Quienes ganan y quienes pierden en el mercado de hortalizas
Fuente: El Cronista Regional
Economía
21/01/2004

Quienes ganan y quienes pierden en el mercado de hortalizas

Es evidente la situación que presentan cada uno de los sectores de la economías regionales. La crisis se ahonda y no se ve practicamente ningun resultado positivo. El sector hortícola no está ajeno a todo ello. Ahora bien, ¿cuál es la causa de esta situación?, ¿es un factor puramente político-económico o tiene otras razones?.

La crisis en el sector no deriva solamente de un factor coyuntural derivado de los problemas nacionales, sino un conjunto de problemas que forman el núcleo real de la situación, haciendo que la crisis sea más importante aún.

Primero, el quintero nunca ha tenido un respaldo en la política de precios. Ningún organismo nacional o provincial ha permitido arbitrar en la salvaje y desequilibrada relación comercial que existe entre el quintero y las diferentes cadenas de comercialización, ya sean supermercados, mayoristas o comicionistas. Sólo algunas leyes han dado respaldo, normativas que mucho o poco también se eluden o transgreden según los casos. Si bien el Código de Comercio Argentino define el contrato como un pacto de convenio oral o escrito mediante el cual las partes se obligan de derechos y obligaciones, en el marco de la legalidad y de las buenas costumbres, también destaca que el acuerdo de voluntades sólo parte del grado de equidad entre las partes, es decir del beneficio equitativo para ambos.

Esta definición tan clara a simple vista, sin embargo parece haber pasado desapercibida, tal como se observa en la diferencia de precios entre productores y terceros comerciantes de verduras (Véase cuadro).

Esto muestra claramente la desprotección oficial en la regulación de los precios de sus productos. Hoy un supermercado gana de 5 a 6 veces más que un quintero.

El otro problema fundamental que se presenta en la región es el costo de financiación que tienen hoy la venta de productos de verdulería. En muchos casos los pagos se efectúan con cheques a plazos diferidos aumentando el costo y empobreciendo la actividad, casi hasta el borde de la usura. No hay ninguna entidad pública o privada que no negocie los cheques diferidos con una tasa menor a la del 5% mensual. Por ejemplo: Una empresa que distribuye y vende verdura en la ciudad de Santa Fe sobre una venta bruta de 10.000 pesos, tiene: 1.200 pesos de Costo Semillas y agroquimicos (un 12%); de Costo de Mano de obra 4.000 pesos (40%); de Costo Operativo 1.000 pesos (10%); de Otros costos 800 pesos (8%). El Subtotal arroja 3.000 pesos. La negociación con cheque a 90 días supone 450 pesos (15%). El total restante es de 2550 pesos.

Esto significa que por cada peso que negocia el quintero como consecuencia de un cheque diferido pierde cinco centavos por mes. Así, si uno tuviese un peso seis meses perdería 30% en obtener su dinero inmediatamente. Como se observa claramente con estas cifras el costo de negociar un cheque en cualquier entidad es en el primer mes el costo de menor porcentaje, en el segundo mes el costo de tercera mayor importancia y al tercer mes el segundo costo más importante.

Los comicionistas y rematadores tampoco se quedan atrás y obviamente vendiendo a márgenes mayores que los de los propios productores, con menores costos consituyen más del 50% del poder económico concentrado en el mercado, que paradójicamente se denomina MERCADOS DE PRODUCTORES Y ABASTECEDORES. El Mercado de Abasto de Santa Fe que fue creado en su momento no sólo para abastecer de frutas y verduras de la mejor calidad a Santa Fe sino en defensa de una labor tan reconocida por el propio productor de frutas y verduras, hoy no sólo es una figura netamente comercial, sino que tampoco ha incentivado o promovido el desarrollo del productor.

A partir de ello, han surgido nuevos movimientos para el desarrollo y protección de esta actividad como fuerza solidaria del conjunto de productores, creando en equipo una nueva figura que intenta mostrar la esencia de lo que siempre fue el productor: “el trabajo duro para llevar el pan de cada día”. Eso es lo que refleja el NUEVO MERCADO más alla del mercantilismo que algunos quieren mostrar.

Frente a este incipiente proyecto El Cronista Regional dialogó con algunos especialistas sobre cual es la proyección de la estrategia planteada por el Nuevo Mercado con respecto al mercado tradicional. La síntesis de los conceptos obtenidos.

Mercado actual:

Ventajas: ECONOMICAS: Dado que está en funcionamiento no se hace necesario una INVERSION INICIAL FUERTE puesto que los volúmenes de venta ya están constituídos y formados a través del tiempo.

EN LA CIUDAD: Posee una consolidación y un reconocimiento en la zona.

Desventajas: ECONOMICAS:1) Actúa solamente como órgano comercial, sin la mínima intención de arbitrar sobre la equidad de las relaciones comerciales, por supuesto en defensa del productor. 2) Regula y controla precariamente las diferentes situaciones dinámicas que se presentan en el mercado a día, facilitando la desorganización. 3) No plantea un proyecto de desarrollo futuro, lo que hace que se estanque en su crecimiento.

Mercado nuevo:

Ventajas: SOCIAL: Está planteado como órgano comercial y en defensa de productor hortícola de tal manera que su responsabilidad se extiende como árbitro para garantizar relaciones comerciales equitativamente beneficiosas para ambas partes.

ECONOMICA: Permite que el producto de quinta sea manejado directamente por el producto sin la tercerización, o bien con el menor grado de tercerización posible desde el mercado, para que el producto llegue a los hogares en el mejor tiempo y la forma más rápida posible.

SEGURIDAD: Está ubicado en una zona de bajos índices de delitos o robos, por lo que el manejo permite que sea más ágily seguro.

UBICACION: Su ubicación ofrece una estrategia más ágil de entradas y salidas permitiendo un mejor desarrollo de la logística del mercado.

DESVENTAJAS: Requiere de un grado de inversión fuerte no acorde a la situación actual.

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