Time Warp: el tiempo de una sociedad que se deforma
Fiestas electrónicas en Argentina Crédito: www.taringa.net
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Redacción El Santafesino
14/05/2016
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Time Warp: el tiempo de una sociedad que se deforma

El Time Warp Festival es un festival internacional de música electrónico cuya primera edición fue en el 1994 en Alemania. Luego de recorrer varios países, llegó a Argentina y en los últimos tres años se desarrolló con mucha concurrencia. El 15 de abril, en Costa Salguero en el transcurrir de la noche cinco jóvenes de entre 20 y 25 años perdieron su vida. Para algunos quedará como un número, para otros es el dolor de toda la vida. En esta fiesta en particular nada se controló, ni la cantidad de ambulancias requeridas para tanta magnitud de gente, ni proveer de agua en los baños o en algunos puntos de encuentro a los concurrentes.

Lo único cierto es que sucedió, algunos le echaran la culpa al Estado, otros a la organización, aunque no podemos dejar de lado al narcotráfico y su real incidencia en las fiestas electrónicas. Aquí falló todo, pero todo. Más de 11 mil personas, por su sola presencia, se expusieron a un prejuzgamiento. El fenómeno –en este caso con ribetes trágicos- desde el punto legal y desde la psicología. Conceptos para apagar la tele, reflexionar y generar nuestro propio punto de vista.

Legal, ¿por costumbre?

Para interiorizarnos en lo que al Estado respecta, nada mejor que hablar con un abogado que nos permita conocer cuáles son los alcances que puede tener y cuáles no dicha institución. El abogado Enzo Bürgi brindó su visión del problema a elsantafesino.com. En alusión a la muerte de los chicos por consumo ilegal, comentó: “Las víctimas son el resultado de ingerir sustancias prohibidas. Viendo desde la responsabilidad del Estado, podríamos considerar que tendría que haber más ambulancias de las que había, que haya seis, 10 o 20 en vez de dos, para una atención rápida y efectiva, o que se actúe en la detección de las sustancias y se las decomise. Ahora bien, se puede entrar en una discusión filosófica o sociológica, si la postura prohibitiva del Estado para con los estupefacientes, es la mejor manera de combatir a la droga, o no, si es efectiva, etc. Pero atento a que actualmente el Estado prohíbe la comercialización, el cultivo, o consumo de estupefacientes, es claro que no puede pretenderse que sea el Estado quien garantice a quienes decidan consumir, que no van a tener el resultado que vimos en la Time Warp”.

Además, sintetizó: “Hay voces a favor de legalizar algunas drogas, sosteniendo que permite tener más control sobre la calidad y nocividad de las sustancias que se consumen, evitando situaciones como la ocurrida en la fiesta. Otros piensan que de esta manera incentivas el consumo. Pero ahora, recriminarle responsabilidad jurídica al Estado sobre la nocividad de sustancias que están prohibidas, en este momento es casi imposible”. Un debate que se debe abrir a nivel nacional es ver la realidad que nos rodea, la droga existe y está, se sabe por dónde camina y en dónde se consume. Ahora bien, en relación a esto Bürgi argumentó: “Creo que hoy en el debate se mezclan muchas cosas ya que pensamos lo que el Estado debería o quisiéramos que haga con lo que el Estado debe hacer con el conjunto normativo que tenemos hoy. Acá no se lleva a cabo el debate y se trata de tirar la pelota afuera y ver cómo funciona en Uruguay su proyecto de legalización, para ver si el resultado es positivo o negativo. Acá hay una postura simplista, te prohíbo todo y, en teoría, persigo y condeno, todo”.

