Es mamá de 4 hijos: a los 40 se puso a estudiar y se recibió de enfermera en plena pandemia
Paola Silvas, cuenta con orgullo su historia de superación personal. Crédito: El Santafesino

Es mamá de 4 hijos: a los 40 se puso a estudiar y se recibió de enfermera en plena pandemia

Paola Silvas nació en Progreso. Cursó sus estudios de Enfermería en el Instituto de Educación Superior Particular Incorporada (I.S.P.I.) N° 9195 "Cruz Roja Argentina” Esperanza y se recibió, tras cursar el último año de forma virtual. Actualmente trabaja en el S.A.M.Co hospital “Dr. Daniel Alonso Criado”.

Desde el 16 de marzo del 2020, el Gobierno Nacional dispuso el cese de actividades presenciales en escuelas de todos los niveles y tipos de gestión para evitar la propagación del COVID-19. Sin dudas, esa determinación exigió que los procesos de enseñanza y aprendizaje tuvieran que amoldarse a la virtualidad para no perder las clases.

Tras cursar el último año de su carrera, la estudiante Paola Silvas, de 40 años, se recibió de Enfermera en el Instituto de Educación Superior Particular Incorporada (I.S.P.I.) N° 9195 -“Cruz Roja Argentina”- anexo Esperanza. La incorporación de herramientas virtuales posibilitó que la alumna pueda terminar y se ponga a disposición del servicio de la salud pública.

 

Estudiar y recibirse en la virtualidad

La flamante enfermera, en diálogo con El Santafesino, contó que el 2020 fue un año muy difícil, porque necesitó organización y disciplinamiento para poder terminar la carrera que había empezado en el 2018. “Tenía la presión de terminar, porque yo sabía que en tres años debía culminar mi carrera”. Silvas rindió sus últimos exámenes al mismo tiempo que ejerció, en febrero y marzo del 2021, sus prácticas en el Hospital de Santo Domingo.

Pese a que Paola continúo trabajando de forma privada, el estudio se tornó su único objetivo: “teníamos clases virtuales  los días que correspondía y nos mandaban trabajos por la plataforma”. En Enfermería toda teoría se debe acompañar con la práctica, por eso fue de gran ayuda los videos explicativos de YouTube y las llamadas grupales por WhatsApp con las compañeras de estudio.

En diciembre del 2020 deberían haber culminado sus estudios, pero con la pandemia, todo pasó a ser una incertidumbre: “esperábamos una definición porque no sabíamos cuándo era y cómo se iba a terminar”. El transitar del último año “fue dificultoso”, no sólo por la incertidumbre que traía la pandemia, sino por “la conexión a Internet, las clases virtuales y no saber qué es lo que iba a suceder”.

Prepararse para entrar en el servicio de salud

Las profesiones sanitarias requieren de un desarrollo muy específico, basado en una serie de conocimientos y habilidades que son la base del resto de especialidades, las cuales deben desarrollarse gracias a una buena formación teórico- práctica.

La carrera exige a sus estudiantes prácticas hospitalarias durante los tres años de cursada, la teoría aplicada a la práctica, los dos primeros años Paola relató que hicieron las prácticas en el S.A.M.Co hospital de Esperanza, y en los Centros de Atención Primaria, que “son todos efectores de salud”, en tercer año les tocaba en el Hospital Iturrape, pero no pudieron realizarlas, lo que Silvas lamentó: “nos tocaba la parte del nuevo edificio. Nosotros íbamos a ser la primera camada que iba al edificio nuevo y no pudimos. Es una lástima”, dijo.

Sobre la posibilidad de encontrar lugar para realizar las prácticas en el último tramo y en este contexto, para los estudiantes, fue un tanto complicado: “por el Covid nos trataban de ubicar a cada uno en un lugar cercano o en tu pueblo. A mí en mi pueblo, Progreso, me dijeron que no. Entonces tuvieron que buscar un efector cercano, el más cercano fue el hospital de Santo Domingo y ahí realicé mis prácticas”, describió.

Hoy estamos inmersos en una crisis sanitaria y se necesitan profesionales de la salud,  Paola ya se desempeña en el Hospital de Esperanza. En ese sentido, destacó que recibirse de grande tiene otra connotación, “tenés otra mirada. Sí bien, te limita porque laboralmente buscan a las chicas más jóvenes, te da la posibilidad de entender mucho mejor las cosas y tomar todo con el doble de responsabilidad y esforzarte mucho más. Yo ya trabajé en el campo de cuidados, pero el título te abre más puertas y podes buscar otros horizontes”, expresó.

Ser mamá y estudiar en épocas de pandemia

“Yo puedo lo que nadie puede”. Siguiendo esta premisa, Paola decidió embarcarse en la misión de cursar la carrera de Enfermería, con una familia integrada por cuatro hijos y un esposo, más el trabajo diario que realizaba en un centro privado.

“Es cuestión de proponérselo”, dijo y recordó que cuando empezó a cursar una compañera, más joven, le dijo “ustedes no van a poder, tienen hijos, es un montón de estudio y libros, hay que viajar y estar a las seis de la mañana. Ustedes no van a poder”, pero el mayor desafío “está en uno, es seguir adelante y remar”, reflexionó.

“Después, hablando con un compañero, también mayor, nos dice, sí todos pueden, cómo no voy a poder. Y me dice: – vos tenés que decir, yo puedo lo que nadie puede, esa tiene que ser tu frase de cabecera-. Y es verdad, hay que ir siempre para adelante o decir yo puedo lo que nadie puede. La edad acompaña en la responsabilidad y la experiencia”, sintetizó la entrevistada.

La fuerza de voluntad hace que el objetivo sea posible. Ser madre, tener 40 años y estudiar requiere de mucho sacrificio y colaboración: “me ayudó mucho mi familia, mis hijos; por momentos fue una locura, pero siempre me acompañaron. Me organicé con los chicos y entre todos un poquito”. Paola, nunca pensó en la posibilidad de abandonar: “fue duro, pero nunca pensé en abandonar”. “Yo puedo lo que nadie puede y estudiar en la virtualidad fue toda una experiencia”, cerró.

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