Restitución de la identidad de dos ciudadanos desaparecidos
Fuente: Prensa Gobernación

Restitución de la identidad de dos ciudadanos desaparecidos

El gobernador Hermes Binner y la vicegobernadora Griselda Tessio participaron de una ceremonia encabezada por la presidenta Cristina Fernández en el marco de la cual se restituyó la identidad de los restos del ciudadano francés Yves Domergue y de la ciudadana mexicana Cristina Cialceta, ambos desaparecidos durante la última dictadura militar.

Sus cuerpos, que se encontraban enterrados como “NN” en el cementerio de Melincué desde 1976, fueron identificados por medio de una investigación que llevó adelante la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe, a partir de una denuncia realizada por una docente de la escuela Nº 425 de esa ciudad.

El acto tuvo lugar en el Salón de los Científicos Argentinos del Bicentenario, de la Casa de Gobierno, en la ciudad de Buenos Aires.

También estuvo presente la secretaria de Derechos Humanos, Rosa Acosta.

El origen y desarrollo de la investigación

Al respecto, la secretaria de Derechos Humanos precisó que “la investigación, a cargo del Equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de Causas Judiciales de Lesa Humanidad, surgió de una denuncia realizada en marzo de 2008 por Juliana Cagrandi”.

En su denuncia la docente señala que “en un juzgado de Instrucción con asiento en la localidad se encuentra un expediente que contiene pruebas, documentos y algunas fotos de dichas personas. Además, brindó información sobre fechas, lugares y personas claves, que nos permitieron comenzar el trabajo de investigación”, precisó la funcionaria provincial.

Una vez concluida la investigación, se realizó una presentación en el juzgado de Instrucción de Melincué, que permitió que el Equipo Argentino de Antropología Forense exhumara los cuerpos, que se encontraban en la sección A, fosa 2 y 3 del cementerio.

Luego de los cruces genéticos, los restos fueron identificados como Yves Alain Domergue, ciudadano francés; y Cristina Cialceta Marull, ciudadana mexicana.

Los recursos necesarios para la “exhumación, análisis antropológico y análisis genético, traslados, actuaciones e intervenciones judiciales fueron aportados por el gobierno de la provincia de Santa Fe, a través del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, mediante fondos contemplados en la ley Nº 12.337”, indicó la secretaria de Derechos Humanos.

Luego de tomar conocimiento de la denuncia, el equipo de la Secretaría de Derechos Humanos viajó a Melincué para entrevistarse con Cagrandi; con la jueza de Instrucción, Elizabet Mangini, para tomar conocimiento del estado actual del expediente iniciado en 1976; con Jorge Alberto Basuino, sumariante del juzgado que había conservado el expediente judicial evitando su archivo y/o destrucción; y finalmente, con Modesto Peralta, sepulturero del cementerio de la localidad.

La causa, radicada en 1976, estaba caratulada como “N.N. Causa Homicidio v/N.N. Masculino y Femenino”, y mencionaba el homicidio de dos personas jóvenes, con signos evidentes de tortura e impactos de armas de fuego.

Por último, y luego de tomar conocimiento de lo detallado en el expediente, el Equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de Causas Judiciales de Lesa Humanidad se entrevistó con Juan Rodolfo Rosso, a cargo del juzgado de Melincué en 1976, y con el entonces secretario del juzgado, Gustavo García Méndez.

Denuncia e hipótesis

En diciembre de 2008, una vez concluida la investigación, Acosta realizó en el juzgado de Instrucción de Melincué una presentación sobre la denuncia realizada en la secretaría a su cargo, que refería a dos personas NN enterradas en el cementerio de la localidad en el mes de septiembre de 1976.

En la oportunidad, se solicitó que se cite a declarar en calidad de testigos a Juliana Cagrandi, Juan Rodolfo Rosso, Gustavo García Mendez, Jorge Alberto Basuino y Beatriz Elda Buitron; y que se dé intervención al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), para proceder a la exhumación de los restos que se encontraban en la sección “A” fosa 2 y 3 del cementerio de Melincué, a fin de realizar el correspondiente análisis pericial antropológico y genético.

Además, en la presentación se adjuntó copia de las fichas dactilares del N.N. masculino y N.N. femenino al Registro Nacional de las Personas, a efectos de que se realizara una búsqueda dactiloscópica de las mismas.

Paralelamente, integrantes del equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de Causas Judiciales de Lesa Humanidad, se contactaron con Eric Domergue, hermano de Ives Domergue.

“Le informamos de la investigación y con las precauciones del caso, le planteamos que una de las hipótesis de trabajo era que una de las personas inhumadas como NN, podría ser su hermano, dada una multiplicidad de coincidencias. Lo asesoramos y patrocinamos a los fines de que se constituya en la causa judicial referenciada”, indicaron.

Resultados

El 1º de julio llegaron al Juzgado de Instrucción de Melincué los resultados de los cruces genéticos realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, los cuales afirmaron con certeza que estas dos personas son Yves Alain Domergue, ciudadano francés, y Cristina Cialceta Marull, ciudadana mexicana.

Domergue y Marull fueron interceptados y detenidos por una patrulla del Ejército argentino el 26 de setiembre de 1976 en la ciudad de Rosario; y llevados ilegalmente al interior de la base militar “Batallón 121 de Comunicaciones”.

Ambos fueron encontrados, a la vera de un camino, a 5 kilómetros al sur de la localidad santafesina de Carreras. El juzgado de Instrucción de Melincué inició un expediente que detallaba que los cuerpos «correspondían a una pareja de jóvenes de 20 años, encontrados muertos por disparos. Ambos tenían señales de haber sido torturados y quemados y la marca de un golpe dado con una Itaka cerca del ojo derecho».

La Justicia de la dictadura militar inició una causa penal, y tomó fotos y huellas digitales de los cuerpos. El certificado de defunción registró las muertes violentas, y después se los sepultó como NN en el cementerio de Melincué. Se inició entonces una breve investigación que no prosperó.

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