Poder a cualquier precio es el Lema
El humor, a pesar de la Ley de Lemas Crédito: Lequi

Poder a cualquier precio es el Lema

Lecciones de política I:

-El vice gobernador de la provincia, Marcelo Muniagurria (PJ), presenta su candidatura a Intendente de Rosario con una decena de sublemas e idéntica lista de concejales. Su nombre aparecerá repetidamente para los rosarinos. ¿Por qué razón un candidato habría de aparecer tantas veces en distintas boletas? Una demostración clara de la trampa que supone confundir la expresión popular.

-El diputado Jorge Giorgetti (PJ) es -al mismo tiempo- candidato a gobernador, a diputado nacional y a diputado provincial. Qué capacidad: este hombre posee una cantidad notable de propuestas para ejecutar, según el cargo que ocupe de acuerdo a la voluntad popular.

-El cierre de listas previsto para la hora 24 del sábado 19 de julio, se extendió sorpresivamente hasta el domingo a la tarde. Un fenómeno temporal digno de estudios científicos: a la hora límite, el tiempo se detuvo hasta que los apoderados de los partidos políticos terminaron su trabajo.

-La ex secretaria de Promoción Comunitaria de la provincia de Santa Fe, Adriana Cavutto, quien debió renunciar en la post inundación envuelta en un escándalo por acopio de donaciones para los inundados, es candidata a diputada provincial en la lista de Alberto Hammerly, candidato a gobernador y, por las dudas, a senador suplente detrás de Carlos Reutemann. Un claro ejemplo de “adaptación política”.

-Un día, el candidato Carlos Reutemann gana las elecciones provinciales y de ex piloto de Fórmula Uno, pasa a ser gobernador de Santa Fe. Otro día -en junio de 2001 y promediando su segundo mandato-, ese hombre decide vetar la ley 11.889 que imponía la denominada lista sábana para las elecciones legislativas de entonces. El objetivo era “garantizar la igualdad de oportunidades en el funcionamiento del sistema electoral”. Casi dos años después -junio de 2003- promulga la ley 12.121 que impone -oh! sorpresa- la boleta sábana, abrigo de miles de candidatos con vocación … de poder.

-Ese hombre, ahora gobernador y candidato a senador nacional, dice otro día: “La Ley de Lemas llegó a su punto final”. Y dice al día siguiente: “Nunca dije que había que derogarla (a la Ley de Lemas)”. Una muestra de respeto a la inteligencia de los ciudadanos.

Toma y daca

Es una expresión de la vieja política, más vieja incluso que Carlos Menem, propia de otras décadas infames. El lamentable cierre de listas mencionado, con plazos vencidos y sospechas de firmas falsificadas, entre tantos vicios, provocó una sensación de asco en la ciudadanía, que expresó su repulsión a la rosca política en los medios de comunicación.

Muchos candidatos también sintieron el manoseo: hombres honestos, como por ejemplo presidentes comunales de la región, en la aspiración de crecer en su carrera política, terminaron colgados de alguna lista de diputados provinciales, marginados por los acomodados de siempre.

La idoneidad de los candidatos quedó demostrada en la previa del cierre de listas, cuando algunos pasaban de ser potenciales diputados provinciales, a senadores, gobernadores o intendentes.

El teje y maneje que, se hizo interminable, nos sugiere un ingenuo razonamiento: si un candidato elige a su equipo de trabajo según criterios de confianza, idoneidad, solvencia y competencia técnica y profesional, las listas, ¿no deberían presentarse con -al menos- semanas de anticipación? ¿Qué tanto hay que negociar? ¿Por qué tantas “dudas” al momento de la confección de las listas?

La sede del Tribunal Electoral de la provincia hervía en la noche del 19 de julio. Tan apasionada manifestación, ¿da una pauta que los hombre de la política aspiran a gobernar para transformar la realidad de todos o buscan un espacio de poder para transformar la realidad de ellos mismos?

Decir que la Ley de Lemas permite la participación democrática no resiste el menor análisis. Por un lado, admite la decadencia de los partidos políticos, que como instituciones de la democracia, no garantizan la participacion genuina de los ciudadanos en la política real. De otro modo, no se entiende aún la existencia de algunos “dinosaurios” como Alberto Natale u Horacio Usandizaga. Por otro lado, evidencian la ambición (toda una militancia) de unos pocos, que son muchos aunque no la mayoría. Estos necesitan la Ley de la Trampa para ocupar espacios de poder que no dan la posibilidad de alcanzar a nuevas generaciones.

Si estas y otras instituciones no estuviesen bastardeadas, más hombres honestos y capaces accederían a los cargos ejecutivos, por mérito y no por habilidad en el “toma y daca”.

La oferta electoral presente no garantiza el cambio profundo, pero puede ayudar para el comienzo. Estar informados y atentos dará la tranquilidad y conciencia para disponerse a cortar esa larga boleta para una elección inteligente, en la medida de las propuestas existentes.

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