Los ex talleres ferroviarios en Argentina
Talleres de Laguna Paiva Crédito: El Cronista Regional

Los ex talleres ferroviarios en Argentina

Los talleres ferroviarios han tenido el enorme mérito de haberse constituido siempre en generadores de mano de obra calificada, lo que facilitó el punto de partida del desarrollo industrial argentino. Por otra parte, muchas poblaciones se hicieron grandes e importantes alrededor de estos establecimientos. Los mismos cumplieron siempre las dos funciones inseparables e indivisibles: la del establecimiento metalúrgico – mecánico de alta complejidad.

Ellos fueron un producto desde el advenimiento del riel en nuestro país. Estos siempre han vivido el problema del transporte, habiendo participado siempre en la búsqueda de soluciones para tal servicio, sintiendo los logros o fracasos cada día en materia de transporte.

En un principio, los talleres ferroviarios eran utilizados para efectuar las reparaciones del material rodante, con un mínimo de incorporación del material fabricado en los mismos, ya que el grueso de los repuestos provenía de la importación.

Dos hechos cambiaron radicalmente la situación anterior. El primero, por el inicio de la crisis europea que desembocó en un conflicto bélico que envolvió al mundo en los años 40, lo cual modificó sustancialmente los sistemas de producción y comercialización de los países que eran dueños de los ferrocarriles en nuestro país. El segundo, tal vez de mayor importancia para la evolución de estos estuvo signado por la particular política que se planteó para el funcionamiento de los talleres de Tafí Viejo (Tucumán), basados en la configuración del taller ferroviario.

Configuración física del taller ferroviario:

A)- Galpones o naves de medianas y grandes dimensiones.

B)- Máquinas. Herramientas específicas universales, destinadas a múltiples trabajos.

C)- Medianos y grandes equipamientos para la fusión de metales y aleaciones.

D)- Equipamiento para el control de calidad industrial y laboratorios para diversas especificaciones.

E)- Importantes sectores específicos para el tratamiento térmico de los materiales.

F)- Medianos y grandes equipamientos para el transporte y elevación de materiales.

G)- Generación, distribución y uso de electricidad, vapor, oxígeno, aire y agua.

H)- Recursos humanos con un espectro amplio de capacidades y oficios que permitan manejar procesos industriales de alta complejidad tecnológica.

En base a lo expuesto se obtuvieron resultados sorprendentes, que en forma acelerada arrastraron a los demás talleres ferroviarios a la misma acción y, a partir de ese momento, comenzaron a dominar los recursos humanos y materiales condicionantes para su desarrollo productivo.

Los recursos humanos fueron preparados por los talleres de Tafí Viejo, mediante una escuela especializada que funcionaba a tal fin, la cual hizo que a corto lapso de tiempo, su mano de obra especializada fuera una de las más calificadas del país. En cuanto a los recursos de materiales Tafí Viejo creó sectores técnicos, los cuales le permitieron al ferrocarril salir de la dependencia de la importación, lanzándose a la fabricación de elementos necesarios para su línea de producción, lo cual permitió ir diseñando poco a poco su tecnología, con las ventajas que ello implicaba.

Ejemplos de esta situación abundan en el historial de todos los talleres ferroviarios. Así, cada uno de ellos dentro de sus instalaciones empezaron a construir lo siguiente:

-Tafí Viejo (Tucumán): construcciones de cilindros para locomotoras a vapor, bielas para las mismas, cajas de engrase, coches de pasajeros y dormitorios, locomotoras a vapor y vagones, como así se ocupaban de la reparación de los mismos.

-San Cristóbal: reparación de coches motores.

-Laguna Paiva: reparación de vagones en general.

-Córdoba: reparación de locomotoras diesel, coches y vagones.

-Cruz del Eje (Córdoba): reparación de locomotoras y coches.

En conclusión vemos, en una rápida visión, como los talleres ferroviarios pasaron a ser generadores de tecnología independiente, la cual se fue adecuando a las necesidades nacionales incorporándose a través del tiempo nuevos trabajos mediante nuevos métodos.

Por Baltazar Carlos Torres. Fuente: Revista El Directivo Ferroviario (julio-agosto 1977).

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