Síntomas preocupantes en la Ruta 4
Durante la segunda gobernación del Ing. Jorge Obeid se ejecutaron obras de infraestructura vial que habían sido postargados por décadas. En el plan de rutas transversales, la Ruta Provincial Nº 4 tuvo un papel protagónico con la repavimentación –a grandes rasgos- de dos tramos: entre las rutas provinciales Nº 6 y Nº 80s (acceso a Progreso) y entre la 80s y La Pelada, incluso unos kilómetros más en inmediaciones de Elisa.
La otra significativa intervención en esta ruta es la actual construcción del puente sobre el Río Salado, que divide el límite jurisdiccional de los departamentos Las Colonias y La Capital. El proyecto –que forma parte del Programa de Emergencia por Inundaciones- incluye aliviador y accesos.
Inaugurada en 1962 y con casi 45 años de vida, esta conexión vial de importancia que une la Ruta Nacional Nº 11 con el norte provincial hacia la ciudad de San Cristóbal, evidencia aspectos negativos a pesar del relativamente breve lapso que pasó desde la culminación de los trabajos citados, que se suman a las secuelas de la traza original.
Un puente por ahí
En un viaje para nada imaginario en dirección noroeste, previo paso por la localidad de Manucho, el obrador de la empresa Rovella Carranza S.A. ubicado a unos 12 kilómetros de la intersección de las rutas 4 y 11 anticipa los trabajos mencionados en relación a la construcción de dos puentes en reemplazo de los existentes y los accesos necesarios para garantizar el tránsito normal de personas y cargas.
Sin abrir juicio sobre la marcha de la obra, se plantea un llamado de atención respecto del estado actual de los accesos al puente y aliviadores, desde donde se puede observar como se eleva la nueva estructura en forma paralela. A lo largo de unos 1000 metros aproximadamente, la carpeta asfáltica se encuentra en pésimo estado, con marcadas deformaciones y baches, nula demarcación horizontal y pastizales que comienzan a ocultar los guarda rails y señalética vertical.
Suponer una reparación de la misma, mientras se levantan los pilotes del nuevo puente que de paso rectifica la traza original de la ruta, sería una pretensión absurda si no fuese por el tiempo que demandará la culminación de los trabajos, según plazo de ejecución establecido para enero de 2009… Con este panorama sería pertinente al menos una mayor señalización al ingresar en el sector de puente y aliviadores, a fin de alertar a los conductores de las dificultades del camino.
Falta mantenimiento
Al salir de la sinuosa travesía, camino a Cululú, el flamante pavimento culminado en 2007, ofrece una plácida recorrida por la pampa gringa, surcando campos en el próspero corazón de Las Colonias. Sin embargo, al llegar al acceso de la localidad de Progreso, se observa falta de mantenimiento de banquinas. Las malezas han avanzado de tal modo, que algunos carteles indicativos apenas se perciben. Se suma a esto que en algunos sectores, la banquina está descalzada, deficiencia que complica la detención a la vera del camino.
Desde la intersección con la Ruta 80s, cruzando los accesos a Santo Domingo y María Luisa hacia el noroeste, la conexión vial se conserva en buen estado, pero los primeros indicios preocupantes se registran en inmediaciones de La Pelada, más precisamente a la salida de esta localidad, en dirección a Elisa. Durante varios kilómetros, hay notorias deformaciones, baches “nuevos” y otros ya “emparchados”, agua acumulada al borde de la carpeta asfáltica, prueba irrefutable de los incipientes socavones.
No son menores estas evidencias a poco más de tres años de repavimentada la ruta entre La Pelada y Elisa, al menos hasta el oratorio de la Virgen de la Medalla Milagrosa. Inevitablemente surgen interrogantes respecto de la calidad del trabajo realizado, pero también advertencias en cuanto a la necesidad de un estricto mantenimiento, controles de carga y paso de maquinarias agrícolas.
La diagonal que traza la Ruta Provincial Nº 4 en el departamento Las Colonias, se integra a corredores viales, actuales y futuros, de suma importancia para la actividad productiva. Que vuelva a caer en el olvido que hace un lustro padecía, sería una lamentable señal de desconocimiento del potencial de toda una región.
Nota: el artículo ha sido publicado por el autor en diario El Litoral.