¿Qué evaluar en Plástica?
Fuente:
Cultura
21/01/2004

¿Qué evaluar en Plástica?

La evaluación forma parte indisociable del proceso enseñanza y aprendizaje y este proceso en Plástica no se realiza únicamente a través del hacer. El uso de recursos como la documentación, la observación del entorno, de reproducciones, la visitas a los museos y a talleres de diferentes artistas; posibilitan al alumno reconocer en distintas obras, diferentes formas de representación, distintos modos de resolver inconvenientes plásticos o técnicos.

Todo este proceso lo vemos enriquecido por el análisis y la reflexión. Es aquí cuando entramos en el campo de la evaluación.

Cuando hablamos de evaluación, como parte de las disciplinas relacionadas con lo expresivo, la plástica carga la tensión que significa «dar valor, estimar, apreciar», estamos entre lo que «está bien» y lo que «está mal», acierto o error en producciones que van de la mano con la subjetividad y la capacidad natural de cada uno de nuestros alumnos, mucho más que con procesos de enseñanzas: «el ejercicio del arte lleva un alto componente de aspectos personales, subjetivos e irrepetibles de un alumno a otro, pero esto no supone que no podamos evaluar los lenguajes artísticos, ya que si pensamos en términos de evaluación, como lo hicimos antes, la cuestión se plantea en un sentido mucho más amplio y objetivo, amplio porque no podemos escapar de un espacio tan estrecho como el que media entre lo «lindo y lo feo» y objetivo porque no se trata de saber que lo producido está dentro de los cánones de belleza, sino de conocer la relación entre lo producido y la idea, los medios que se seleccionaron, como lo utilizaron y que resultados se obtuvieron».

Este análisis y reflexión que es la evaluación, lo podemos llevar a cabo en tres momentos: al inicio para conocer que es lo que saben, cuales son las ideas previas de los alumnos, las intuitivas y cuales las concepciones erróneas, y en consecuencia actuar; también podríamos evaluar siempre, aunque corremos el riesgo de convertir a la evaluación en una estructura muy rígida donde todas las prácticas están planteadas en términos evaluativos, o al final con una apreciación centrada en los resultados. Pero, aunque yo creo, que en todos los momentos debemos generar espacios para reflexionar no sólo acerca de los logros y las dificultades que se han presentado durante el desarrollo de la elaboración plástica, si no también de las actitudes puestas en juego y su relación con los resultados obtenidos. Nos estamos refiriendo a la relación entre los que integran el grupo, como a la relación del alumno con su propio trabajo, con los materiales y las herramientas, los hábitos de orden y de limpieza, a su libertad para buscar soluciones y su modo de enfrentar las dificultades.

*Mónica Susana Mai, Profesora de Artes Visuales. Esc. Nº 29 Sgto. Pedro Bustamante.

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