Caso testigo de un tambo en extinción
La lechería santafesina en problemas Crédito: Gentileza Juan Manuel Fernández
Economía
Redacción El Santafesino
02/08/2007
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Caso testigo de un tambo en extinción

Cortes de ruta, consignas de protesta, movilización. Los tamberos más afectados por las inundaciones en Las Colonias protagonizaron en julio una experiencia poco habitual en sus vidas de trabajo y sacrificio caracterizadas por un contexto de tranquilidad y sosiego propios del campo.

Los fenómenos climáticos de diciembre de 2006 y de marzo de 2007 pusieron en riesgo a miles de familias que viven de una de las actividades más prósperas y generadora de divisas para la provincia y el país. Mortandad de animales, deterioro de la condición sanitaria de los planteles, pérdida de pasturas y falta de reservas, son algunas de las consecuencias más graves en la región.

Luego de semanas de idas y vueltas, el gobierno de la provincia reaccionó con la firma de un convenio con 16 comunas de los departamentos Las Colonias y La Capital para la entrega de una ayuda no reintegrable extra a tamberos por un total superior al millón y medio de pesos. La insatisfacción del sector no tardó en llegar. La Sociedad Rural de Las Colonias advirtió que hasta hace sólo un par de semanas, se habían recibido solamente 104 rollos de forraje de los 1.500 prometidos para alimentar 30.000 cabezas de ganado. Sus autoridades entendieron también que un aporte de 1 millón y medio de pesos para 200 tamberos no se ajusta a la realidad.

Este conflicto tambero planteó evidentes problemas estructurales para la asistencia del Estado Provincial a la producción en general, como así también la distancia entre las políticas oficiales y las realidades que padecen cientos de productores pequeños y medianos en una provincia que se exhibe como las más ricas de la Argentina.

Un caso testigo

Un tambo de Las Colonias con una producción histórica promedio de 40.000 litros mensuales y que padeció los efectos de los fenómenos naturales acontecidos, permite describir la situación por la que atraviesan tantos.

Hasta el 25 de diciembre de 2006 con 70 has. de alfalfa, 8 has. de sorgo para silo y 4 has. de sorgo forrajero producía 1.500 litros de leche (45.000 l/mes). Dicha producción pasó a ser en enero de 38.000 litros, en febrero de 29.000, en marzo de 21.000, en abril de 18.500, en mayo de 18.000 y en junio de 16.000.

Hoy se producen 520 litros diarios con esta dieta (que se implementó a partir del 30 de marzo): 3 kg de maíz, 2 kg de sorgo, 2 kg de pellet de girasol, 4 kg de rollo y 7 kg de cascarilla de soja. El costo de esta dieta es de 6 pesos por día por vaca en producción. Debido al deterioro del estado corporal que tiene sólo produce 8 litros por día. El precio pagado por fábrica por litro de leche es de 70 centavos, a los cuales se puede agregar el subsidio provincial de 5 centavos, más otros 5 centavos de un subsidio nacional. El total es de 80 centavos por litro de leche.

Paralelamente se debe alimentar a las vacas secas, de este modo: 1,5 kg de maíz, 1 kg de sorgo, 1 kg de pellet de girasol, 7 kg de rollo, 3,5 kg de cascarilla de soja, un costo que ronda los 4 pesos por vaca por día, el mismo valor para alimentar una vaquillona de reposición.

El tambo tomado como caso testigo tiene para alimentar a diario 60 vacas en ordeñe, 30 vacas secas y 30 vaquillonas de reposición, cantidades que deriva en un costo de alimentación de 360 pesos, 120 pesos y 120 pesos, respectivamente. En total, por día, este tambo necesita 600 pesos.

Con la producción señalada, el ingreso por venta de leche con 520 litros por día a 70 centavos, determina un total de 364 pesos, a los que se suman 10 centavos por los subsidios, es decir, 52 pesos más, que totalizan 416 pesos por día de ingresos. Un cálculo simple permite deducir que la alimentación mensual asciende a 18.000 pesos (600 pesos por 30 días), en tanto que el ingreso por venta de leche a 12.480 pesos (416 pesos por 30 días). Conclusión: una pérdida de 7.520 pesos. Fuera de esto están los gastos de energía eléctrica, limpieza, veterinaria, sueldo personal (2), cargas sociales, movilidad, seguros, alquileres, mantenimiento, implantación pastoral.

El caso que circuló entre las movilizaciones y protestas mencionadas, no hace más que reflejar en forma contundente la realidad de muchos tambos en la zona, un presente que permite imaginar un futuro desolador.

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