Cambiar un sistema financiero injusto desde el cooperativismo
La provincia de Santa Fe aporta el 4,4 por ciento de los depósitos del sistema financiero nacional, pero obtiene sólo el 2,7 % del crédito, un esquema que se reproduce en casi todo el país. En un total de cinco millones y medio de créditos otorgados, apenas 1.158 deudores tienen la mitad del crédito disponible en el sistema.
Estos son algunos de los datos que expuso el gerente general del Banco Credicoop y presidente de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina, Carlos Heller, durante su visita a Santa Fe, y que demuestran la inequidad del sistema financiero argentino que colapsó este año.
Heller estuvo hace unas semanas en la ciudad capital invitado por la Universidad Nacional del Litoral, donde brindó una conferencia ante un importante marco de público. El especialista realizó un preciso diagnóstico de la crisis que desde el año pasado sufrió el sistema financiero argentino, describió la coyuntura económica y expuso la propuesta de la banca cooperativa para salir de esta situación.
En una conferencia de prensa que brindó horas antes de su presentación, recordó que “un sistema perverso que ‘secó’ financieramente al país” e insistió en la necesidad de reformularlo recreando las Cajas de Crédito Cooperativas, bancos administrados por los vecinos que apoyaban los emprendimientos en cada región.
La banca cooperativa -que hoy quedó circunscripta al Banco Credicoop, representa casi un 3 por ciento del sistema financiero. Según Heller, para una reestructuración del sistema es necesario cambiar las reglas de juego para que permitan a estas entidades “desarrollar a pleno ese espíritu que hoy está fuertemente limitado por regulaciones que no están pensadas -entre otros objetivos- para asistir a la pequeña y mediana empresa”.
Las Pymes constituyen más del 90 por ciento de las empresas del país, ocupan más del 80 por ciento del empleo y generan más del 70 por ciento del valor agregado de la economía. Sin embargo reciben sólo el 14 por ciento del crédito. “Mientras la regla sea el mercado -advirtió- eso no cambiará porque en la actividad financiera el negocio es realizar pocas operaciones grandes de bajo riesgo. Es imprescindible una regulación que obligue a una distribución equitativa del crédito”.
La macrocefalia que sufre la Nación en diversos aspectos, se repite en la distribución del crédito. Capital y Gran Buenos Aires se llevan la mayor parte de la torta. Se capta en todo el territorio, pero la distribución del crédito se concentra en pocas manos…
Sobre la posibilidad de crear un sistema financiero solidario, Heller aseguró que “es muy fácil” y para lo cual hay que modificar algunas normas. Por ejemplo la de capitales mínimos. “Las Cajas de Crédito comienzan siendo muy pequeñas -explicó-, formadas por un conjunto de vecinos. La normativa exige como capital inicial 15 millones de pesos, regulación establecida por el nivel de riesgo en función de la capacidad de captación de depósitos y a la cartera posible. Pero si disminuye ese capital inicial, las entidades de ese tipo se irían fortaleciendo con la confianza del público y, por lo tanto, capitalizando paulatinamente. Así fue el proceso de desarrollo de las Cajas de Crédito en el país que se fueron construyendo con el esfuerzo de los usuarios”.
El presidente de ABAPPRA insistió en una idea: fortalecer un modelo en el que la sociedad prevalezca sobre el mercado. “Venimos de una amarga etapa durante la cual sucedió exactamente lo contrario: el único objetivo fue la máxima ganancia individual. Creo que el interés individual es respetable en el marco del interés colectivo” destacó. Según la concepción del cooperativismo, el valor del derecho individual es “discutible” cuando lesiona el interés común, argumentó en medio de un algunos interrogantes que surgieron durante su presencia.
En la actualidad, más del 50 por ciento de la banca radicada en el país es extranjera y las inversiones internacionales exigen que no haya ningún tipo de regulación a los capitales. ¿Cómo es posible introducir modificaciones en este contexto?. “El tema es hacer lo que nos imponen o desarrollar un modelo de gestión de país propio (sic). Esa es la clave de la cuestión -afirmó Heller-. Si hay algo que hicimos en estos últimos años es hacer lo que nos decían los organismos internacionales Somos el país de la región que más extranjerizó la banca, que más abrió su economía, que más avanzó en las privatizaciones y en las desregulaciones. El país ha sido el más disciplinado en el seguimiento de las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y no nos fue bien. Creo que no se trata de plantear rupturas o cosas por el estilo, sino que los argentinos tenemos que desarrollar la propuesta propia. Y, en todo caso, si tenemos que negociar, tenemos que hacerlo con una propuesta, no ir a buscar instrucciones”.
Finalmente, el titular de ABAPPRA aclaró que la propuesta del cooperativismo no tiene referentes en el espectro político-partidario y que, como ante cada elección, la misma será entregada a cada uno de los candidatos.