La construcción de las prácticas pedagógicas en la sociedad actual
El análisis de las diferentes aristas de la enseñanza en la actualidad. Crédito: Archivo

La construcción de las prácticas pedagógicas en la sociedad actual

En este Siglo XXI las prácticas pedagógicas se piensan de manera diferente para que los alumnos sean los protagonistas en la construcción del conocimiento, y adquieran saberes dentro del aula como proceso de trasmisión y apropiación.

A finales del siglo XIX, “el presidente Domingo F. Sarmiento impulsó una reforma pedagógica inspirada en los principios de la escuela moderna europea y norteamericana, que se centró en el respecto al alumno para que sea a base de una nueva sociedad, democrática, de progreso social y bienestar”.

Así, surge la escuela como una educación en común, obligatoria y gratuita para todos los niños. La escuela pasa a ser ese espacio de enseñanza y de convivencias de culturas. Los maestros eran las figuras centrales para el estado educador. La escuela era ese espacio de reivindicación del patriotismo nacional.

Sin embargo, el formato tradicional de la escuela se ve alterado en la educación del siglo XXI. Los modelos educativos han ido cambiando a medida que la sociedad también lo hizo, adaptándose a la realidad y las necesidades de cada época. Poco tiene que ver, lógicamente, la realidad educativa actual con la de siglos atrás. Hoy estamos frente a alumnos (sujetos) inesperados, diferentes y que se mueven en este siglo.

Pensar a la escuela como esa institución que procura concretar la función social de educar, tal cual lo plantea en su artículo “Las instituciones educativas” de la revista Cara y ceca, Frigerio, Poggi y Tiramonti, la Escuela Primaria de la localidad de Progreso, busca afianzar esa premisa.

En una entrevista realizada por El Santafesino a la maestra de la Escuela Nro 341 José María Paz de Progreso, Janina Krohling, que se desempeña en el segundo grado, nos habla de la importancia de hacer presente lo ausente y rescatar la idea de un futuro, donde educar sea una manera de recuperar la idea de un mañana, abrir una ocasión y una oportunidad.

Los alumnos como protagonistas en el proceso de aprendizaje

Janina fue docente en la escuela Primaria José Jacinto Berrutti Nº 579 de Santo Tomé, es una institución pública y una de las mejores catalogadas a nivel educativo en la provincia de Santa Fe, después pasó brevemente por la  Escuela Nº 6052 en la localidad de Hipatia, hasta lograr el traslado, en el 2021, a la institución educativa de Progreso.

Los estudiantes acuden a la escuela, tal como lo plantea el conocido pedagogo Francesco Tonucci, “con unos conocimientos  y un saber que deben desarrollar, y el profesor debe ser capaz de motivarlos e impulsar”, en ese análisis, la maestra cuenta que se nota los cambios de los estudiantes de ciudad, a los de pueblo, ya sea por la cantidad de alumnos, el perfil, no es el mismo de un chico de ciudad al de un de pueblo: “Yo trabajaba con más de 30 chicos en un salón y acá son 17 en mi grado”, eso hace la diferencia en el trabajo áulico. “El perfil del alumno es individual, porque cada nene es distinto”, asegura a El Santafesino.

Un antes y un después en la manera de enseñar

Si tomamos a las prácticas pedagógicas como aquellas que buscan transmitir conocimientos para construir nuevas significaciones, los docentes del siglo XXI buscan que los alumnos sean los protagonistas en la construcción del conocimiento, y adquieran saberes dentro del aula como proceso de trasmisión y apropiación.

“Hoy cambió radicalmente la manera de enseñar. Nosotros, por ejemplo, cuando aprendimos las tablas, las aprendimos de memoria, no nos explicaron cómo venía, por qué dos por dos es dos veces dos, sino que era dos por dos, es cuatro y listo. Se aprendía de memoria, hasta que de grande, entendí cómo llegaba a eso. No construíamos el aprendizaje, era todo memorístico, era una enseñanza conductista. Ahora no, se busca construir el aprendizaje, que el chico sepa de dónde viene ese dos por dos, que son dos veces dos, que hacemos un proceso antes para llegar a ese resultado  y que en el aula se trabaja un montón la parte oral, la construcción”.  La recepción pasiva del pensamiento ajeno, no está presente en las prácticas pedagógicas de la docente.

La educación hoy desde la perspectiva de los cambios culturales.

 

Los recursos tienen que ver con el uso de la diversidad simbólica para que los alumnos comprendan mejor, analicen y reflexionen los aprendizajes, descartando la memorización del conocimiento: “esa forma de enseñar, “muchas veces no queda plasmado en el cuaderno”, dice, pero hablamos de un proceso enseñanza- aprendizaje a través de la construcción, explicación, resoluciones conjuntas, trabajo colaborativo, “todos aportan, entonces lo que uno dice, el otro lo agarra y le sirve. Hoy es así, es diferente. Hay un nuevo paradigma en la educación”.

