El cielo en tiempos de cuarentena
Contaminación lumínica Crédito: Gentileza Observatorio Astronómico de San Cristóbal
La Cuenca Santafesina
Redacción El Santafesino
30/04/2020
Astronomía cielo nocturno contaminación lumínica Luminarias

El cielo en tiempos de cuarentena

La contaminación lumínica reduce las posibilidades de observar el cielo en la oscuridad natural de la noche. Sugerencias para cuidar la calidad del cielo y disfrutar las observaciones nocturnas mientras dura la cuarentena obligatoria por coronavirus.

En medio del aislamiento social obligatorio ante la pandemia del Covid-19, todo se transforma. O al menos así parece ocurrir a nuestro alrededor, de por sí con una visión acotada de la realidad, con menos gente en las calles, menos contaminación visual, sonora y atmosférica, quizás también menos luces.

El horizonte de la mirada se recorta. En casa, se repiten las escenas. Así, todo parece más aburrido. Una variante del confinamiento podría ser un cambio de enfoque. ¿Y si miramos hacia arriba?.

La astrónoma aficionada y divulgadora científica, Antonela Trevisan, nos invita a explorar otra perspectiva. Docente de talleres virtuales para personas de todas las edades, en diálogo con elsantafesino.com, explica el impacto que tiene la contaminación lumínica en la observación y el disfrute del cielo nocturno.

“Una de las cosas que nos perdemos por la contaminación lumínica es la noche”, afirma Trevisan e invita a “observar más hacia arriba y menos para abajo. Al mirarnos a nosotros mismos y a nuestros problemas nos perdemos todas las maravillas que hay arriba y todo lo que todavía resta por descubrir”.

Según el Observatorio Astronómico de Córdoba (OAC), “la contaminación lumínica es producida por luz innecesaria o inadecuada, generada por el alumbrado de exteriores. Es un problema que afecta en especial a las ciudades, pero no de manera exclusiva, ya que puede alterar paisajes o lugares distantes”.

La principal causa de la contaminación lumínica es la instalación de artefactos “cuya luz no ilumina específicamente un objeto o espacio que se necesita y/o se dirige hacia arriba”, sostienen desde el OAC.

“Para cuidar la calidad del cielo hay que disminuir la contaminación lumínica”, sostiene la astrónoma aficionada y asegura que la medida más eficaz es “apagando las luces que son innecesarias”. Aunque reconoce que la inseguridad de las grandes ciudades desalienta dicho comportamiento, remarca que el uso racional de la iluminación exterior no sólo protege la salud humana, la vida silvestre y la economía doméstica sino que también mejora nuestra visión del universo.

Observaciones hogareñas

La observación del cielo nocturno es una actividad ideal para realizar en soledad o en familia. Además de aprovechar la cuarentena obligatoria por coronavirus, es conveniente escoger los días despejados porque “no se realizan observaciones con cielo cubierto”, señala Trevisan.

¿Qué mirar en el cielo? “Hacia la tardecita todavía tenemos un poquito de Venus hacia el oeste, es una luz brillante que parece una estrella. El jueves 30 de abril podemos ver la luna en una de sus fases: cuarto creciente”, detalla y explica que tanto los satélites como la lluvia de meteoritos se pueden observar a simple vista. También apunta otro dato: “desde mediados de junio hasta noviembre vamos a ver luces bien brillantes en el cielo que son Júpiter y Saturno”.

Quiénes se dispongan a observar el cielo desde sus hogares, deben recordar que “cuanta menos contaminación lumínica haya, mejor es la observación del cielo”. En este sentido, los habitantes de lugares descampados “tienen una vista más privilegiada que los que viven en las ciudades”.

Trevisan también recomienda “apagar la luz cuando uno va a observar. Eso va a permitir apreciar muchos más detalles que si tenes una luz prendida en el patio” y augura el surgimiento de “muchas preguntas a partir de las observaciones” ya que, en definitiva, replicamos a “los antiguos astrónomos que observaban y preguntaban qué era lo que estaba sucediendo en el cielo”.

Recurso literario

Con motivo de las efemérides internacionales que recuerdan la tierra, los cielos oscuros y el libro, Antonela impulsó una campaña de concientización sobre el impacto de la contaminación lumínica a través del cuento “Encender la noche”, del autor estadounidense Ray Bradbury.

Se trata de “perderle el miedo a la oscuridad. Uno no apaga las luces sino que enciende la noche y descubre todas las cosas que se estaba perdiendo”, describe Trevisan.

Miralo a través del siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=SKb9AmSI4gc&feature=youtu.be

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