Una técnica para eliminar fibromas preservando el útero
Una técnica para eliminar fibromas preservando el útero

Una técnica para eliminar fibromas preservando el útero

El procedimiento, denominado ‘embolización uterina’, consiste en que el médico introduce un catéter a través de la arteria femoral, en la ingle, el cual llega hasta las ramificaciones arteriales que irrigan sangre al fibroma, y luego inyecta unas partículas microscópicas gelatinosas que ocluyen u obstruyen la llegada de sangre al tumor. Al no haber irrigación sanguínea, el fibroma se muere. “De esa forma se elimina el fibroma pero se conserva el útero”, comenta el especialista.

Este procedimiento reemplaza en muchos casos la cirugía abierta en que se saca el útero (histerectomía), o la operación laparoscópica, menos invasiva que la abierta, en la cual se extrae el fibroma por medio de instrumentos que se introducen a través de incisiones muy pequeñas, explica el Dr. Baquero, quien al tiempo que muestra una placa del útero de una paciente a la que se ha hecho la embolización, afirma: “Todas las arterias pequeñitas que iban al fibroma, desaparecen, ya que se ha truncado el flujo sanguíneo”.

El especialista explica que interrumpir la irrigación de sangre el fibroma no tiene consecuencias negativas, porque las arterias que llevan sangre al fibroma crecen sólo para alimentar el fibroma, y no son las mismas que llevan sangre el útero. Además, lo normal es que la sustancia gelatinosa no pase del fibroma a otras áreas, para lo cual se requiere gran pericia del médico que lleve a cabo este procedimiento.

“La tecnología ha avanzado tanto, que los catéteres, los tubitos que entran [en las arterias] son casi microscópicos y las partículas de gelatina son el 50 por ciento de un milímetro. El procedimiento toma aproximadamente 40 a 60 minutos. Para mí es una de las cosas más satisfactorias que hacemos en este momento, porque todas esas mujeres vienen desesperadas con problemas serios, sangran tanto que son anémicas, o tienen que andar con un tampón puesto y cambiárselo cada dos horas. Se tratan y a las cuatro semanas te están llamando por teléfono diciendo lo bien que se sienten, diciendo cómo su vida ha vuelto a la normalidad. Tenemos hasta ahora en este país siete años de resultados y estos han sido muy positivos. Sabemos que en un 90 por ciento de las mujeres no ha habido recurrencia”.

La embolización uterina se usa en pacientes de 30 a 50 años, que no estén embarazadas y que hayan sido suficientemente documentadas con fibromas uterinos y tengan síntomas.

“En conclusión, la embolización es un procedimiento de bajo riesgo, de gran eficacia, que se hace ambulatorio, que se mantiene el órgano preservado, que es muchísimo más económico que la histerectomía, y que es muy bien tolerado, ya que la mayoría de las pacientes después de 24 horas puede reasumir su vida normal”, dice el Dr. Baquero.

Alfredo Arango, Redactor Médico, SALUD MIAMI

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