El Banco Central renovó la línea de créditos a la producción
Fuente: Presidencia de la Nación
Economía
Redacción El Santafesino
02/07/2015
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El Banco Central renovó la línea de créditos a la producción

Se profundiza así, de manera sostenida, una política que redundará en un aumento de la oferta de crédito para el sector productivo, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas. El BCRA tomó esa decisión al definir las nuevas condiciones que tendrá el tramo correspondiente al segundo semestre de este año de la Línea de Créditos mencionada.

En adelante, las entidades financieras alcanzadas por la obligación de otorgar financiaciones de la citada Línea deberán destinar a este tipo de financiamiento el equivalente al 7,5% de los depósitos del sector privado no financiero en pesos.

La tasa de los créditos no podrá superar el 18% y el plazo no podrá ser inferior a 36 meses.

Durante el primer semestre de 2015 esas entidades financieras debieron destinar el equivalente al 6,5% de los depósitos para prestar a una tasa del 19 por ciento, luego de que ese cupo se hubiera incrementado y la tasa de interés disminuyera a fin de 2014.

Anteriormente, las entidades destinaban a esta Línea el 5,5% de los depósitos, con una tasa del 19,5%. “Las nuevas condiciones con las que se renovó esta línea de financiamiento implican un fuerte aporte a la recuperación de la economía y al impulso del sector productivo, lo cual se traducirá en mayor inversión y mayor empleo”, destacó el presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, al anunciar la medida.

Vanoli sostuvo que esta política de impulso al financiamiento productivo “permitirá volcar en 2015 una masa de crédito para la inversión y la producción de alrededor de $ 90.000 millones sólo a través de esta Línea, a la que pensamos darle carácter permanente”.

El titular del BCRA recordó que la LCIP se profundizó en consonancia con el mandato que estableció en 2012 la reforma de la Carta Orgánica de la Institución, en la que incorporó entre sus objetivos la promoción del empleo y el desarrollo económico con equidad social, además de la estabilidad monetaria y financiera.

Vanoli también enfatizó: “En esta nueva etapa se consolidará el crecimiento económico, luego de haber afianzado la estabilidad financiera y cambiaria desde el último trimestre de 2014, desalentando expectativas de devaluación, estimulando instrumentos de ahorro en moneda nacional y fortaleciendo el nivel de reservas internacionales”.

El presidente del Banco Central puso de manifiesto que el sistema financiero en la Argentina “es ahora más sólido y estable, y estamos avanzando para que se consolide su orientación al financiamiento de la economía real. Esto es relevante, porque desde la dictadura militar y en los años 90 se privilegió la valorización financiera por sobre el estímulo a la inversión, la producción y el empleo, algo que también se hizo evidente en el escenario internacional y que derivó en la crisis global de 2008”.

Durante el primer semestre de este año la LCIP permitió asignar créditos por unos 37.000 millones de pesos, un 35% más que el total previsto para el semestre previo. Aquel monto se superará en el segundo tramo de 2015, estimándose que los préstamos que se aprobarán totalizarán más de 50.000 millones de pesos.

La LCIP mantendrá un criterio federal, al permitir una mayor imputación al cupo de financiamiento a aquellas entidades que otorguen préstamos a proyectos por concretarse en regiones de menor desarrollo económico. Este incentivo se aplicará también a las entidades financieras que destinen el financiamiento a las empresas más pequeñas dentro del universo MiPyME.

La evolución del marco normativo de la LCIP permitió garantizar su cumplimiento en los distintos tramos mediante diversos instrumentos. En primer término por medio de préstamos bancarios para inversión en bienes de capital y luego también a través del descuento de cheques de pago diferido a MiPyMEs, el descuento de certificados de obra pública y de facturas conformadas por parte de esas empresas y financiaciones hipotecarias para individuos.

En el caso de financiaciones hipotecarias, la norma aprobada para el segundo semestre de 2015 admite la imputación de hasta un 40% del cupo de esta Línea a ese destino, que podrán aplicarse a la compra, construcción o ampliación de viviendas.

La tasa de interés deberá ser fija, del 18% nominal anual durante el primer año, en tanto que a partir del segundo año podrá aplicarse una tasa variable que no podrá exceder a la Badlar en pesos de bancos privados más 150 puntos básicos, en la medida en que no supere el incremento del Coeficiente de Variación Salarial (CVS).

Además de los créditos hipotecarios clásicos, se destaca que ahora las entidades podrán también destinar un porcentaje del cupo correspondiente para créditos a personas físicas que apliquen esos fondos de manera directa a la adquisición de vivienda única de su grupo familiar mediante la cesión en garantía de los derechos sobre fideicomisos para la construcción de esos inmuebles.

De esta forma, se busca incentivar la construcción de viviendas para sus verdaderos destinatarios, quienes hasta la fecha no podían acceder al financiamiento de la vivienda “desde el pozo”. Los plazos y la tasa máxima son similares a las estipuladas para los créditos hipotecarios descriptos en el párrafo anterior. En esa misma línea de acción, se contempla para este segundo tramo que la totalidad de los bancos públicos puedan operar en el descuento de certificados de obra pública, hasta el límite de proporciones específicas que se establecen en función su participación relativa en el total de depósitos.

Adicionalmente, entre los demás destinos contemplados, la LCIP prevé la posibilidad de que las entidades financieras destinen un porcentaje del cupo al financiamiento de microemprendedores, ya sea en forma directa o a través de instituciones de Microcrédito. Estas instituciones otorgan préstamos a personas físicas de menores recursos para atender necesidades vinculadas con la actividad productiva, comercial y de servicios.

Asimismo, se contemplará el financiamiento, en sus diversas modalidades, de las carteras de consumo que otorguen las entidades financieras de menor porte especializadas en ese segmento de negocio. El tramo aprobado para el segundo semestre contempla también que el financiamiento se podrá aplicar a capital de trabajo asociado a proyectos de inversión de MiPyMEs por hasta un monto equivalente al 20% del importe total del proyecto presentado por la empresa.

Como ocurrió en el tramo anterior, en este semestre se podrán imputar al cupo de la Línea las financiaciones desembolsadas en concepto de prefinanciación de exportaciones a empresas que no sean consideradas grandes exportadoras y cuya actividad principal se desarrolle en la Argentina. También se podrán aplicar al cupo las financiaciones para importar insumos o bienes de capital con líneas de crédito de bancos del exterior.

Desde su instrumentación en 2012, la Línea de Crédito para Inversión Productiva permitió asignar hasta el momento préstamos por más de 120.000 millones de pesos, distribuidos en un amplio espectro del sector productivo. Los principales sectores destinatarios de los créditos otorgados por medio de esta Línea fueron las empresas industriales, firmas vinculadas a la producción primaria y sectores de servicios, en proporciones similares.

En el caso particular de la industria se destacaron como destinos la producción de alimentos, sustancias y productos químicos y caucho y plástico. Con esta medida el BCRA continúa avanzando hacia la universalización y federalización del crédito, profundizando los estímulos para que el sector productivo pueda acceder al financiamiento a tasas y plazos adecuados y contribuyendo así a sostener el crecimiento de la economía.

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