Milagros de la Ley de Lemas
Obeid, Reutemann y Balbarrey, los nombres del Justicialismo Crédito: Prensa Gobernación

Milagros de la Ley de Lemas

Los cómputos con los que cerró el escrutinio provisorio confirmaron las primeras tendencias de la madrugada: el PJ logró derrotar al Socialismo.

Con el 97,89 por ciento de las mesas escrutadas -las 154 que restan contabilizar quedarán para el recuento definitivo-, el Lema Justicialista alcanzó el 43,48 por ciento de los votos contra el 38,40 por ciento del Socialismo, para la categoría gobernador.

Pero cuando se analiza la composición de cada lema, vuelve a repetirse la historia de comicios anteriores: el hombre más votado no es precisamente el que terminará accediendo al poder.

Dentro del peronismo, Jorge Obeid se impuso con 336.227 votos, seguido por Alberto Hammerly -el delfín de Carlos Reutemann- que logró 250.753 sufragios.

Alcanzando prácticamente la sumatoria de ambos candidatos oficialistas -la diferencia es de apenas 5 mil votos-, el socialista Hermes Binner logró sólo con su sublema 581.168 votos. De esta manera, y pese a la derrota, el actual intendente rosarino se convirtió en uno de los mejores electores de estos comicios.

Los votos en blanco volvieron a tener también un papel “expectante”. Esta categoría se convirtió en la tercera fuerza de la provincia alcanzando el 15 por ciento. La situación fue particular en algunos distritos, donde esta alternativa se convirtió en la mayoría. Es el caso de Recreo, que hace casi cinco meses quedó sumergido debajo de las aguas del río Salado. En ese lugar, el PJ ganó la comisión comunal con el 35%, pero los votos en blanco treparon al 54%.

Quien se lució en la elección, además de Binner, fue Carlos Reuteman, que como candidato a senador nacional logró 774.997 votos. Así, el gobernador se transformó en el postulante más votado de todo el comicio y le permitió a su partido conquistar el número histórico de seis bancas en la cámara de Diputados de la Nación. Buena elección hizo también el ARI, que logró acceder a una banca de diputado nacional para Susana García, y a cuatro peldaños en la cámara baja de la provincia.

En cambio, el bochorno del comicio estuvo protagonizado por la Democracia Progresita aliada con RECREAR, que perdió todas las bancas en la cámara baja de la provincia, y apenas accedió a una en el Concejo de la ciudad de Rosario.

Estrepitoso fracaso experimentó también el radical Horacio Usandizaga, quien después de decir que no participaría más en política, peleó otra vez por la intendencia rosarina, pero alcanzó apenas el 8 por ciento de los votos.

Precisamente la sucesión de Binner en el Palacio de los Leones es una de las categorías más reñidas en toda la provincia. Los últimos datos daban ganador al socialismo con el 32,69% -Miguel Lifschitz como preferido-, y muy cerca, el PJ con el 31,53 -con el predominio de Norberto Nicotra-. El resultado demuestra un notable crecimiento del peronismo en un bastión socialista.

La sucesión de la intendencia en la ciudad de Santa Fe constituyó una de las sorpresas de la elección. Contra todas las encuestas que aventuraban un triunfo de la oposición a partir de las secuelas que dejó la catástrofe hídrica, el peronismo volvió a retener ese municipio en manos del reutemanista Martín Balbarrey.

En el Congreso de la Nación, Santa Fe estará representada por los senadores Carlos Reutemann y Roxana Latorre del PJ, y por Rubén Giustiniani, del PS. Además, asumirán como diputados nacionales Oscar Lamberto, María del Carmen Alarcón, Pedro González, Jorge Giorgetti, Gustavo Marconato y Paulina Fiol, todos del PJ; también Alberto Beccani, Eduardo Dipollina y Alicia Tate del PS, y Susana García del ARI.

En la Legislatura de la provincia, en tanto, el PJ tendrá mayoría absoluta en el Senado con 15 bancas, contra cuatro para la oposición. La Cámara de Diputados aparecerá sumamente fragmentada: 13 bancas para el obeidismo, 8 para el reutemanismo y 7 para otras fracciones internas del PJ. El arco opositor estará integrado por 18 bancas para el PS y 4 para el ARI.

Definida ya la sucesión de Carlos Reutemann, el nuevo gobierno deberá definir ahora si de una vez por todas toma cartas en el asunto y deroga o modifica de la perversa Ley de Lemas, que vuelve a consagrar gobernador a un hombre que obtuvo poco más del veinte por ciento de los votos.

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