Testimonio de uno de los hijos dilectos de María Luisa
El Santafesino junto a Guillermo Cavallo, de María Luisa Crédito: El Santafesino
Historias
Redacción El Santafesino
15/04/2008
colonia jesuita El Ombú María Luisa

Testimonio de uno de los hijos dilectos de María Luisa

Cuando una población está por cumplir un siglo y cuarto de vida, muchos se preguntan como era la localidad años atrás. Por ello, nada mejor que recurrir a la memoria de un antiguo habitante de María Luisa como Guillermo Cavallo, quien dialogó con El Santafesino para reflejar algunas de sus vivencias.

Recordó que si bien María Luisa siempre fue un pueblo agropecuario, por la década del ‘30 comenzaron a funcionar los tambos que ordeñaban, sacaban la nata y crema para llevarla al ferrocarril y que llegue a alguna fábrica de Santa Fe. Luego, en octubre de 1932 se formó una cooperativa local.

También describió al pueblo como “muy católico” (su santo patrono es San José) y de mucha fe. De todos modos convive un grupo de evangelistas, pero la relación entre ambos es muy buena, con una excelente atención a los feligreses de parte de la parte sacerdotal, tanto del catolicismo como de los pastores.

Otra evocación de Guillermo fue la antigua plaza de María Luisa, que ocupaba cuatro manzanas. Tenía un ombú muy grande que servía como punto de referencia para la gente que se llegaba desde Esperanza u otros lugares y que cuando, Don Pedro Palacios formó la colonia tomó como eje al mismo ombú y trazó la plaza alrededor de este árbol. Además esa hierba gigante le dio nombre al pueblo que se denominaba pueblo Ombú o Colonia María Luisa, el nombre actual por ser una de las hijas del fundador (la otra se llamaba Felicia, a cuyo nombre también está la localidad homónima del departamento Las Colonias).

Colonia jesuita

Una de las cosas más significativas que contó Guillermo es que antes había en la zona una colonia jesuita, ubicada en la parte oeste del actual pueblo. Prueba de ello es que se encontró una medalla de San Ignacio, pero se dice que cuando los jesuitas debieron irse del país, cuando cargaron sus carretas para cruzar el río Salado, una de ellas fue arrastrada por la corriente y que estaba cargada con una buena cantidad de valores (se presupone de allí es la medalla). También, una vez arando parroquianos de la zona se encontraron con un túnel, que se supone proviene también de la misma colonización jesuítica.

Haciendo un pantallazo y comparando el pueblo de María Luisa de antes con el de hoy destacó que hay mucha diferencia. Recuerda que en su niñez había muy pocas casas, las cuadras no estaban demarcadas y los caminos eran diagonales que se cruzaban. Hoy el casco urbano tiene muy buena edificación y calles delineadas, pero también hay poca gente en el campo

Por último, Guillermo Cavallo aprovechó el diálogo con El Santafesino para rendirle un homenaje a todos los hombres y mujeres, cuyos nombres yacen escondidos

En muchos pueblos de la Argentina, pero que han sido protagonistas de la gesta colonizadora y transformación económica y social.

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