Prevención del cáncer gástrico
Desde mayo de 2000 un equipo multidisciplinario de la Facultad de Bioquímica brinda, a través de la Secretaría de Extensión de la UNL, una asistencia al Hospital Cullen. Este proyecto tiene como finalidad promover la participación en la transferencia de nuevos conocimientos que contribuyan al diagnóstico precoz y a la prevención del cáncer de estómago. Tiende a investigar la prevalecencia de la infección del Helicobacter Pylori en adultos-jóvenes, mediante una técnica no invasiva a través de la sangre determinando anticuerpos frente a esta bacteria, cuyo tratamiento lleva siete días. Son 435 los pacientes voluntarios de toda la provincia, con los que se está trabajando. Una vez que se detecta el anticuerpo contra el Helicobacter Pylori inicia un tratamiento para erradicar la bacteria y evitar problemas mayores
Desde el año 1984 la comunidad científica se asombra ante la existencia de una bacteria en el estómago. Los investigadores Wagner y Marshall descubren que un número importante de enfermedades en el aparato digestivo tiene directa relación con el Helicobacter Pylori. Así la gastritis crónica, la úlcera duodenal y al mismo cáncer se lo involucró con su presencia.
En 1994, la Organización Mundial de la Salud estableció la infección del Helicobacter como carcinogenética, es decir generadora de cáncer. Dentro de esa bacteria hay algunas “sepas”, o tipos de bacterias, dentro de la misma, que son mucho más agresivas porque produce la célula que puede ir degenerando en un cáncer de estómago.
El cáncer gástrico sigue siendo una de las causas de muerte más importante en todo el mundo, realidad de la que no escapa nuestro país. El tabaquismo, la carencia o exceso de ciertos alimentos, los factores genéticos, el hacinamiento, la presencia de ciertas enfermedades predisponente son factores de riesgo muy importantes.
Preocupados por esta difícil realidad, el Servicio de Gastroenterología, conjuntamente con el de Anatomía Patológica y la Sección Microbiología del Laboratorio Central del Hospital Cullen, como así también la cátedra de Microbiología del Normal de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL, concentran sus esfuerzos, desde hace varios años, abocados al estudio del fenómeno Helicobacter.
El tabaquismo, la carencia o exceso de ciertos alimentos, los factores genéticos, el hacinamiento, la presencia de ciertas enfermedades predisponentes son factores de riesgo muy importantes
Participan del proyecto, además de la Bioquímica Bacterióloga Emilce Méndez, quien es Profeseora Adjunta de la Cátedra de Bacteriología, la Bioq. María Cristina Giugni (co-directora y docente de la cátedra de Morfología Normal), la Bioq. María Rosa Baroni (docente de Bacteriología) y el Bioq. Carlos Ahumada (becario), todos pertenecientes a la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas. Por el Hospital J. M. Cullen, la Bioq. Alicia Nagel, de la sección Microbiología del Laboratorio Central, la Patóloga Dra. Olga Winderlem, y los médicos Gastroenterólogos Dres. José Luis Demaría y Félix Jiménez.
El desafío, para este grupo de profesionales, es conocer en la población presuntamente sana de nuestra ciudad, la prevalecencia de la infección por esta bacteria con la característica de un genotipo denominado cag-A, que mostró mayor relación con el cáncer de estómago.
El cáncer gástrico se puede prevenir mediante un simple análisis de sangre que se realiza con la misma sangre que se le extrae para el análisis prenupcial, que detecta una bacteria específica que habita en el estómago. Con exámenes complementarios y un tratamiento adecuado se la elimina, disminuyendo notablemente el riego de padecer cáncer de estómago en el futuro.
Cuando la enfermedad asusta y el gobierno está ausente debemos asumir el compromiso de buscar la certeza acerca de nuestra condición.