Inteligencias múltiples

La enseñanza busca que la pedagogía se vuelva interesante para cada existencia y no tanto para cada presencia, según explica Carlos Skliar en Pedagogías de las diferencias. Desde ahí, Krohling toma el concepto de inteligencias múltiples que planeta Howard Gardner para explicar que se explota la capacidad de cada nene, porque cada uno posee un potencial distinto: “A lo mejor, uno es muy bueno en escribir, porque le encanta escribir;  el otro le gusta el arte, pintar, dibujar; o nos encontramos con aquel que le gusta las matemáticas. Y así, cada uno tiene su inteligencia en particular, por eso ahora se tiene más en cuenta la capacidad que tiene cada nene en esas áreas que le gusta más”.

Las leyes actuales en educación se fundamentan en la adquisición de competencias, y estas competencias chocan en la mayoría de los supuestos con las evaluaciones tradicionales. Por esta razón, y en cualquier etapa educacional, se están implementando metodologías y tipos de evaluaciones diferentes que permiten añadir más instrumentos a la hora de colocar un concepto al alumno.

En ese contexto, la docente cuenta que si bien siempre trabajó en primero, segundo y tercer grado, ya cuando trabajaba en la escuela de Santo Tomé, no se tomaban evaluaciones, propiamente dichos, “donde se les indicaba a los alumnos tenés que estudiar esto, esto,  y esto, porque el lunes tenés evaluación, no, porque se ha comprobado que el nene entra en un estrés que no es bueno, que a lo mejor el rendimiento de ese día, no es el que realmente tiene siempre, porque la misma situación lo pone en un estado de estrés”.

Por eso, desde las mismas prácticas se conoce al alumno y cada docente sabe qué nene tiene en el salón: “Yo sé si sabe hasta el 20, si sabe o le cuesta sumar o restar, si es buenísimo en escritura, si le falta un poquito más para la lectura, porque uno todos los días trabaja con ese chico. Yo conozco a todos mis alumnos y una evaluación no me va a decir quién es mejor o a quién le falta, porque ya lo voy notando en el día a día de mis clases”.

Al ser consultada, si está en contra de los métodos de evaluación, sostuvo que no, pero sí, a su entender, podrían ser de otra manera, “no tan rígidos o estructurados, sobre todo, en los más chicos, porque por ahí les genera toda una situación no deseable”. Sin embargo, sí está de acuerdo que el nene tiene que aprender a estudiar, a usar su memoria.

La Didáctica es esa relación de desigualdad de poder con fines deseables en los procesos de la enseñanza-aprendizaje, los alumnos “desde chiquitos les podemos hacer aprender un versito, una poesía para agilizar la memoria y no se genera una situación de tensión”.

Inclusión

Desde un enfoque pedagógico, se requiere elaborar materiales de enseñanza flexibles que hagan posible un mejor acceso al aprendizaje. La inclusión está relacionada con el acceso, la participación y logros de todos los alumnos, con especial énfasis en aquellos que están en riesgo de ser excluidos o marginados por diferentes razones.

Es necesario ofrecer variedad de recursos y plantear objetivos y contenidos en las metodologías de cada escuela: “cada nene es individual y particular y se tiene que trabajar con esas individualidades”, dice Janina.

Hoy se está apuntando a que las escuelas comunes integren a todos para que no haya escuelas especiales, “pero en la escuela común aún no estamos capacitados, nos falta avanzar en ese aspecto”, sostiene.

Docentes y la relación con los padres

La maestra comenta que siempre hay obstáculos en el desarrollo de las propuestas pedagógicas, pero que son propios del sistema, “hay padres que cuestionan, pero hay otros que acompañan, qué preguntan, qué se interesan y ayudan a sus hijos”. “Hay muchos papás que no saben cómo se enseña o cómo el nene aprende, no sabe cómo ayudar a su hijo, entonces vienen y nos preguntan, eso se rescata un montón y después se ve reflejado en el alumno”.

Educación Sexual Integral  

Enseñar Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas es un derecho de niños, niñas y adolescentes de todos los establecimientos educativos privados o estatales del país, ya que promueve conocimientos científicos y socialmente significativos,  ayuda a los chicos y a las chicas a comprender su proceso de crecimiento y a sentirse acompañados en su desarrollo y en el cuidado de su salud.

Al ser consultada por El Santafesino, cómo se trabaja ese aspecto, la maestra dijo que hay un espacio que se dedica a realizar actividades, pero reconoció que no está tan arraigado, ni tan institucionalizado.

El rol docente nunca termina

El docente como educador guía, ayuda, acompaña y motiva a través de las estrategias didácticas que enriquecen las prácticas y hacen que los alumnos se sientan cognitivamente estimulados.

Por eso, la maestra de segundo grado hizo hincapié en la profesión del docente, del maestro de grado, y cuenta todo lo que se trabaja, porque “no es solamente estar adelante del aula, con los chicos, sino que se sigue en la casa”.

Los docentes tienen que preparar un montón de material, corregir y atender a los padres, que hoy tienen el número del celular, que antes eso no pasaba: “estamos en el salón delante de los chicos, pero estamos mucho más tiempo, preparando para llevar a la escuela porque no es solamente dar clases, ahora hay un montón de situaciones que uno tiene que afrontar, hay chicos con necesidad de hablar, de sentirse escuchados, de sentirse acompañados y uno los tiene que escuchar, tiene que estar como docente y después se sigue el trabajo en la casa, y los fines de semana también, no es solamente ir a dar clases”, por eso, muchas veces, se sienten vulnerados en sus derechos.

Autora: Lorena Silvas.

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