A 10 años de su partida, se reaviva el recuerdo de la trayectoria apostólica del sacerdote Gabriel Carrón
El padre Carrón en una celebración en San Jerónimo del Sauce. Crédito: Gentileza Rafael Casco
La Cuenca Santafesina
Redacción El Santafesino
24/10/2020
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A 10 años de su partida, se reaviva el recuerdo de la trayectoria apostólica del sacerdote Gabriel Carrón

Impulsado por su vocación de ayuda a los más necesitados, con la memoria inmigrante corriendo por sus venas, dejó su huella en la sociedad santafesina, incluso desde sitios tan sórdidos como las cárceles. Su recuerdo hoy inspira a miles de voluntarios.

Nació en Suiza en el año 1938. Pisa suelo argentino en el año 1972, acompañado de su hermano Alejandro, investigando el paradero de los suizos que habían emigrado hacia América.

El encuentro con un sacerdote entrerriano pero muy allegado a la comunidad valesana en la vecina provincia, abrió su camino en nuestro país, donde encontró las raíces inmigrantes del Valais esparcidas por toda la región.

Luego de su paso por Entre Ríos, llega el turno de la ciudad de Santa Fe, donde encontró la luz para reavivar su llama apóstolica: Monseñor Zazpe. Cuando la cruenta dictadura militar argentina comenzaba a trazar el calvario de miles de compatriotas, Carrón abría una luz de esperanza en los sombríos rincones de las cárceles.

En 1977, desde su rol de Arzobispo de Santa Fe, Zazpe lo invita a trabajar en la Arquidiócesis para desarrollar su tarea pastoral. Con ese impulso empieza a escribir su historia por los más necesitados hasta que su vida se extingue el 25 de octubre de 2010. Crea entonces la Pastoral Penintenciaria, y hoy Las Flores, Coronda y la Cárcel de Mujeres son parte de su legado. Casa San Dimas, con réplica en Suiza, es otro mojón en su camino de Fe.

El Padre Gabriel comenzó a interesarse por la problemática de la ciudad de Santa Fe. Trabajó en los barrios Santa Rosa de Lima, Villa del Parque, Alto Verde, y en el barrio Los Hornos de la ciudad de Santo Tomé. Conflictos barriales, evangelización de ancianos, jóvenes y niños, personas en situación de calle, fueron sus objetivos.


El dato: El domingo 25 mediante la plataforma Meet, a las 19 habrá oración y testimonios de la vida del padre Gabriel. En tanto a las 20 se celebrará una misa presidida por el Arzobispo Monseñor Sergio Fenoy. Más info: pastoralpenitenc@gmail.com – Link de la convocatoria: https://meet.google.com/hau-srts-upt


Recorrió los penales no solamente de Santa Fe, también del país, y países de Latinoamérica. En Holanda sembró la semilla de una conciencia sobre la necesidad de las pastorales penitenciarias. Estuvo al lado de los más vulnerables siempre, también en los barrios. En Santo Tomé organizó un grupo que se denominaron “Los Vagos de María”, y con ellos peregrinaron a pie desde Itatí en la provincia de Corrientes, hasta Luján, en la provincia de Buenos Aires.

Con dos parroquias a cargo en la periferia de Santa Fe, se ocupó de la evangelización de los jóvenes de los barrios marginados, y más tarde, llegó a la cárcel de Coronda de la mano de un capellán quien lo invitó a dar un retiro a los peores de la cárcel.

Recorrió más de 80 cárceles y de esa peregrinación surgió una pastoral a nivel nacional. Su obra generó una constante llegada de jóvenes provenientes de Europa, la mayoría de Suiza, para practicar la vocación del voluntariado.

Desde la capital santafesina, la Fundación Casa San Dimas es un faro que aún proyecta la luz del padre Carrón. Con el apoyo de jóvenes voluntarios helvéticos y argentinos, realizó una obra que hoy tiene continuidad. Misionar en las cárceles, comisarías y varios barrios periféricos donde brinda apoyo a niños carenciados es la premisa.

Otro peldaño institucional en este camino de la salvación es El abrazo, una asociación creada en 2007 en Suiza para apoyar a los jóvenes que, atraídos por la obra de Carrón, quieren vivir la experiencia de hacer un voluntariado en Argentina.

“Cada vez más los presos y los pobres están peor. Antes decíamos que eran marginados, luego que eran excluidos, y ahora decimos que son expulsados de nuestro sistema social y económico”, aseguraba el padre en una entrevista con Norma Domínguez, de swissinfo.ch

Esta breve línea de pensamiento que guarda vigencia con el presente, eleva la figura del padre Carrón a modelo y guía de numerosas hermanos y hermanos, sacerdotes, jóvenes y familias que de manera abnegada, difunden su legado a cada paso.

Lic. Exequiel Kay

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