía le va a otorgar el valor que se merece una persona que ha dejado sus primeras huellas donando una importante parcela para que esta localidad se transforme hoy en una ciudad pujante”.
El cura párroco también reflexionó sobre el acontecimiento al indicar que “hay que contextualizar la fe en el marco de la historia y saber que, desde los orígenes de nuestro pueblo, la fe estuvo presente en lo que significó la generosidad de una persona que hizo de sus campos un lugar para el desarrollo y para el crecimiento de los ciudadanos. José Robustiano Aldao fue un hombre que compartió los principios de la fe y del Evangelio junto a su mujer Micaela. Por eso, el orgullo de poder traer sus restos aquí es algo más que una cuestión social porque atraviesa lo religioso y nos ayuda a reinterpretar nuestra historia en esa clave”.