CER: se debe crear una alternativa más justa y equitativa
CER: se debe crear una alternativa más justa y equitativa

CER: se debe crear una alternativa más justa y equitativa

Oportunamente el CER fue concebido como una compensación ante la pesificación de todas las deudas contraídas en dólares y cuando la paridad estaba fija en 1,40. Evidentemente esto no ocurrió y el dólar trepó a valores muy superiores y los índices de precios por los cuales se debe regir el CER no son los previstos. Por eso se convirtió en un instrumento que colocó en total indefensión a todos los que tomaron fundamentalmente créditos hipotecarios.

La cartera de crédito hipotecario es una de las más sanas porque los deudores cancelan todos los meses su cuota. Una indexación desconectada de la verdadera capacidad de pago de la gente llevaría a una morosidad y a una judicialización creciente y de este modo se pondría en riesgo todo el sistema financiero, más aún de lo que ya está.

Le habíamos recomendado al Poder Ejecutivo que se cambien los mecanismos del CER y aún no se ha expedido. Nuestra propuesta es que se tomen otras variantes en cuenta, como puede ser el salario del deudor o la actividad que desarrolla. Hay que tener en claro que no existen los créditos colectivos.

Puede haber operatorias generales, pero no créditos colectivos. Cuando una institución otorgó un crédito a un ciudadano previamente evaluó su capacidad de pago, si es un asalariado, etc. Este mismo trato merece el deudor cuando se cambian las reglas de juego.

Pensamos que cuando el Estado interviene en las relaciones entre los particulares a través de la toma de decisiones políticas se tiene que hacer cargo de ellas. No las puede dejar libradas después a las fluctuaciones del mercado. Y lo que venía pasando con el CER era la consecuencia de dictar normas que modifican las relaciones entre particulares y luego desentenderse. Creemos firmemente que cuando el Estado toma decisiones e interviene, después debe ser consecuente con esa política y crear mecanismos que tiendan al equilibrio. El Estado, que ya se involucró, debe hacerlo aún más. El Banco Central debería crear los mecanismos de mediación entre deudores y acreedores. Para esto hace falta que el Estado no sea un ausente que se desentienda de su propia intervención y luego se valga de resoluciones adoptadas por una entidad técnica y monetaria y se afecten los derechos de los ciudadanos. El Estado se debe involucrar, porque si no deja de cumplir con su rol central: administrar justicia, hacer el equilibrio entre los más débiles y los más poderosos.

Eduardo Mondino-Defensor del Pueblo de la Nación

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