Santa Fe: comenzaron las obras para solucionar el anegamiento de un sector de barrio San Martín
En la intersección de las calles Boneo y Europa, del barrio San Martín, hay una acumulación de agua que no tiene por donde drenar. Crédito: Municipalidad de Santa Fe

Santa Fe: comenzaron las obras para solucionar el anegamiento de un sector de barrio San Martín

“La olla”, “el lago”, son algunas de las maneras en la que describen los vecinos y vecinas al anegamiento que se forma en la intersección de las calles Boneo y Europa. La municipalidad de Santa Fe inició los trabajos de reparación.

En la intersección de las calles Boneo y Europa, del barrio San Martín, hay una acumulación de agua que no tiene por donde drenar. Esa situación está, al menos, desde hace 30 años, según comentan los vecinos. La municipalidad de Santa Fe comenzó las obras con presupuesto, mano de obra y maquinaria propia para solucionar el problema histórico. Sólo en materiales, el municipio invierte 4 millones de pesos.

Las vecinas y vecinos salieron a la calle a corroborar que era cierto, que esa obra tan postergada por fin es un hecho. “Ahora la obra está; estamos reunidos en la vereda como si marcháramos a la plaza. Gracias a la municipalidad y al trabajo con los vecinos, se tomó el problema con responsabilidad”, indica Abel Monzón, presidente de la vecinal San Martín.  Y agregó: “Esto es una olla que nunca jamás se secó. Los vecinos tenían que limpiar la vereda continuamente, ahora no pueden creer esto, después de tantos años”.

La secretaria de Asuntos Hídricos y Gestión de Riesgo municipal, Silvina Serra, verificó el avance de los trabajos que se hacen con personal municipal y tienen un plazo de obra de dos meses. “Desde que asumimos la gestión vimos esta acumulación de agua y empezamos a trabajar para ver cómo podíamos solucionar este problema, que es grave, porque el agua que se acumula no tiene una salida”, indicó la funcionaria.

Y siguió: “El Espora es el conducto principal que nos permite poder trabajar hoy en esta solución a este otro problema, que es un conducto secundario. Se trata de una obra de mediana envergadura, que llevamos adelante con presupuesto, personal y maquinaria de la municipalidad, jerarquizando, de esta manera, la labor de los trabajadores y dando solución a un problema histórico”.

Detalle de obra

El objetivo de la obra es la captación de los excedentes pluviales que pertenecen a la zona sur de la cuenca de aporte al desagüe Espora y se concentran en la esquina de Europa y Boneo. La cuenca Espora pertenece a la cuenca Flores, ambas definidas por el Plan Director de Desagües Pluviales de la ciudad de Santa Fe. Para esto, se consideró la implementación de bocas de tormenta (dos) en calle Obispo Boneo, en la intersección con Europa, y un colector (caño de H°A° diámetro 0,60 m y una longitud aproximada de 110 m), con traza por calle Europa, entre Obispo Boneo hasta su conexión al desagüe Espora. Una vez que concluya la obra hídrica, se construirá el cruce completo, que se encuentra anegado, con hormigón armado.

Estos trabajos para solucionar el problema de Boneo y Europa son posibles gracias al avance de la obra del Espora, que estuvo paralizada y que la gestión de Emilio Jatón se encargó de reactivar. Este desagüe continúa como lo habíamos planificado y, al mismo tiempo, se añadieron obras complementarias. “Ya tenemos aprobados dos adicionales de pavimento y cordón cuneta, que no incluía la obra original, que amplía la obra general”, dijo Serra.

30 años de espera

Alicia Álvarez fue una de las personas que se arrimó para constatar que la obra está en marcha: “Cuesta creer, saqué fotos para mandarle a mi familia porque mi hija no me creía”, asegura la vecina que recuerda los innumerables reclamos multiplicados en diversas gestiones.

“Hace 40 años que estoy esperando ver gente trabajando aquí. Esto es una alegría porque es una obra que necesitábamos desesperadamente. Ya era insostenible la situación de esa esquina”, asegura Alicia y detalla qué implica convivir con el anegamiento permanente: “Por un lado, el peligro que implica, la cantidad de gente en moto que se cae porque debajo del agua hay pozos enormes; por otro lado, la mugre que se genera. Pero por suerte, ahora nos sentimos escuchados, después de tantos años de esa sensación que no le importamos a nadie. Este no era un problema sólo de este barrio, es de toda la comunidad, de la gente que pasa, de los que nos visitan, de todos”.

“La señora del lago”

“Yo vivo bien en la esquina, digo que soy la señora del lago, la que ve todo lo que pasa”, cuenta Belquis Lilino. “Cuando vi que llegaron las máquinas me emocioné. Ahora sí, hay posibilidades de que esto se solucione. Estoy feliz. Era imposible vivir así”, dice Belquis  y repasa: “La otra vez se quedó parado un auto con chico adentro y al bajarse el agua les llegaba hasta la rodilla. Es terrible. La indignación que te da cuando se caen los chicos en bicicleta”. “Ya quedamos con los vecinos que cuando terminen los trabajos vamos a hacer un asado para festejar”, agrega Belquis.

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