Que no sea tarde
Que no sea tarde

Que no sea tarde

La jornada realizada en instalaciones de la Comuna de Monte Vera resultó positiva en relación a las anteriores experiencias de capacitación impulsadas por UATRE. La presencia de trabajadores, incluso junto a sus esposas e hijos, marcó una señal interesante que debería potenciarse con futuras actividades.

En ese sentido, es importante un trabajo coordinado entre la entidad gremial, la comuna y la Sociedad y Cooperativa de Quinteros, cuyas autoridades participaron de la iniciativa.

Y el desafío no es menor: está en juego la vida de los peones, medieros y dueños de las explotaciones, aunque también de sus familias, por los riesgos que impone la actividad hortícola.

En ese sentido, el uso de agroquímicos representa el mayor peligro por los severos daños que produce en el organismo. Sin embargo, parece no ser un tema de preocupación para las autoridades del gobierno provincial.

En sus ediciones de mayo y septiembre de 2001, El Cronista Regional advirtió cómo la crisis económica condicionaba la protección del trabajador en la manipulación de agroquímicos y la urgencia de implementar una política específica ante las denuncias de la UATRE sobre un uso indiscriminado de productos tóxicos. Después de una primera convocatoria en abril de 2001, productores, autoridades comunales y gremiales pusieron el tema en el tapete, y los funcionarios, particularmente del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de la provincia de Santa Fe (MAGIC), reaccionaron organizando una nueva jornada de capacitación en septiembre de ese año.

Allí se había adelantado que la Dirección de Sanidad Vegetal haría cumplir la Ley Nº 11.273 sobre Productos Fitosanitarios en la provincia, con la recorrida de inspectores por las quintas. Sin embargo, no volvió a hablarse del tema aunque los agroquímicos -obviamente- se siguieron utilizando.

Pasan los años y miles de trabajadores juntos a sus familias mantienen una temible exposición a los agroquímicos, con perjuicios, quizá en principio, imperceptibles para su salud, pero que podrían ser graves con consecuencias irreversibles en edad avanzada o en futuras generaciones.

La ausencia de una política sistemática en la materia es evidente. En el futuro, quizás la muerte o el nacimiento de niños con deficiencias físicas y mentales, asusten a los funcionarios de turno y se establezca una asignación de recursos de acuerdo a otra escala de prioridades. Más cercana al ser humano.

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