Una vía efectiva para la artritis reumatoide juvenil
Fuente:

Una vía efectiva para la artritis reumatoide juvenil

«El medicamento que ha venido a cambiar radicalmente la artritis reumatoide juvenil son los inhibidores del factor de necrosis tumoral. Son dos productos básicamente: Enbrel y Ramiqued. Son unas inyecciones. Pero lo más importante es la relación entre las diferentes especialidades», dice el Dr. Rafael Federico Rivas-Chacón, Director de la División de Reumatología del Miami Children’s Hospital, donde funciona un centro de tratamiento con estas características, incluyendo un campo de verano en el que los niños reciben terapia.

«Se necesita un enfoque o tratamiento interdisciplinario o multidisciplinario», enfatiza. «Estos pacientes tienen requerimientos de muchas especialidades. Por ejemplo, tenemos una relación muy cercana entre oftalmólogos, ortopedas, hematólogos e inmunólogos, nefrólogos [porque un porcentaje bien alto tienen complicaciones de riñón], con endocrinólogos, para aspectos de hormonas de crecimiento. Sólo enfocándolo en esta forma es que esos pacientes se pueden tratar adecuadamente. En muchas ocasiones son otros especialistas, como los inmunólogos, los que señalan al ortopeda nuevos tratamientos que van saliendo».

La artritis reumatoide juvenil en niños es una condición crónica del sistema de inmunodeficiencia, que consiste en que el organismo se ataca a sí mismo y como consecuencia se inflaman las articulaciones, afectando el crecimiento.

Puede atacar desde bebés hasta jovencitos de 16 años. Es más frecuente en afro americanos y latinos; y es más común que otras enfermedades como la epilepsia, afirma el Dr. Rivas-Chacón.

Este mal se puede dividir en tres grupos, según el número de articulaciones afectadas y la presentación. El tipo más frecuente es que se llama pauciarticular, que envuelve menos de cuatro articulaciones; hay otra que se llama poliarticular, cuando ataca más de cuatro; y otra que se llama sistémica, que se presenta con fiebres y puede no tener al principio ninguna articulación afectada.

Los signos o síntomas dependen de la edad. «Si es un niño muy chiquito, por lo general no se va a quejar de dolor, lo que va a hacer es que no quiera caminar. Frecuentemente, los niños por la mañana no se quieren mover [rigidez matutina]. A medida que pasa el día, se van sintiendo un poquito mejor.

Muchas veces los síntomas se vienen a presentar después de un golpe. El niño se cae y le duelen y se les inflaman las articulaciones, o los padres ven que está rengueando, pero el problema le dura más de una semana o 10 días», explica el especialista. Otros síntomas incluyen inflamación de los ojos y los nódulos, fiebre altas y esporádicas, así como salpullido.

Alfredo Arango

Writer-SALUD MIAMI

alfarango@aol.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *