Para Carolina Lauxmann, no habrá país central sin industrialización
Fuente: Jimena Paz
Economía
Redacción El Santafesino
10/10/2016
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Para Carolina Lauxmann, no habrá país central sin industrialización

Según la propia Carolina Lauxmann, una de las principales tesis de su libro Financiamiento, industria y desarrollo. Argentina entre el mainstream neoliberal y la heterodoxia neodesarrollista (editoriales Eudeba y Ediciones UNL), es que naciones como la Argentina necesitan de la industria para llegar a ser consideradas de primer orden. “Ninguno de los países con desarrollo tardío logró la categoría de país central sin un proceso de industrialización”, explicó la autora en la presentación realizada en el Multiespacio de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

El trabajo indaga en las formas en que el capital financiero se articuló con la estructura productiva e industrial del país durante la etapa kirchnerista. Un análisis de estas experiencias neodesarrollistas posteriores a 2001 le permitió a la autora preguntarse sobre las limitaciones del modelo, pero también por las potencialidades que su marco de acción tiene en comparación con el neoliberalismo. Lauxmann se posicionó desde un enfoque claro: apostar por el desarrollo es clave para naciones tan grandes y pobladas como la Argentina, siempre y cuando este proceso de crecimiento se dé sin exclusión social. Explicó entonces que las limitaciones del modelo neodesarrollista estuvieron en que “el sistema financiero bancario apostó por un sistema productivo industrial vinculado con actividades de escasa posibilidad de innovaciones y que demandan poca calidad de empleo (como la explotación de recursos naturales)”.

Según observó, el desafío pasa por “configurar un sistema financiero que sirva como instrumento para viabilizar los procesos de desarrollo”. Lauxmann planteó diferentes alternativas, todas relacionadas con un factor que considera clave: la participación activa del Estado en la distribución del capital financiero hacia los procesos productivos. Propuso entonces “incentivar la profundización crediticia y direccionar el crédito mediante una institucionalización adecuada (como la constitución de una banca de desarrollo)”.

Finalmente, planteó su preocupación sobre “la necesidad de que el país retome un proyecto económico que haga foco en el desarrollo a través de la industrialización”. “Confío en que no quede anacrónico el planteo de incentivar una actividad manufacturera competitiva internacionalmente. Sino, quedamos a merced del dios Mercado para generar espacios de inversión y asignación de los recursos”, planteó.

10 veces menos que Australia

Martín Schorr (doctor en Ciencias Sociales –FLCS- y magíster en Sociología Económica –UNSAM-), y Víctor Fernández (doctor en Ciencias Políticas -UAM, España-, y magíster en Ciencias Sociales –FLACSO-) fueron los invitados al panel de presentación del libro.

Schorr adscribió a la importancia de analizar tanto el aspecto cuantitativo como el cualitativo para pensar las relaciones entre el capital financiero y la estructura productiva. Con sólidas críticas al modelo neodesarrollista impulsado durante el kirchnerismo (atribuye sus limitaciones a la falta de una política industrial y a sostener prácticas que mantuvieron la lógica neoliberal), sostuvo además que el actual gobierno debe tener mayor cuidado al expresar simpatía por modelos como el australiano.

“En primer lugar, porque Argentina aporta hoy el equivalente al 14 por ciento de su producto bruto interno (PBI) en créditos al sector productivo, mientras Australia un 140 por ciento. En segundo orden, porque el país oceánico centra su política industrial en la explotación de los recursos naturales, pero el problema en nuestro territorio es que en la Argentina vive el doble de población”, detalló. Y reflexionó: “Lo que deberán contestar quienes apuestan al desarrollo por esta vía es qué hacemos con los dos tercios de población que nos sobra”.

Por estos motivos invitó a leer el texto de Lauxmann pensando “con qué criterios de eficiencia y productividad se medirán los sectores industriales que se quieren promover”. “Si nos quedamos con los criterios de eficiencia liberal, aun siendo heterodoxos, vamos a consolidar el país de las ventajas comparativas, es decir el país agropecuario y agroindustrial. Pero entonces nos sobrarán dos tercios de la población económicamente activa. Entonces hay que tener mucho cuidado con estos conceptos de querer ser como Australia”, puntualizó.

Por su parte, Víctor Fernández celebró que el libro intente “recuperar algunas preocupaciones teóricas importantes”, y el hecho de que sitúe estas discusiones “en un espacio y tiempo concreto”. Recomendó el trabajo de Lauxmann porque “es interesante para pensar cuáles fueron los límites (del neodesarrollismo) que llevaron a instaurar un proyecto neoconservador en la Argentina”.

Carolina Lauxmann se recibió de Contadora Pública Nacional por la UNL y posee un magíster en Historia Económica y de las Políticas Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). También es doctorando en Ciencias Sociales de la UBA y se desempeña como docente e investigadora, profesiones en las que trabajó arduamente el material recopilado en el libro. Como becaria del Conicet, por ejemplo, estudió la capacidad estatal de financiamiento industrial y las políticas de desarrollo en Argentina.

A la presentación asistieron el flamante presidente de la Unión Industrial de Santa Fe (UISF), Javier Martín, y el subsecretario de Industria de la ciudad, Julio Tealdo.

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