Volver a brindar un servicio fluvial confiable y de bajo costo
Fuente: María Belén Garófalo
Panorama Empresario
Redacción El Santafesino
24/03/2016
Comercio Exterior commodities Ente Portuario

Volver a brindar un servicio fluvial confiable y de bajo costo

Las empresas que comercializan sus productos al exterior deben garantizarse una forma efectiva y económica para trasladarlos hasta sus clientes. La alternativa fluvial suele ser preferible por sobre el flete terrestre debido a los beneficios que ofrece -principalmente, de costo-. Los puertos tienen un rol clave, ya que funcionan como un instrumento público al servicio de la relación entre privados. Su función es la de organizar una logística acorde a las necesidades requeridas, a fin de garantizar el servicio de transporte de carga desde un punto al otro de forma eficiente y confiable.

Sin embargo, la actividad en los puertos argentinos está notoriamente paralizada desde el 2013, cuando el anterior Gobierno nacional aprobó la Disposición 1.108/13 de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación, que impidió los trasbordos de las exportaciones argentinas a puertos de Uruguay. Desde entonces, varias empresas cortaron las relaciones con las costas del litoral argentino. Pero a pocos días de asumir como nuevo presidente, Mauricio Macri derogó esta normativa: nuevamente las cargas podrían ser dirigidas hacia Montevideo.

A partir de entonces, el Ente Portuario de Santa Fe comenzó un proceso de reactivación de relaciones comerciales. Las primeras conversaciones se dieron con representantes de Vessel SA, empresa paraguaya que posee líneas regulares hasta Uruguay. En aquella reunión, los comerciantes manifestaron sus intenciones de aumentar la carga transportada a partir de una escala en el puerto de Santa Fe. También se acercaron dirigentes de la firma uruguaya Naviport, con similares intenciones.

Fueron las primeras muestras de un cambio de rumbo en la política de comercio exterior. Aunque continuarán mirando de reojo, la asunción de Macri depositó cierta confianza en el sector. La visita de Vessel SA fue un guiño, ya que volvió a retomarse el contacto entre ambas partes, cortado luego de la firma de la citada Disposición. Por eso, el presidente del Ente Portuario de Santa Fe, Sebastián Fumis, siente menos reparo al proyectar un 2016 “donde se logre hacer girar la rueda que permanece frenada desde hace casi tres años”. Para lograrlo, el Ente debe estructurar todo un marco de relaciones que le posibilite la apertura al diálogo: “Las reuniones con empresas navieras deben servir para posicionar al puerto de Santa Fe como una herramienta eficaz en su condición de articulador y facilitador entre los privados, quienes después contratan y utilizan el servicio”, detalla.

Eficacia, rapidez y bajos costos en el servicio son la base sobre la que, entiende Fumis, debe proyectarse el trabajo para lograr constituir un eslabón comercial serio. Entonces, “tratará de exhibirse un puerto que, por servicio y el precio de sus tarifas, sea de interés para quienes pretenden navegar estas costas”. De lograrlo, se creará además “una herramienta de apoyo fundamental para que los productores locales y regionales tengan mayores chances de colocar su producto en el exterior”.

La necesidad de afinar los costos responde, en gran medida, a la situación de los commodities a nivel internacional, que están a la baja y crean la necesidad de achicar los precios de distribución. Asimismo, y para acuerdos de distancias largas, resulta más económico el transporte por río que por ruta, por lo que es un factor extra que podría redundar en diferentes acuerdos. Desde el Ente Portuario de Santa Fe entienden que se abre una puerta para obtener mayores ingresos. Pero, sobre todo, se trata de “una oportunidad de mejorar los costos totales en el transporte de la mercadería, desde el origen hasta los destinos”.

Expectativas alentadoras

Sebastián Fumis detecta que las problemáticas arrastradas desde el 2015 tienen dos motivos principales. En primer lugar, entiende que “complicaron las limitaciones nacidas de las normativas creadas durante los últimos años”, como fue el caso de la Disposición 1.108/13. Pero además, y por haber sido un año electoral, hubo “una serie de cuestiones” que crearon “un piso de variables sostenidas artificialmente”. El tipo de cambio dispuesto por el anterior Gobierno, por ejemplo, “generó pocas expectativas para el comercio exterior, donde muchos de los actores principales guardaron sus proyectos”.

En este marco medidas del presidente Macri, como la baja de las retenciones en los productos agropecuarios o la devaluación de la moneda, presentan un 2016 “bastante alentador en cuanto a expectativas”.

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