Resultado de la campaña triguera en el centro-norte de la provincia
Cosecha de trigo Crédito: Bolsa de Comercio de Santa Fe
Agro
Redacción El Santafesino
13/02/2015
Bolsa de Comercio descapitalización sector triguero

Resultado de la campaña triguera en el centro-norte de la provincia

A partir de un ejemplo promedio tomado en el departamento San Justo y alrededores, el informe llega a la conclusión de que el productor trabajó a pérdida, aún sembrando en campo propio, con aplicación de tecnología media-alta, con realización de barbecho y contando con financiamiento para las diferentes etapas del proceso productivo.

El ejemplo consignado en el informe llega a un costo de producción y comercialización de 446,7 dólares por hectárea y a un ingreso bruto de 397,6 dólares de igual moneda, situación que arroja un resultado negativo de -49,1 dólares por hectárea implantada, aún sin contemplar el pago de impuestos ulteriores.

Cabe señalar, que el balance particular de un productor puede variar, por ejemplo, por aplicación de una menor tecnología o utilización de semilla propia y por los costos de fletes.

El estudio del CES, asimismo, reseña el contexto internacional del cultivo de trigo y describe la situación en que se encuentra el sector triguero en el país.

Contexto internacional

Durante el segundo semestre del 2014 se ha observado una caída en la cotización internacional del trigo, y las proyecciones no avizoran cambios en esta tendencia en el corto plazo. Si bien se estiman buenos niveles de demanda, las previsiones indican una cosecha record para la campaña 2014/15 a nivel global. En este contexto, la evolución del precio del petróleo y del dólar serán factores claves para marcar el futuro de los precios internacionales del trigo.

Un hecho saliente en el mercado proviene de Rusia, y podría dar señales alcistas a los precios. Este país, uno de los principales exportadores del cereal, estableció derechos de exportación al trigo, por lo que se espera que sus ventas al exterior disminuyan un 10,0%, según un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Por su parte, Brasil deberá importar 7 millones de toneladas durante la presente campaña, según estimaciones del USDA. Esto reabre la oportunidad de volver a ser el principal suministrador de cereal en el país vecino, que el año pasado debió suspender el arancel extrazona para poder importar trigo de los Estados Unidos debido a las restricciones a las exportaciones en nuestro país.

Contexto nacional

Según datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería y Pesca (MinAgri), en la presente campaña 14/15 se han sembrado 5,4 millones de hectáreas, lo que representa un incremento del 44,1% respecto a la campaña anterior (3,7 millones de hectáreas), pero continúa alejada del promedio de trigo implantado anualmente durante el primer lustro del presente siglo (6,4 millones de hectáreas). Por su parte, la producción de trigo en la campaña 14/15 asciende a 13,9 millones de toneladas, con un consumo interno de trigo en nuestro país relativamente constante en aproximadamente 6 millones de toneladas anuales, lo que genera un saldo exportable.

Cabe destacar que actualmente las ventas al exterior no dependen de los stocks disponibles, sino de las restricciones cuantitativas a la exportación y a los derechos de exportación vigentes.

En materia de derechos de exportación nos encontramos que, a pesar de la caída en el precio internacional del trigo y los problemas de rentabilidad en el sector, las alícuotas continúan siendo del 23,0% para el grano y del 13,0% para la harina. Los continuos pedidos de supresión de las retenciones o disminución de las alícuotas no han sido atendidos directamente, y para las dos últimas campañas se han tomado solamente algunas medidas consideradas como paliativas ante esta situación, como el Certificado de Estímulo a la Producción Agropecuaria Argentina (CEPAGA), constituido en mayo de 2013. En abril de 2014 se devolvieron $206 millones a 10.519 productores de trigo por la campaña 2013/14. Estas cifras muestran que solamente han cobrado el CEPAGA aproximadamente la tercera parte de los productores, en tanto que el monto finalmente restituido a los mismos es inferior a los $500 millones prometidos inicialmente.

En cuanto a las restricciones cuantitativas a la exportación de trigo, se destacan los registros de operaciones con el exterior (ROE’s) establecidas en el año 2006. El efecto principal de políticas como los ROE’s se verifica en el diferencial de precios que se genera entre el FAS teórico1, y el precio efectivamente percibido por los productores locales, medido por el FAS de mercado. Entre 2005 y 2014, las restricciones al comercio de trigo provocaron un diferencial entre el FAS teórico y el FAS de mercado de U$S 36 por tonelada en promedio, con valores máximos de más de U$S 582. Esa diferencia de precios representa una pérdida adicional que sufre el productor primario de trigo al vender su producto a los exportadores o al sector molinero. Además, la ausencia de competencia por el trigo disponible genera graves distorsiones en la comercialización del producto.

