Transmayo: un aliado incondicional del campo
Comenzó en 1996 con dos camiones. Hoy cuenta con 8 unidades y una amplitud de servicios clave para la industria y el sector agropecuario. La empresa familiar Transmayo de Humboldt, desarrolla servicios de transporte de hacienda pero actualmente amplió su abanico a los cereales y la construcción.
Camiones jaula, mixtos, doble piso y la última adquisición, servicio de bateas, hacen de esta empresa de hacienda y cargas generales nacional e internacional, un referente en la provincia de Santa Fe, en las provincias vecinas e incluso en países limítrofes. En ese sentido, los destinos son Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia.
“Nuestras camiones llegan a cualquier punto del país”, asegura Hugo Emmert, junto a su esposa, Raquel, en diálogo con El Santafesino. La empresa tiene hoy ocho choferes, en tanto, sus hijos, Carlos y Mario, se encargan de la logística y el mantenimiento de los vehículos. “Queremos agradecer a todas las firmas que confiaron en nosotros”, afirma Emmert desde la satisfacción de haber transitado un camino con esfuerzo que rindió sus frutos.
Emmert atribuye la respuesta de las empresas y particulares a la responsabilidad en el servicio. “Crecemos día a día sobre la base de un trabajo responsable. No se puede fallar al cliente”, advierte en el marco de una actividad que tiene en la accidentología vial a su principal riesgo.
La familia Emmert reconoce en el contexto actual, las facilidades de acceso al crédito para compra de camiones impulsada por el gobierno nacional, pero encuentra en los costos laborales la mayor exigencia.
Protocolo familiar
Como aspecto destacado, la familia Emmert de Humboldt, firmó en 2011 el Protocolo Familiar de la empresa de transporte Transmayo, proceso realizado por el Consultor Senior, licenciado Ceferino Sain, en el marco del Programa “Promover la Supervivencia y Competitividad de las Empresas Familiares de Región Centro de Argentina” del BID y ejecutado en Argentina para la Región Centro por la Universidad Empresarial Siglo 21 de Córdoba. Cabe mencionar que este Protocolo Familiar fue el primero rubricado en la provincia.
Créditos para Pymes
Más de un millar de pequeñas y medianas empresas santafesinas fueron precalificadas para recibir los préstamos de la línea para la inversión productiva del Nuevo Banco de Santa Fe, destinados en un 95 por ciento a la adquisición de bienes de capital.
Sobre un total de 1.288 firmas calificadas, 1167 son pequeñas y medianas empresas de la provincia dedicadas principalmente a la actividad agroindustrial, comercial y del transporte.
El Nuevo Banco de Santa Fe ya lleva otorgados más de 150,5 millones de pesos en préstamos destinados a la adquisición de bienes de capital y se acerca de esta forma al cumplimiento de las metas de colocación fijadas para esta altura del año, con muy buenas proyecciones, debido a la importante demanda e interés generado.
Las condiciones
La línea de créditos para la inversión productiva (comunicación A5319 del Banco Central de la República Argentina) se ofrece a una tasa de interés fija del 15,01%; plazo de 36 meses, incluyendo un año de gracia para el pago de capital; sistema Francés; y amortización según el ciclo productivo (mensual, trimestral o semestral).
Cabe recordar que el NBSF realizó en las últimas semanas jornadas informativas en diversas ciudades de la provincia que reunieron a más de 1500 productores y empresarios santafesinos, a través de las cuales la entidad brindó asesoramiento a las empresas clientes y no clientes interesados en conocer las características de la línea.
El ciclo de siete charlas se realizó en Rosario, Santa Fe, Reconquista, Rafaela, Venado Tuerto y en las localidades cordobesas de Villa María y Río Cuarto, con la presencia de autoridades del Nuevo Banco de Santa Fe.
Qué se financia
La línea financia proyectos de inversión destinados a la adquisición de bienes de capital; construcción de instalaciones para la producción de bienes y/o servicios; construcción de instalaciones para la comercialización de bienes, excluyéndose a los bienes de cambio. Quedan excluidos como destinos a financiar: la adquisición de una empresa en marcha o de tierras; la financiación de capital de trabajo; y la refinanciación.