La base folklórica en la educación para desplegar todos los sentidos
Fuente:
Cultura
21/01/2004

La base folklórica en la educación para desplegar todos los sentidos

La urgente necesidad de comunicación en un mundo sumergido en la sociedad de consumo, sometido a la influencia subyugante de los medios que han invadido el recinto de la familia instalándose en el hogar en forma desmedida, nos hace pensar en la búsqueda, a través de esta maraña, de un camino de salvación.

«Somos hombres dirigidos desde afuera» (David Riesmann), en muchos casos comandados como si fuéramos objetos, por elementos puramente técnicos que producen y controlan estímulos de todas las dimensiones en la gran mayoría de los casos incapaces de tratar nuestros propios sentidos desde la propia naturaleza humana. Ver, oir, tocar, oler, sentir, desde la naturaleza cercana que nos envuelve, desde ningún punto de vista se compadece con la oscuridad, la falta de movimiento, la imposibilidad de diálogo que propician tantos medios técnicos.

La escuela se constituye, desde el Jardín de Infantes, en la posible salvadora cuando se la vislumbra como el ente precioso, formador expresivo y partícipe del hombre de mañana y estimulador del hogar, en estrecha acción complementadora.

El pensamiento y la experiencia sensorial tantas veces separadas deben unirse indefectiblemente. La escuela tiene que cumplir en esta era, más que nunca, con un postulado básico del quehacer expresivo: VER – ANALIZAR – PENSAR – HABLAR – ESCRIBIR – LEER para lograr que el hombre se vuelva realmente «persona», «sonar por si» en una sociedad cosificada, evitando así que se atomice anulando sus posibilidades de creación o recreación.

Hemos pensado que un regreso al cuento, como artesanía de la palabra, con gran contenido de placer y sugestión, con buena dosis de suspenso, historia y recreación, puede constituir una piedra de toque capaz de producir una saludable reacción expresiva y lectora.

Esta posición hace pensar en la búsqueda de una «base folklórica» en la elección del material involucrado en la denominación: LITERATURA PARA NIÑOS y JOVENES (LECTURA).

Sería interesante incorporar a los Planes de Estudio materias y proyectos basados en LECTURA e investigación que lleven a: NATURALEZA y ARTE – CERCANIA y UNIEVRSALIDAD – DISEÑO e IMPRESION de: LIBROS-POSTERS-HISTORIETAS-REVISTAS; RITMO-COLOR y DANZA. Desplegar así los sentidos llevaría a observar intensamente las variaciones de la naturaleza a lo largo de todo el año y la acción efectiva del hombre en ella.

La búsqueda regional de la emoción cuentística puede conducirnos a sorprendentes hallazgos. El regreso a las leyendas indígenas en las fuentes místicas y religiosas, el encuentro con el propio COLOR regional y sus paradigmas comparativos, tiene un material casi virgen en amplias zonas de este dilatado y multifacético país.

Así también cada país americano posee estas inestimables fuentes que esperan fluir para revitalizar las imágenes propias reflexionando acerca de las diferentes posibilidades significativas de cada palabra. Es precisamente del folclor de donde hemos de partir, como manantial incial, si queremos descubrir el significado y la función de la literatura en la LECTURA PERSONAL. Todo hombre que comienza a andar en la vida parte de una familia en la que siente, ve y se emociona con todo el ambiente circundante, anterior y proyectivo en el que se encuentra el refugio de las tradiciones y de aquellos contenidos de carácter popular que rondaron la infancia.

La escuela, la educación sistematizada, es el reducto irrecusable. El maestro, el profesor, adiestrado, informado convenientemente para ello, logrará milagros apoyado en el alma plena de sensibilidad, de ritmo, de magia expresiva de los niños y los jóvenes de cualquier pueblo, interesados en la preparación de un verdadero modelo nacional aquerenciador, no de palabra y de discurso, sino de promoción y de acción. Partir de las ideas para llegar a la palabra en su inagotable multiplicidad, es el fundamento de la obra. El cuento está allí, latiendo constantemente como centro motivador de actividad, surtiendo de infinidad de ideas para llegar a una auténtica elaboración de los tan necesarios «JUICIOS DE VALOR».

Preparar a un hombre con arraigo a su tierra, a su tradición, a su patria, no es hacer o «fabricar» un «hombre folclórico» que para sentirse parte de esa tierra deba vestir botas o espuelas, no es esa nuestra intención. Buscamos plasmar una «PERSONALIDAD – IMAGEN» que de el tono, el matiz, de un SER NACIONAL proyectable en la comunidad universal que lo distinga sin marginaciones que en Argentina aun no se ha conseguido y puede llegar a conseguirse desde el rescate oral y escrito de todas sus historietas.

La base folclórica del terruño, abre la tierra del encuentro con una cuentística propia donde se encuentra la exacta colocación de los valores fundamentales de la vida.

*María del Carmen Villaverde de Nessier, Escritora.

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