Complejo escenario en la demanda de leche
Pequeño tambo en campos del dpto. Las Colonias Crédito: El Cronista Regional

Complejo escenario en la demanda de leche

Llamativamente, el sector industrial vuelve a atravesar otro frente de tormenta cuyos efectos podrán verse dentro de unos pocos meses. Mientras tanto los productores, que lograron instalar un debate mediante la unificación de sus reclamos, han visto mejorar paulatinamente su rentabilidad, mucho más de lo que en su momento anhelaban, aquellos 10 ctvs. de dólar que parecían inalcanzables.

Las dificultades por las que hoy atraviesan las industrias, especialmente las líderes, es la importante baja de producción que se acumuló en los tres últimos años, un desenlace previsible pero enmarcado en un contexto en el que confluyen la inestabilidad política y económica del país y el factor externo con las consecuencias imprevisibles de un conflicto bélico que promete alterar la marcha de mercados financieros y comerciales en el mundo. Lo que no es poco.

A este panorama se le agregó el “apriete” del gobierno para que a partir de marzo no se incrementara el precio de la leche fluida (se retrotajo de $ 1,45 a $1,29 en el caso de una leche larga vida). Firmaron un acuerdo las empresas SanCor, Milkaut, Williner, Molfino y Verónica, no adheriendo La Serenísima porque lidera el mercado nacional con 55 millones de litros mensuales que representa el 50% del país.

Otras situaciones pusieron a las industrias en el plano del cuestionamiento: el gobierno de Córdoba llamó a licitación para adquirir 500 mil kilos de leche en polvo y no hubo ofertas. Las críticas arreciaron, hubo industrias que argumentaron que no disponían de stock y otras admitieron que el gobierno de Córdoba es muy lento a la hora de pagar. Finalmente el ministro de la Producción de Córdoba, Juan Schiaretti, logró acordar con varias industrias una entrega de 120 mil kilos y para principios de mayo le entregarán 240 mil kilos más. El funcionario quiere asegurarse la compra de mil tn. para los próximos meses. Otro nuevo escrache afrontaron las industrias líderes cuando el periodista Jorge Lanata, en su programa Día D, hizo pública una información originada en la Aduana argentina que hacía referencia a que algunas empresas lácteas líderes, estarían subfacturando sus operaciones de exportaciones, maniobras que serían consideradas como fraudes al Estado nacional por montos millonarios.

Y por si esto fuera poco, los volúmenes de producción han disminuido a tal punto que varias empresas exportadoras han paralizado sus exportaciones de leche en polvo debido a la falta de materia prima. Solamente en la provincia de Santa Fe, en los 12 meses de 2002, la producción se redujo en un 7%, pero enero 2003 vs. enero 2002, la producción cayó un 14,72%, mientras que en febrero también se daba una merma interanual superior al 10% (dato provisorio). También al concluir marzo, la SAGPyA a través de su Dirección de Industria Alimentaria, dio a conocer los datos de producción sobre un núcleo de empresas que representa el 60/65% del total nacional, mencionando una caída promedio para enero y febrero de 2003 del 17,2% (enero -15,7% y febrero – 19,0%).

En jaque

Jaqueadas en distintos frentes ¿estarán analizando las usinas lácteas qué errores de estrategia han cometido?. Por un lado, pequeñas y medianas plantas libran una disputa “litro a litro” cuando de captar producción se trata. En este contexto, los productores buscan con desesperación el mejor precio sin importarles demasiado la trayectoria o seriedad de quien viene a comprarle su producción. Claro está, no todos se dejan seducir por estos cantos de sirena. Finalizó marzo y comenzó abril, mes en que históricamente se registra la mayor merma de producción de leche- y esta situación seguramente continuará provocando el pase de tambos de una industria a otra.

En la habitual ronda de consulta que efectúa Nuestro Agro en el sector industrial, en esta oportunidad encontró opiniones que reflejan un estado de preocupación, aunque no todos los funcionarios se animen a expresarlo abiertamente. Tanto desde el sector marginal que actúa en la ilegalidad, como desde plantas que procesan entre 50.000 a 250 mil litros diarios que se dedican a monoproductos (quesos blandos, dulce de leche, leche fluida en sachet, yogures o leche en polvo), se ejerce una fuerte presión captando leche a valores que superan en 5 y hasta 10 ctvs. por litro, si se tienen en cuenta los promedios – 42/43 ctvs.- que están pagando las industrias líderes en la cuenca central de Santa Fe y Córdoba. La convulsión no es menor.