Análisis del resultado del productor

Las cifras sirven de base para estimar la rentabilidad de los productores de trigo en el centro-norte de la provincia.

Ingreso neto

En cuanto a los precios a los que el productor vende el trigo, los mismos pueden variar significativamente de acuerdo a varios factores, entre los que destacan la calidad del cultivo, el momento de la venta, la cotización del dólar y el poder de negociación del productor. Aquí se ha utilizado un precio promedio de la venta de los productores de la zona desde octubre a enero, cotizado al tipo de cambio vigente en cada momento. En tanto, los rendimientos consideran el promedio para explotaciones con dicha tecnología en la zona de estudio. Con estos datos se obtiene un ingreso bruto de U$S 397,6 por hectárea producida.

Costos de producción, cosecha y comercialización

Como se señaló anteriormente, es importante remarcar que los costos de producción y de comercialización pueden ser muy dispares en función del tipo de administración, la escala del campo, la tecnología que se utilice, la aptitud del suelo para la agricultura y la distancia a puerto de la explotación triguera. Por este motivo, según la zona geográfica del campo y la modalidad de producción se pueden llegar a resultados diferentes, aunque la realidad continúa siendo la misma.

En el presente ejemplo, los costos de producción ascienden a U$S 302,9 por hectárea. Dentro de los mismos, los gastos en fertilizantes representan la mayor carga para el productor (33,0%), seguido del costo de compra de la semilla (23,1%) y la siembra (14,9%). En tanto, el costo de cosecha considerado representa el 10,0% del ingreso bruto del productor, y es de U$S 39,8 por hectárea. Por su parte, los gastos de comercialización totalizaron U$S 104,0 por hectárea. Aquí, el mayor desembolso proviene de los fletes, uno de los componentes que mayor incremento ha tenido en los costos. Considerando el acarreo (de 20 Km.) y el flete largo desde San Justo hasta el puerto Rosario Norte (260 Km.) obtenemos un costo de transporte de U$S 83,2 por hectárea, lo que en este ejemplo representa un 20,9% del total de los ingresos brutos que obtiene el productor.

Arrendamiento

Un hecho a considerar es que el caso evalúa la situación de una explotación realizada en campo propio, cuando la mayor parte de los productores realiza la siembra en campo arrendado. En relación al valor utilizado como representativo de los costos de arrendamiento vale hacer la salvedad de que los campos suelen alquilarse por campaña completa, y la mayoría de los cultivos de trigo son complementados con siembras de soja, que resulta la actividad económica principal de la explotación agrícola. Por este motivo, si realizamos un prorrateo teniendo en cuenta esta cuestión, y tomando para el ejemplo un costo de arrendamiento de solamente 2 quintales de soja por hectárea (sobre un total de 9 quintales de soja por campaña completa), obtendríamos un costo adicional aproximado de U$S 47,6 por hectárea, por lo que el margen bruto sería negativo en U$S 96,7 por hectárea.

Si nos movemos más al norte de la provincia de Santa Fe la situación de los productores se complejiza aún más, debido a la menor fertilidad de las tierras y la mayor importancia que cobra el costo de transporte a medida que nos alejamos del puerto de Rosario. La realidad que se observa en los departamentos del norte de la provincia es que debido a los serios problemas de rentabilidad que vienen arrastrando desde hace ya varias campañas, las explotaciones agrícolas vienen limitando la utilización de insumos y tecnología para la producción de trigo.

Principales resultados

-El sector triguero en el centro-norte de la provincia de Santa Fe se encuentra en un contexto crítico, con resultados negativos para los productores aún en explotaciones realizadas en campo propio y sin considerar el pago de impuestos. Esta situación provoca una descapitalización para los productores del cereal, que incrementa hasta niveles excesivos su dependencia respecto al cultivo de la soja.

-Conforme nos movemos hacia los departamentos del norte provincial se observan disminuciones en el uso de tecnología e insumos utilizados por los productores, con resultados para la campaña de trigo 14/15 aún inferiores a los del resto de la zona de estudio.

-En un contexto de caída de precios internacionales del trigo se mantienen las alícuotas vigentes de los derechos de exportación y las medidas compensatorias establecidas por el gobierno nacional (como el CEPAGA) no llegan a todos los productores.

-El establecimiento en el año 2006 de los registros de operaciones en el exterior ha generado una gran incertidumbre para los productores de trigo. A partir de esa fecha, la brecha entre el precio que debieran recibir los productores y el efectivamente obtenido ha sido muy amplia.

-La producción argentina de trigo de la campaña 2014/15 genera un importante saldo exportable del cereal. Brasil deberá importar aproximadamente 7 millones de toneladas, con lo que se reabre una oportunidad de volver a ganar ese mercado, que fue acaparado por los Estados Unidos el año anterior debido a las restricciones a las exportaciones de nuestro país.

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