Rimor: Una marca que se afianza en la región
La nueva estética impacta desde Ruta Provincial Nº 70. Pero además es un nombre que ya suena desde hace tiempo. La empresa Rimor, con sede en Esperanza, sucursal en San Jerónimo Norte y casa central en San Francisco, Córdoba, cumplió 9 años de vida el pasado 4 de diciembre de 2013 y se proyecta para celebrar una década de trabajo constante en la región.
Marca asociada ineludiblemente a la comercialización de fresas y herrajes en su más variado tipo, Rimor se ha convertido en un aliado de la industria de la madera, pero también del rubro abertura de aluminio, además de ser un auxiliar “de fierro” en el mundo de la construcción.
“Este año se cierra positivamente para nosotros. Tuvimos un crecimiento estimado en la empresa de un 30 por ciento, tendencia que se atribuye a la incorporación que hicimos de insumos en el rubro de carpintería de aluminio”, advierte a El Santafesino Gustavo Cañete, representante de la firma en Esperanza.
Esta realidad no es comparable con la situación de la casa central, que también ha experimentado un crecimiento sólido en casi cuatro décadas de existencia (hoy cumple 39 años), particularmente porque el mercado de aquella es todo el orden nacional, por ende, más complejo y diversificado. En cambio, Rimor Esperanza, tiene un radio de acción de 100 kilómetros a la redonda, y una línea que se proyecta al norte hasta Reconquista.
Cañete remarca que la utilización de aberturas de aluminio en la construcción es la tendencia del momento. Esta realidad, en detrimento de la madera, que de todos modos se mantiene, está vinculada a los costos pero también a la calidad que han adquirido las aberturas de aluminio. Efectivamente, en la ciudad hay más carpinterías en este rubro.
Las líneas de alta prestación llevan muchos accesorios que Rimor dispone, por eso se convierte en un aliado necesario de la construcción en la zona. Esta realidad se avizoró hacia fines de 2012, cuando desde la conducción de la empresa se observó que hacía falta abastecer de mejor manera ese mercado.
“Comenzamos a informarnos, a conocer los productos, a hablar con los clientes y luego con las fábricas de este tipo de accesorios. La realidad es que estamos trabajando muy bien en la venta de este segmento”, resaltó.
Los productos
En el plano de dificultades, Cañete reconoce que los problemas con las importaciones han perjudicado a la firma, dado que era una costumbre encontrar en su stock, las últimas tendencias mundiales en herrajes.
“El ingreso de mercadería desde el exterior es muy limitado. Entonces, no podemos proveer como uno quisiera. Hay productos que en Argentina no se producen en cantidad y calidad. Dudo que se pueda fabricar, no porque no haya mano de obra calificada, sino porque no se justifica en relación al volumen de ventas”, aclara.
A pesar de ello, Rimor mantiene un amplio stock en fresas, herramientas de corte, herrajes, accesorios e insumos, y máquinas para madera y aluminio. Se ha convertido en un referente en Esperanza y la región, con todo el apoyo de la trayectoria de la firma en provincia de Córdoba.
De cara a los 10 años que se cumplirán en 2014, Cañete señala que las expectativas “siempre son las mejores, tratando de promover acciones para que el sector se mantenga fortalecido, siempre mediante la provisión de todos los insumos. No sería una meta, es una obligación que tenemos de acompañar al sector de la industria maderera y afines”. Y agradeció a los clientes, proveedores y amigos que siguen confiando en Rimor.
Perspectiva
Gustavo Cañete apunta que la construcción ha mantenido un nivel interesante en Esperanza, no tanto como en San Francisco, donde el impacto del plan de gobierno nacional Procrear, ha disparado la construcción de viviendas. Es además, una ciudad con otra escala poblacional.