No escapa a un primer análisis que están interactuando factores cíclicos de una lechería que no termina de ordenarse. Estos valores de 50/52 ctvs., que ofrecen pagar algunas empresas, están incorporando elementos de confusión, pues es sabido que no se podrán trasladar al consumidor final en el mercado local. Por lo tanto, cabe imaginar para los próximos meses un escenario crítico en el sector industrial con consecuencias para el productor. Se pretendían precios para competir con la soja y eso está muy cerca de haberse alcanzado. Pero para quienes alquilan campo para tambo, hoy están exigidos a actualizar los valores acordes a los aumentos por producción que han tenido. Esto vuelve a generar cierres de tambos, en estos días, según informaciones muy concretas que obtuvo Nuestro Agro, varios tambos de esta cuenca van a liquidar sus rodeos porque los alquileres se han elevado y lo que se pide (en base al valor leche y soja) hacen inviables las explotaciones. Aparece aquí, entonces, otra espada de damocles sobre la lechería.

En el marco de tanta confusión, la gran pregunta es: ¿cuál es el valor razonable que debería cobrar hoy el productor lechero para sustentar su empresa a lo largo de doce meses? Alguna respuesta, puede obtenerse en base al Costo Estándar que da a conocer mensualmente Nuestro Agro, un seguimiento que viene desde mayo de 1998.

Tanto productores como industriales que se sinceran, coinciden en que el incremento del valor de la materia prima, que no se interrumpe desde la última primavera, estaría próximo a frenarse con posibilidad de alguna caída. Seguramente esto dependerá de varios factores: cómo se resuelven algunas cuestiones domésticas (decisiones de la Mesa Nacional de Lechería, por ejemplo), el cambio de gobierno que se viene, la evolución de los mercados internacionales y el local, y sobre todo cómo se irán recuperando los niveles de producción.

Mientras tanto han dismininuído los volúmenes de exportaciones lácteas en enero y febrero: Brasil compró un 50% menos que en igual período del año pasado, mientras las ventas extra Mercosur aumentaron un 5,4%, pero no fueron suficientes para remontar una caída de -12,8% (36.413 tn en 2002 contra 31.753 tn.) en los primeros 60 días del año. En las exportaciones también impacta la baja del dólar sobre las ventas: según información oficial de la SAGPyA, a Brasil se vendió en enero a U$S 1.311 y en febrero a 1.465; las restantes operaciones flucturaron en U$S 1.507 y 1.566 la Tn.

Un reciente informe de la Fundación Producir Conservando se refirió al potencial de la lechería argentina y arriesga un pronóstico de crecimiento del 3 al 5% anual, pero advirtiendo “siempre y cuando se resuelvan las limitantes existentes en la cadena” para lo que se necesita alcanzar en el corto plazo, puntos de neta coincidencia para ordenar al sector y salir de estos perversos períodos cíclicos. El cierre de tambos, la liquidación de vacas en producción que se mandaron a la feria es un proceso sin retorno.

Debe quedar en claro que la lechería nacional retrocedió varios años. Hoy para volver a pensar en crecimiento no sólo hay que incrementar los rodeos lecheros, se debe retomar la inversión en mejoramiento genético, volver a los controles lecheros, acentuar los registros de reproducción y a buscar capacitación, especialmente en lo que se refiere a tecnología de manejo que está disponible y demanda costo cero.

No serán suficientes los circunstanciales incentivos que han puesto en vigencia las industrias para que los productores aumenten la producción. Hacen falta decisiones políticas de fondo y esto sólo podrá lograrse si los actores de la cadena actúan con madurez para un entendimiento definitivo. Hay que resolver temas cruciales como la leche marginal, la evasión fiscal, incrementar los controles sanitarios, relevar tambos y plantas industriales para que todos se ajusten a una sola normativa, sincerar la cadena de comercialización y fijar una clara estrategia que permita controlar la oferta de leche.

Fuente: Revista NuestroAgro.

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