Actuar verdaderamente sobre la problemática

Una mesa de conversaciones que entrelaza salud pública, escenarios comunitarios complejos y subjetividades de la época, eso es La Zonal, conformado por psicólogas de centros de salud del suroeste de la ciudad de Santa Fe que tienen este programa de radio para seguir pensando la salud de una manera ampliada, entendiendo que la salud no es ausencia de enfermedad sino que tiene que ver un abordaje integral. Convocan a gente de la educación y desarrollo social para conocer sus prácticas y así poder repensar nuestras prácticas. Salen al aire los días jueves en Ochava Roma, de 12:30 a 14 Hs por la 107.1 o por www.ochavaroma.org y está compuesto por Bárbara Romero Acuña, Mara Moriondo, Mariela Grisetti, Marcela Araya, Viviana Nuñez y Abelardo Gurpide en operación técnica. En diálogo con El Santafesino, pensando el rol del Estado, coincidieron: “No estamos viendo que desde el Estado tanto provincial como nacional haya campañas de concientización o que haya organismos e instituciones que luchen contra ellos. Hay que pensar en políticas de Estado que piense en lo macro, para ver qué está pasando con los jóvenes y tratar de buscarle una alternativa a los chicos. Hoy se ve que muchos de los jóvenes de los barrios en donde trabajamos (suroeste de la ciudad de Santa Fe) que al momento de tener que salir a afrontar a la vida no tienen qué hacer, por eso el Estado tiene que ayudar desde lo social, lo cultural, lo educativo, para así ver qué está sucediendo con los jóvenes y ofrecerles oportunidades”.

A su vez, al hablar de este tipo de problemática y su tratamiento, en una mesa de discusión donde se mezclan opiniones e ideas, dijeron: “Pensarlo más desde el lado del consumo y no desde el lado de la droga, no hay que poner tanto peso en la cosa individual, psicológica o patológica respecto de la persona que consume sino las lógicas de consumo y mercado por la que estamos atravesando en la sociedad, una cosa no es sin la otra. Si el Estado tiene que impactar en algo también es en eso, porque la oferta genera demanda y no al revés. Una vez encontrado esto vamos al caso por caso, pero hay que atacar a quien ofrece, no al que consume”, concluyeron.

En primera persona

En la fiesta realizada en Buenos Aires se hicieron presentes personas de muchos puntos del país como así también de otros países limítrofes. De hecho, un joven oriundo de la capital entrerriana, Paraná, fue una de las víctimas de esta tragedia. El Santafesino tuvo la posibilidad de contactarse con un santafesino que participó de la fiesta y, preservando su identidad, comentó acerca de cómo se vivió desde adentro: “Para mí no es tan errado compararlo con la tragedia de Cromañón porque las condiciones del lugar estaban servidas para qué, consumieras o no, la gente se deshidrate. El calor y el amontonamiento hacían que era imposible hidratarse”.

A su vez y logrando una concordancia con la finalidad del informe el anónimo intenta eliminar los prejuicios que se crean y merodean en torno a las fiestas electrónicas porque entiende este suceso como algo que sucede en todos los ámbitos de la sociedad. Además, explica: “Hay una evidente complicidad entre el narcotráfico y el Estado para poder ingresar esa gran cantidad de pastillas y psicofármacos. Creo que el Estado tiene que tener una mayor participación con respecto a la concientización como sucede en varios países de Europa”, y finalizó puntualizando “El Estado tiene que hablar de drogas, que se pongan los pantalones y que se debata, es algo que sucede en todos los puntos del país, hay que hablarlo y tratarlo”.

Hay que mirar, instruirse y querer conocer los diferentes puntos de vista acerca de esta problemática que crece a pasos agigantados. El Estado debe estudiar poner en debate la legalización de algunas drogas para regular el consumo o debemos seguir dejando que el ámbito de la legalidad destruya vidas y familias. Tenemos el ejemplo de Uruguay, podemos tomarlo, dejarlo o mirar para otro lado. Es momento de asumir responsabilidades y ver la realidad que nos corrompe. Podemos ser simplistas y tirar la pelota afuera pero no es fácil, hay que jugar en serio y discutir, debatir, entender, estudiar y evaluar porque esto no sucede ni en las grandes ciudades ni en otros países, hoy en día está a la vuelta de la esquina.

 

“Si hay inocentes en esto de la droga son los jóvenes. Los culpables están en las redes de un gran negocio en el que entran policías, malos funcionarios, hijos de p…, para los cuales el fin justifica los medios. En una palabra, los cómodos de siempre, los sin escrúpulos, los bellos indiferentes de las tapas de las revistas, los insoportables soberbios que aparecen siempre en primera fila. Sí hijo, son la basura de la raza humana.” Del libro Esperando (Cartas a mi hijo), de Hugo Ditaranto.

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