Secuelas de la privatización del Banco de Santa Fe
Fuente: Archivo El Cronista Regional

Secuelas de la privatización del Banco de Santa Fe

En la Cámara de Diputados, el demoprogresista Carlos Favario, ingresó un pedido de informes sobre las deudas que Santa Fe mantiene con el sector oficial, financiero y no financiero.

«Queremos tener un detalle pormenorizado para después hacer un análisis particular de la situación y para encontrar, sobre todo, las fuentes del endeudamiento que tiene Santa Fe», dijo Favario.

Solamente con los bancos privados locales, la provincia tiene una deuda que supera los 380 millones de pesos. El «saldo» es herencia de la gestión anterior piloteada por Jorge Obeid, por préstamos tomados para cubrir gastos corrientes, entre ellos, sueldos.

Hoy, una comisión conformada por el Poder Ejecutivo con representación parlamentaria, intenta negociar con esas entidades una pesificación favorable, con mejores tasas y nuevos plazos.

Pero la deuda que atrajo particularmente la atención de Favario fue la contraída con el Banco Río.

«Hace algunos días, cuando estuvo el ministro de Hacienda (Juan Carlos Mercier) en la Cámara de Diputados, tuvimos una charla y él hizo referencia a esa deuda. Le solicité información sobre de dónde provenía y me dijo que no sabía. Pero creo que eso fue una mentira piadosa, porque Mercier sabe bien de qué se trata».

El legislador aseguró que ese rojo fue otra triste secuela de la malograda privatización del Banco de Santa Fe.

«Con seguridad, esa deuda proviene de documentación transferida en su momento por el Fondo Fiduciario, constituido tras la venta del ex Banco Provincial, al Banco Río», dijo el diputado.

Por eso insistió en la necesidad de «saber realmente cuál es la deuda actualizada que tiene la provincia, con todas las connotaciones que esto ha de reflejar en virtud del endeudamiento contraído para la bendita privatización del Banco».

Favario recordó que oportunamente habían advertido sobre la fortuna que le había costado este proceso a la provincia.

«Habíamos dicho que la privatización nos costó 1.200 millones de pesos pero a esta altura estamos dudando sobre cuáles son los límites del gasto comprometido por esa famosa privatización».

Para la ejecución de aquel proceso de venta, la provincia recibió asistencia del Fondo Fiduciario por 160 millones de pesos. Pero durante los primeros meses del gobierno de Carlos Reutemann, esa deuda fue transferida por el Banco Nación a una serie de entidades crediticias privadas, entre ellas, el Banco Río.

El propio mandatario se quejó por esos días diciendo: «Nos llevamos una gran sorpresa cuando apareció un escribano acá, en la Casa de Gobierno, y nos dijo que la deuda que teníamos con el Banco Nación por la privatización del Banco de Santa Fe había sido transferida a bancas privadas».

Reutemann había advertido en ese momento sobre el «gran impacto» que generaba la medida en su administración y que en virtud de los hechos, aún sigue surtiendo efectos.

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