21 de Noviembre, Día de la Enfermera
Homenaje a las enfermeras Crédito: Gentileza
Historias
cristinamix@hotmail.es
07/11/2009
enfermería Laguna Paiva Villa Talleres

21 de Noviembre, Día de la Enfermera

El flamante Centro de Salud Comunitario ubicado en H. Irigoyen y Salta, surge ante mis ojos al recodo del camino en Villa Talleres, lugar estratégico para la atención de una nutrida población alejada del área central de Laguna Paiva. La puerta se abrió y me recibió María Saira Moreno, la enfermera que atiende el turno de 12 a 20 hs. Mirta Serra lo cubre de mañana.

Saira sonríe mientras recorremos las sencillas salas de atención primaria, un moderno sillón para atención odontológica contrasta con cajas forradas en papel de colores, conteniendo medicamentos. Hace 31 años se recibió de enfermera a nivel universitario en la Escuela Superior de Enfermería de Santa Fe. “Siempre me gustó el contacto con la gente”, dijo Saira. “Intenté estudiar Bioquímica pero las huelgas del momento me hicieron perder el año y mis padres no estaban en condiciones de afrontar gastos superfluos, por lo que decidí inscribirme en Enfermería”, comentó.

Las llamaban las camperitas azules, mientras estudiaban practicaban en el hospital Cullen. Fue ayudante en cirugías, a las siete de la mañana se iniciaban las prácticas hasta las 12. A las 16 eran las clases teóricas, si conseguía reemplazo trabajaba de 22 a 6. No había tiempo de viajar de regreso a casa, dormía y comía algo en el hospital; la juventud le permitía esos esfuerzos.

La entrevista se interrumpía a cada momento, una paciente tose, Saira toma nota, entrega comprobantes de vacunas, asesora, coloca inyecciones, busca en su bolso caramelos para calmar el llanto de un niño, un joven con problemas solicita monedas. Saira escucha, su voz es suave dando aliento, controlando presión arterial, explicando el uso del medicamento.

Al recibirse concursó para entrar en el Instituto Vera Candioti donde trabajó por años, también en clínicas privadas, Instituto de enfermedades venéreas, hospitales Iturraspe y Cullen de Santa Fe. Al nacer su primera hija consiguió por medio de permuta ingresar al Hospital Rural de la localidad (hoy Samco).

La vida la golpeó duro perdiendo demasiado joven a su esposo y debió luchar sola con tres hijos pequeños, sintiendo que la barrera de contención se la brindó el trabajo donde médicos y compañeros le pusieron el hombro a su dolor. También la ternura de parientes y vecinos, a veces demostrado en la entrega de una docena de huevos.

En 2003 Rotary Club le otorgó la distinción SATO por responder al ideal de servicio. Frente a la pérdida de una amiga enfermera, su cuerpo y espíritu se quebraron, crisis de pánico y fobia emergieron como proceso de un largo duelo contenido que la derivó a un ritmo de trabajo menos intenso, cubriendo horas de atención en dispensarios. Además sigue actualizándose sobre nuevas técnicas en salud y medicina. Pronto será abuela, es la esperanza de creer y construir. Lo que recibe a diario es un ejemplo de lo que da.

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