Recolonizar es crecer
Monumento al Colonizador en Esperanza Crédito: G.Pomar/guiafe.com.ar

Recolonizar es crecer

Análisis de la situación poblacional: Las frustraciones y resentimientos, que socavan los pilares de una pretendida sociedad equitativa, es el síntoma de un país enfermo por la carencia de posibilidades de realización de sus hijos, situación que perjudica a muchos y beneficia a muy pocos, produciendo la división de la sociedad, violando la Ley primera, como lo expresa el “Martín Fierro”:

“Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera en cualquier tiempo que fuera, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera”.

En este contexto, sucede el éxodo hacia otros países, o el interno de pequeños pueblos y áreas rurales, hacia ciudades o comunidades mejor estructuradas, flujo que suele engrosar los cinturones de villas de emergencia y coadyuva a la marginalidad en las grandes ciudades, porque la consigna es “hay que sobrevivir de cualquier modo y a cualquier precio”, aunque la dignidad brille por su ausencia.

En el terreno de la metáfora, esta situación se puede comparar con un lago al cual durante años le han incorporado peces de distintas especies, que al criarse y reproducirse, forman un cardumen de proporciones exageradas con relación a los recursos con que cuentan. Si a esta situación le anexamos un cambio en las condiciones naturales del medio, obtenemos escasez de comida y provocamos que por un instinto de supervivencia empiecen a comerse unos con otros, además de la proliferación de enfermedades que se propagan rápidamente, contaminando el medio y creando un ambiente insalubre, desquiciado y enfermo. La solución a simple vista consiste en alimentar, e intentar curar el cardumen, pero esto solamente lleva al despilfarro de recursos, que deberían ser destinados a otros fines más importantes.

En el contexto nacional, la política impuesta hace más de 50 años, promovió dar alimentos, con un solo objetivo: “comprar votos”.

Si alguien pedía se le daba, sin importar de dónde se sacaba. La frase de Discépolo: “El que no llora no mama”, lamentablemente cada día más actual, sumada a la inoperancia institucional, fue formando una sociedad de “mendigos”, hasta el punto que hoy la única salida es que el gobierno siga “regalando”. Como éste, no cuenta con suficientes recursos, debe mendigar al mundo para que nos siga dando, apelando a la “miseria del pueblo”, demostrada por estadísticas que no son del todo ciertas o reales: niños en “estado de desnutrición”; seres humanos comiendo la basura y cualquier otro tipo de recurso: marchas de piqueteros, empleados, ahorristas, etc., etc.

¿Qué diferencia existe al respecto en las distintas escalas que componen nuestra sociedad?: Unos piden alimentos; otros créditos; unos lo hacen mal vestidos y sucios; en cambio otros de traje y perfumados; unos en marchas que generan violencia; otros en cambio aprovechan esa violencia para demostrar lo que se siente; en definitiva todos somos “Mendigos”.

En la etapa pos guerra había muchos recursos y se los despilfarró para comprar votos. Esto generó caos en la sociedad que fueron aplacados por gobiernos defectos.

En la más reciente etapa, se privatizó, se pidió créditos y no se pagaron los ya otorgados, con el mismo fin de la etapa de la pos guerra, comprar votos. Esto corrompió a la sociedad, a igual que en la década del 70′, en todo nivel, gubernamental, político, económico, eclesial, social, ya que el único fin que mueve es el beneficio material que engendra el poder, perdiendo de esta manera la esencia de la sociedad; para que se entienda, lo único que importa, según esta filosofía es el huevo de oro y no la gallina que lo pone. Los que tienen el huevo viven, el resto, incluyendo a la gallina muere.

La real y única solución a este grave problema es reducir al máximo posible la cantidad de habitantes del lago a través de la migración al amplio río donde existen infinitas posibilidades de sobrevivir, desarrollarse plena y eficazmente.

En términos sociales: “RECOLONIZAR”.

Reflexionemos

* Un niño pobre en una ciudad, trabaja, delinque y/o se prostituye y está más expuesto a crecer en un ambiente viciado. En una pequeña localidad un niño pobre, a pesar de su condición, sigue siendo niño y generalmente se desarrolla en un ambiente de familia y respeto desde y hacia los demás.

* ¿Quién en una villa de emergencia puede producir, al menos lo que consume, por más que quiera?

* Habiendo tanto territorio despoblado y extremadamente rico, subvencionado desde siempre, por su bajo costo impositivo, inmobiliario ¿Porqué no se lo promociona?

* El dicho popular: “La unión hace la fuerza”, se aplica indistintamente a buenos y malos, por eso cuando esta unión ahoga a los que desean construir, se torna necesario dividir y reagrupar separadamente a uno y a otros, ya que cuando se generaliza se comente el error de confundirlos.

* Si el principio del Gobierno Nacional es “Refundar”, el último censo nos demuestra otro principio fundamental la necesidad de “RECOLONIZAR”.

* Si tenemos una casa deshabitada, desordenada, ¿Por qué dejar que se siga destruyendo?, por que no la habitamos y con trabajo la empezamos a ordenar para que cuando contemos con los recursos la podamos, mejorar y embellecer.

Situación nacional en el contexto mundial

La situación actual que vivimos los habitantes de la Argentina desde la declaración oficial de la cesación de pago de la deuda externa; se puede comparar con la de un náufrago en una isla desierta, que cuenta con una elevada cantidad de dinero y lo único que le sirve para sobrevivir es su ingenio, voluntad y perseverancia.

La falta de esta clara y real situación alienta la infundada y cada vez más lejana esperanza de auxilio internacional, pilar donde se asienta la política nacional.

Quien maneja el mundo globalizado; Horst Köler, presidente del Fondo Monetario Internacional, es polaco por nacimiento y alemán por adopción y nació en 1.943, es hijo de sobrevivientes de una crisis mayor a la nuestra, la Pos Guerra.

En un país, cada vez más dividido, echándonos la culpa unos contra otros, cuando TODOS en mayor o menor medida contribuimos al hundimiento del barco. Es preciso unirnos codo a codo con un objetivo común; el futuro basado en los principios fundamentales que sobrepasan a los gobiernos de turno. Si nos disponemos TODOS a trabajar y poner en práctica esos principios, nuestro porvenir evolucionará lenta pero satisfactoriamente. Esto es lo único que aceptará el mundo, permitiendo restablecer paulatinamente la confianza en nosotros. Por eso, las autoridades internacionales afirman; con gran sabiduría: “El problema de los argentinos, lo tienen que solucionar los argentinos.”

Autor: Luis Ricardo Alonso. Aarón Castellanos 2307 – Esperanza – Santa Fe – Te: 03496 – 421432. Correo: lalonso@infovia.com.ar

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