La obra teatral “Espíritu Traidor” se despidió a sala llena
Más de 40 artistas santafesinos se despidieron de la comedia musical “Espíritu Traidor” Crédito: Gobierno de la ciudad de Santa Fe
Cultura
Redacción El Santafesino
31/08/2016
comedia musical Costanera Oeste Espíritu Traidor Teatro Municipal

La obra teatral “Espíritu Traidor” se despidió a sala llena

“Espíritu Traidor” se presentó por última vez ante el público que colmó la Sala Mayor del Teatro Municipal para acompañar en su despedida a los más de 40 artistas santafesinos, dirigidos por Rubén Viani. De esta manera, el proceso tantas veces definido por sus protagonistas como “un viaje” o “una aventura”, llegó a su fin después de completar 12 funciones en el Teatro Municipal –desde su estreno en julio de 2015- y una presentación en Costanera Oeste, cuando la ciudad celebró sus 442 años. La obra escrita por Joaquín Bonet, con música compuesta y dirigida por Francisco Martínez Castro, cautivó en cada presentación al público local con la historia de enredos y pasiones inspirada en “Sueño de una noche de verano”, de W. Shakespeare.

Por muchos motivos, la puesta marca un hito en la historia de las artes escénicas santafesinas, comenzando por una escala de producción inédita en la escena local, a cargo del Gobierno de la Ciudad, que apostó una vez más al trabajo y el talento local volcados en aspectos como la realización de la escenografía, vestuario, caracterizaciones y puesta de luces, involucrando entre otras áreas, a los Talleres Municipales, la Carpintería del Teatro y la Sastrería Teatral.

El proceso contempló, como en producciones anteriores, instancias de formación que comenzaron de la mano de Viani en el segundo semestre del año 2014, y resultaron claves para el resultado final; nutrido de un movimiento que ya existía en Santa Fe en torno a la comedia musical. El riesgo estético y el compromiso para asumir las complejidades que plantea el teatro musical fueron el denominador común del proyecto, para el que se conformó un elenco de artistas locales, provenientes de diferentes disciplinas y trayectorias, que asumieron el reto de integrar en sus interpretaciones la actuación, el canto y la música.

Hacia nuevos desafíos

“Espíritu Traidor es un proyecto cultural que involucró a más de 60 artistas locales, con el equipo de Buenos Aires, de la mano de Rubén Viani. Fue una experiencia extraordinaria que sienta las bases para asumir nuevos desafíos”, afirmó la secretaria de Cultura municipal, Patricia Pieragostini, minutos después de la última función. “Esta obra es parte de un proceso de nueve años de trabajar este Teatro Municipal como una verdadera fábrica cultural, en la que se producen diferentes espectáculos, y detrás de los cuales hay también instancias de formación. Estamos felices y orgullosos de nuestros artistas, de lo que esta ciudad es capaz de lograr con mucho profesionalismo y pasión, y en particular por todo lo que se generó humanamente en torno a esta obra. Esto nos da fuerza para seguir asumiendo proyectos de esta escala, y Santa Fe se los merece”, sintetizó la funcionaria.

Una puesta excepcional

Rubén Viani se refirió a los desafíos que se alcanzaron en estas funciones de despedida: “la obra siguió siendo la misma, pero creemos que se mejoró en los aspectos técnicos, en lo actoral y los arreglos musicales. Estamos muy contentos con lo que sucedió. La respuesta del público fue fantástica. Cerrar una obra a sala llena emociona y genera la sensación de que se podría continuar con varias funciones más, pero este es el cierre de un ciclo”.

Además, volvió a destacar “el esfuerzo que se hizo en Santa Fe para poder hacer una obra de la escala de “Espíritu Traidor”. En este momento producir teatro es costoso y más con un elenco tan grande, con músicos en vivo, escenografía, luces y micrófonos. Este producto es grande para cualquier lugar del país”.

