La investigación
“Argentina, por su peso en el mercado mundial a través del girasol, siempre ha sido el referente en materia de investigación del cultivo. Con la caída del área sembrada el desarrollo de la investigación ha tenido dificultades en los últimos tres años, ya que el recupero de los recursos invertidos encuentra poco atractivo por la caída en la compra de semillas. El costo de investigar requiere de un área mayor para amortizar la inversión”, expresó el economista Jorge Ingaramo.
Respecto de las perspectivas macroeconómicas para esta campaña, el licenciado Ingaramo sostuvo que los márgenes esperados están razonablemente bien al igual que el mercado internacional. “El tipo de cambio es bueno. Si el Gobierno sostiene este tipo de cambio a $ 2.80, aún con retenciones, desde el punto de vista macroeconómico es factible una siembra de girasol un poco mayor a la que se tuvo la campaña pasada, ya hay pronósticos del USDA en este sentido”.
“Este tipo de cambio alto, con una buena situación de demanda en los mercados internacionales no es un mal escenario. El dólar está barato en el mundo y la tasas de interés son bajas, entonces hay más poder de compra de parte de otros países. Existe una combinación de factores que presentan un escenario favorable”, dijo Ingaramo.
Por otra parte, “si bien hay poco crédito en Argentina, el hecho de que se opere con canje y que los productores estén guardando su producción permite que los insumos se consigan. El girasol no es el cultivo más barato pero tampoco es el más caro. Es mucho más barato que el maíz”, expresó Ingaramo.