Una ley inútil que no impide la concentración comercial
Cadena comercial Wal Mart Crédito: www.airportbeltway.com

Una ley inútil que no impide la concentración comercial

La ley que pretende regular las grandes superficies comerciales resultó una nueva decepción para las pymes de la Provincia.

En la calificación de la Ley queremos ser lo suficientemente claros: lo que se acaba de sancionar es instrumento INÚTIL para regular la instalación de hiper y megamercados en la Provincia.

Como lo venimos diciendo desde hace tiempo, este “intento” de regular llega varios años tarde ya que las grandes cadenas multinacionales de comercialización ya han hecho pie, el mercado se ha concentrado en unos pocos grupos económicos, y el pequeño comercio (almacenes, autoservicios, carnicerías) se encuentra en vías de extinción.

Hace cuatro años que APYME presentó el primer proyecto de regulación que fuera elaborado en la Provincia. Por aquella época, nuestros intentos por lograr el dictado de una Ley que ordenara la comercialización minorista fueron calificados, por muchos, como “excesivamente regulacionistas e intervencionistas”, incluso por algunas organizaciones empresarias.

Hoy, hipócritamente muchos políticos y empresarios salen a hablar de la necesidad de una ley que regule las grandes superficies comerciales.

Pero decimos que lo hacen de manera hipócrita porque en los discursos hablan de la defensa del pequeño comercio minorista pero en la práctica sancionan este verdadero mamotreto jurídico que no soluciona los problemas que ocasiona la concentración comercial.

A pesar de nuestra prédica pionera, APYME no fue convocada en oportunidad en que se constituyó la Comisión en el seno de la Cámara de Diputados para elaborar el proyecto de ley.

Sin embargo, sostuvimos que compartíamos el espíritu general de la misma; no obstante lo cual, hicimos llegar a la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados una serie de observaciones y advertencias que, lamentablemente, no fueron tenidas en cuenta en la redacción final del proyecto.

La decepción fue mayor cuando en el recinto de sesiones fueron borrados del texto los artículos que establecían la prohibición de apertura los días domingos y feriados y el llamado Fondo de Reparación del Comercio MInorista; a nuestro criterio las incorporaciones más importante del proyecto ley.

La Ley, en realidad, no cumple con los objetivos que se plantea ya que:

– No impide la concentración comercial: el tope que se ha colocado para la instalación de superficies comerciales y de cadenas es demasiado alto (ninguna cadena o firma puede superar el 30 % del mercado o la superficie cubierta total existente en una determina área de la Provincia). De esta manera la Ley permite que, por ejemplo, sólo tres cadenas puedan controlar el 90 % del mercado: ESTO ES OLIGOPOLIO AQUÍ Y EN LA CHINA.

– Beneficia a las cadenas y grupos económicos ya instalados: a partir de ahora, ninguna cadena podrá abrir más de dos locales, pero las que tienen 4, 5, 6 o 10 bocas (como en la práctica sucede en las ciudades de Santa Fe y Rosario) van a seguir manteniendo todos sus locales abiertos.

– Perjudica a las ciudades chicas cercanas a las grandes ciudades como Santa Fe y Rosario: el art. 9 establece que ninguna firma o cadena podrá tener más del 30 % del mercado o de la superficie cubierta total en un área de 25 Km. a la redonda. Veamos un ejemplo: supongamos que Santo Tomé tenga en la actualidad una superficie comercial cubierta total de 20.000 m2; pero el área del Gran Santa Fe (25 km. a la redonda que incluyen la ciudad de Santa Fe, Recreo, etc.) tiene un total de 80.000 m2. Ello implica que en Santo Tomé podría instalarse una cadena con 24.000 m2 (el 30 % de 80.000), superficie superior a la totalidad de los emprendimientos existentes actualmente en esa ciudad.

Además, decimos que la Ley es INÚTIL porque sus normas son irrelevantes, meramente declarativas, inconstitucionales, inoperantes o contradictorias:

– Algunos artículos son inconstitucionales, como el art. 3 cuando establece una superficie máxima cubierta para el total de las grandes superficies comerciales que se radiquen en una localidad, a partir del cual ningún (¿?) otro supermercado (ni siquiera chico) podría instalarse.

– Algunos artículos son contradictorios ya que el en el mismo art. 3 se habla que ninguna firma o cadena podrá tener más del 30 % de la superficie existente en una localidad, pero el art. 9 habla que el 30 % se aplica sobre las superficies existentes en un radio de 25 km a la redonda (¿cuál criterio se aplica?).

– Algunos artículos son irrelevantes porque en los principales Municipios de la Provincia son disposiciones que ya se encuentran reguladas (por ejemplo, los estudios de impacto ambiental, la zonificación).

– Algunos artículos son simplemente declarativos; como por ejemplo las góndolas especiales para productos santafesinos, ya que no hay sanciones en caso de incumplimiento.

– Algunos artículos son inoperantes, como el art. 6 cuando establece un máximo de dos locales por cadena en las ciudades de Santa Fe y Rosario. Lo que va a suceder con este artículo es lo siguiente: cuando algún supermercadista quiera abrir su 3er. local el Municipio – y/o la Provincia – no se lo van a permitir; entonces, este supermercadista va a ir a la Justicia y cualquier Juez va a ordenar su habilitación ya que de lo contrario se estaría creando una situación de DISCRIMINACIÓN evidente ¿Por qué si las cadenas que actualmente existen van a poder seguir teniendo todos sus locales (en algunos casos hasta diez) no se va a permitir a otro comerciante que abrá tres o cuatro locales?

A la presente declaración adjuntamos un análisis más detallado de la Ley en donde explicitamos más claramente nuestra opinión en cada uno de los puntos que fueron sancionados por la Cámara de Diputados de la Provincia (ver nota aparte).

Mario Galizzi y Carlos Egaña, Vicepresidente APYME Delegación Santa Fe y Secretario APYME Delegación Santa Fe, respectivamente.

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