“Formamos un grupo maravilloso, nos llevamos muy bien. Todos entendían que el esfuerzo que hicimos de tantas horas de ensayo tenían que ver con lo que se iba a poder ver después sobre el escenario. Nadie le sacó el cuerpo, ni horas a este desafío. Hicimos un esfuerzo gigante para poder estar a la altura de lo que queríamos generar. Armamos un grupo humano hermoso, compartimos momentos de mucho humor, y supimos salir adelante cuando algo no funcionaba. Me voy profundamente lleno y conmovido de lo que ha sucedido con este elenco”, agregó luego.

Finalmente, Viani agradeció a “a la Secretaría de Cultura por el apoyo que recibí. Todos los que formaron parte, lograron que esta obra llegara a buen puerto. Los técnicos del Teatro hicieron maravillas para que esto se produzca, haciendo también un esfuerzo enorme. Y a los santafesinos, porque sentí mucho cariño de parte de los que venían a ver la obra, en lo que me decían, lo que me transmitían. Me siento muy mimado en esta ciudad y me va a costar irme. Por eso voy a volver por otros seminarios, por nuevos proyectos”.

Hicieron historia

El elenco estuvo integrado por Tavo Angelini, Luciana Tourné y Rubén Von der Thüsen en los roles protagónicos de Redo, Florencia y Martín, respectivamente; junto a Lucas Ranzani (Oreja), Camilo Céspedes (Morsa), Demián Sánchez (Ladri), Juan Candioti (Espinillo), Federico Celario Ocampo (Vetusto), Daniela Romano (Tiziana), Magalí Airala (Aldana), Martina Ponce Couré (Rocío), Guillermo Ibáñez (Jhonny), Julián Reynoso (Leo), Marisa Oroño (Marta) y Mirta Rossi (Edna).

En el ensamble brillaron en cada función Yasmín Ríos Satuf, María Jimena Gómez, Julieta Taborda, Mariel Barcos, Lucila Balocco, Cecilia Romero Kucharuk, Juan Pablo Porretti, Federico Wild, Franco Benítez, Maximiliano Sena, Matías Forconi y Francisco Machado, Jesica Cejas, María Susana Rivera, David Gabriel Leonhardt y Gastón Gómez.

Mauricio Oromez, Agustín Ferrero, Elizabeth Schmidhalter, Luciana Braunstein, Lorena Niere, Aldana Eve y Rubén “Tato” Pastor integraron el coro. La música fue interpretada en vivo por María Fernanda Lagger y Pablo Marcelo Aristein en saxo, Luisina María Gioria en flauta, Luciano Stizzoli en el piano, Nicolás Yozía en guitarra, Julia Avvedutto en cello, José Alaluf en bajo, Bruno Gramaglia en la batería, y Rodrigo Martínez Castro en flauta traversa y guitarra acústica.

En el equipo creativo dirigido por Viani, se desempeñaron Barby Ostrovsky en coreografía, Magalí Acha en el diseño de escenografía; Rodrigo Martínez Castro en las orquestaciones junto al director musical, y Guillermo Pérez en diseño de sonido. Pablo Borato fue el iluminador, Alicia Ortiz y Cecilia Romero Kucharuk realizaron la asistencia de coreografía, Luciano Stizzoli fue el pianista en los ensayos y Mauricio Oromez, el preparador vocal.

Viani y Oscar Peiteado diseñaron la planta de luces; Lucía de Frutos el vestuario, con la asistencia de Mercedes Barone; y la colaboración de Evangelina Rolón y Evelin Medina (meritorios de vestuario). Melisa Guerrero realizó el maquillaje y caracterización, y Gastón Gerstner las pelucas y peinados. La realización de escenografía estuvo a cargo de Leonardo Rusillo, David Lencina, Melisa Guerrero y talleres municipales que dependen de la Secretaría de Obras Públicas. Selma López y Fernanda Nallim fueron las stage managers de estas presentaciones. En las funciones realizadas en el año 2015, Gustavo Palacios Pilo fue el asistente de dirección. La producción general estuvo a cargo de la Secretaría de Cultura municipal.

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