Biorremediación de efluentes líquidos y ecosistemas acuáticos contaminados
Arroyo La Paloma, provincia de Santa Fe Crédito: El Cronista Regional

Biorremediación de efluentes líquidos y ecosistemas acuáticos contaminados

Los compuestos orgánicos e inorgánicos vertidos a los ecosistemas desde fuentes industriales, urbanas o agrícolas ocasionan serios riesgos ambientales. La persistencia de las sustancias orgánicas en los ecosistemas está relacionada con la mayor o menor facilidad que presenten para ser degradados química o biológicamente. A su vez, la presencia de metales pesados puede interferir con los procesos de biotransformación de los compuestos orgánicos potenciando, por lo tanto, los efectos adversos y perjudiciales que producen los contaminantes.

Una línea de investigación desarrollada en la Cátedra de Higiene y Sanidad de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, viene realizando diversos trabajos en la temática desde hace quince años. Actualmente el grupo está dirigido por Sonia Korol, doctora en Industrias Bioquímico-farmacéuticas y profesora de la Cátedra de Higiene, y participan en él, los tesistas doctorales Alfredo Gallego y Virgina Gemini, y las bioquímicas María Susana Fortunato y Susana Rossi. También colaboran en algunos aspectos de la línea el licenciado Carlos Enrique Gómez y el ingeniero Luis Higa, del Instituto Nacional del Agua (INA).

En trabajos anteriores de la línea los investigadores ya habían logrado optimizar microorganismos y comunidades microbianas autóctonas capaces de degradar eficientemente fenol, m-cresol y 2-clorofenol, además de otros compuestos.

Actualmente, el equipo trabaja en la selección de comunidades microbianas degradadoras de compuestos orgánicos persistentes o recalcitrantes tales como m-cresol, p-cresol, 2,4 diclorofenol, 2,4,6 clorofenol y pentaclorofenol. También estudian la incidencia de metales pesados tales como cromo, plata, cadmio, cobre y mercurio sobre la biodegradación de los compuestos aromáticos individuales o asociados por las comunidades autóctonas seleccionadas.

Para ello los investigadores aplican procesos de bioestimulación y bioaumentación como alternativas válidas para incrementar la tasa de transformación de la mezcla de compuestos a escala laboratorio y también a escala piloto, en reactores tanto aeróbicos como anaeróbicos.

Estudian, además, la influencia de factores tales como el pH, el inóculo microbiano, la presencia de cosustratos y de cometabolitos y la flora acompañante en la biodegradación de los compuestos ensayados, simulando condiciones reales de operación.

En un trabajo, publicado recientemente en la revista científica Enviromental Toxicology, los investigadores de la Facultad de Farmacia y Bioquímica pudieron mostrar que un organismo autóctono seleccionado -en este caso una bacteria del género Alcaligenes- consigue degradar 300 mg por litro del contaminante 2-clorofenol en un lapso de 48 horas. Obtuvieron este nivel de eficacia tanto en reactores, en estudios de laboratorio, así como en estudios piloto. Equivale a decir que la bacteria ha desarrollado la capacidad de eliminar el 97 por ciento del compuesto tóxico.

Asimismo, los investigadores determinaron la capacidad que exhibe la bacteria seleccionada para reducir los niveles tóxicos del 2-clorofenol mediante bioensayos de toxicidad. En este aspecto, los ensayos realizados por los investigadores argentinos permitieron observar que los efluentes líquidos sintéticos que contienen el compuesto tóxico, en el momento de la salida del reactor continuo, no presentaban toxicidad alguna, lo que implicaría que estos microorganismos pueden ser utilizados eficazmente en el tratamiento de efluentes líquidos y en acciones de biorremediación de ecosistemas acuáticos.

Por Amalia Beatriz Dellamea-Centro de Divulgación Científica. Facultad de Farmacia y Bioquímica-UBA. Fuentes utilizadas para la elaboración del texto: Gallego, A.; Gómez, C.E.; Fortunato, M.S.; Conzano, L.; Rossi, S.; Pagilla, M.; Gómez Hermida, D.; Higa, L.H. y Korol, S. “Factors affecting biodegradation of 2-chlorophenol by Alcaligenes sp. in aeróbic reactors”. Enviromental Toxicology, 30 de julio de 2001, Vol. 16, Issue 4, 2001, pág. 306-313. Entrevistas con la Prof. Dra. Sonia Korol.

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