El pájaro canta hasta ganar a su hembra
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM
Ecología
Agencia CTyS-UNLaM
06/05/2019
aves fauna Monógamo Patrimonio Cultural

El pájaro canta hasta ganar a su hembra

Investigadores comprobaron que una mayor destreza vocal en las aves es indicio de éxito reproductivo. Además, revelaron cómo un pequeño pajarito americano puede poner en jaque las hipótesis generales sobre la comunicación animal.

No se trata de un contrapunto entre payadores, pero la técnica es similar. Los oponentes, esta vez, son dos machos de Ratona común (Troglodytes aedon), un pajarito que pesa alrededor de diez gramos, habita en el bosque, es monógamo y territorial. Antes que un picotazo, su arma preferida es el canto y, si gana el duelo improvisando melodías, será, también, el candidato predilecto de las hembras.

Un estudio dirigido por los biólogos e investigadores Paulo Llambías (CONICET, Argentina) y Drew Rendall (Universidad de New Brunswick, Canadá) demostró que los machos con cantos más complejos tienen mayor éxito reproductivo y se aparean antes que los demás. La investigación comprueba los principios de la selección sexual propuestos por Charles Darwin, pero refuta otras generalidades sobre como el estilo de vida y su relación con el aprendizaje del canto.

Por otra parte, según la investigación, las variaciones vocales también pueden relacionarse con la selección inter-sexual, es decir, las preferencias que tienen las hembras a la hora de elegir un macho para reproducirse. En este caso, la hipótesis es que, si las hembras eligen machos con amplios repertorios, esta cualidad representa un beneficio para ellas al aumentar su éxito reproductivo.

Ahora bien, ¿qué significa que un canto sea complejo? En especies como Ratona Común, cada pájaro es autor de su propio cancionero. La complejidad o no del canto varía en la capacidad del pájaro para combinar las “sílabas” aprendidas durante su desarrollo. Para determinar las diferencias en complejidad vocal de los diferentes machos, el equipo grabó sus cantos en Valle de Uspallata, Mendoza, y mediante el análisis de sonogramas, determinaron la cantidad y tipos de “sílabas” que componían sus repertorios.

Después, analizaron la performance reproductiva de esos ejemplares de Ratona Común. Así encontraron que los machos con cantos más complejos se reproducían con hembras que comenzaban la reproducción antes y que ponían más huevos.

Retruco y vale cuatro

Otra especie territorial estudiada por el equipo es la Ratona Aperdizada (Cistothorus platensis). A diferencia de la Ratona Común, esta especie habitante de pastizales, resuelve su comunicación por medio de la imitación. Es decir, que cuenta con un repertorio fijo de cantos que aprende en su etapa juvenil al escuchar a sus padres y a los vecinos.

En este caso, cuando se da un enfrentamiento vocal, el macho ganador ya no será un compositor ingenioso o un buen payador. Aquí, el ganador puede ser el que redoble la apuesta, como si de una partida de truco se tratara, reproduciendo el mismo canto que su oponente.

“Si un macho iguala al otro en el contenido del canto, generalmente significa que sube en la escala de conflicto, y si continúan así, pasarán a la agresión física. No obstante, igualar también podría llevar a una situación de subdominancia, porque, cuando se repite el canto, la comparación es instantánea y puede mostrar una imperfección del macho que contesta”, aclara Llambías.

De las ratonas al conocimiento generalizado

El estudio pormenorizado de estas especies, que resuelven sus conflictos sociales de distinta manera, permite cuestionar algunas generalidades globalmente aceptadas acerca del comportamiento de las aves. En particular, el efecto que tiene el tipo de vida migrante y residente en el aprendizaje del canto.

A su vez, los investigadores revelaron que, una misma familia de aves, como las ratonas, pueden comportarse diferente en función del hemisferio (norte-sur) en el que habitan. Esto explica por qué, muchas veces, las hipótesis de ecología del comportamiento animal, que suelen surgir del estudio exhaustivo de la fauna del hemisferio norte, no siempre cuadran con las biologías del Sur.

Por último, concluye que, cuando se tiene información compleja de la fauna local y sus dinámicas, no solo se engrosa el patrimonio cultural de la región o se verifican hipótesis y predicciones, sino que se puede contar con más aristas para pensar acciones de preservación y evaluar de manera más integral el impacto que generan las distintas actividades productivas en entornos naturales.

Por Carolina Vespasiano

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