Un nuevo impulso al aporte privado en la investigación científica
El Presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET), Eduardo Charreau, lanzó el programa “Investigadores en empresas”, que procura aumentar la participación privada en el desarrollo científico argentino. En la presentación estuvieron presentes el Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, y el Secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Tulio Del Bono. Además, asistieron el Presidente de la Confederación General de la Industria, Edgardo Carocotche, el vicepresidente de asuntos tecnológicos del Conicet, Mario Latuada, el jefe de gabinete de la Secretaría de Industria, Comercio y Pyme, Federico Moccio, autoridades de la SeCyT y del Ministerio de Educación, y representantes de cámaras empresarias y empresarios.
En el comienzo de la ceremonia, Charreau expuso los fundamentos por los cuales el programa es “una importante contribución para el incremento de la inversión privada en el sector científico y tecnológico” y una estrategia imprescindible para el desarrollo de la Argentina frente a la competencia internacional.
“Para que la Argentina se integre a los países desarrollados, debería crecer de manera que su producto interno bruto se duplique cada 10 años. La incorporación de ciencia y tecnología a la actividad productiva es un requisito ineludible para ese gran salto. Los países industrializados exportan a la Argentina bienes con valores promedio casi 20 veces superiores a lo que nosotros exportamos. Sólo un país que hace uso de su conocimiento es capaz de ser competitivo a nivel internacional, pues sólo se puede hacer negocio con el conocimiento que es propio. Si a manera de hipótesis, asumimos la meta de que en 10 años la mitad de las exportaciones del país sean de alto contenido de conocimiento agregado, sería necesario incrementar el número de científicos por tres, con incorporación de un número significativo de ellos en empresas de base tecnológica”.
Por su parte, el Presidente de la Confederación General de Industria, Edgardo Caracotche, en representación del sector empresario, si manifestó en términos similares Charreau. “Si no cambiamos los paradigmas, no vamos a alcanzar el nivel de crecimiento y desarrollo que esperamos. El cambio para la Argentina es la incorporación de tecnología. Había quedado instalado en el país que la tecnología se compraba, no que se desarrollaba. Este es el cambio fundamental que estamos notando en las políticas que se están llevando adelante”.
Al final de la ceremonia, el Ministro Filmus retomó los discursos antes pronunciados y se explayó sobre los objetivos políticos del gobierno: “Lo que está cambiando son las necesidades concretas del estado, los científicos y los empresarios a partir de definir un nuevo modelo. Creo que en el tema de la cultura empresarial está la llave para que los discursos se transformen en realidad. Lo que estamos teniendo ahora, luego del discurso presidencial del 25 de mayo, es un modelo de crecimiento y de distribución distinto. Lo nuevo es que desde muchos sectores empresariales se está tomando conciencia de que sin una actitud diferente hacia la educación, la ciencia y la tecnología, tampoco se puede. Si sumamos la comunidad científica, el papel diferente desde el estado, y también una voluntad activa y diferente del sector privado, podemos hacer que el modelo cierre y hacer realidad un crecimiento basado en el conocimiento y la educación. Pocas veces vi tanta intención de las cámaras empresariales y las empresas en generar las condiciones para que la mejora en los recursos humanos y el avance en la investigación tecnológica dé lugar al crecimiento del país”.
“Investigadores en Empresa”, es un programa que consiste en autorizar a un investigador de carrera a llevar adelante su proyecto de investigación en una empresa de base tecnológica, por lo que queda incorporado por un período de 4 años luego del cual puede optar por continuar en la empresa o volver a una unidad del sistema científico y tecnológico. El sistema contempla que puedan participar de la propiedad de una empresa, fomentando así el desarrollo de incubadoras de empresas de base tecnológica. El salario en la empresa será el correspondiente a su categoría en el CONICET y una asignación por productividad proveniente del aporte empresario, que no puede ser inferior al 50 % erogado por el CONICET.
El objetivo último del programa es el de fortalecer la cooperación entre los institutos e investigadores y el sector empresario, contribuyendo en el mediano plazo a la mayor participación privada en la inversión del sector científico y tecnológico. En este sentido, es un complemento eficiente de los programas especiales elaborados por la SeCyT, en particular los incentivos del Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR). (Ver www.secyt.gov.ar)
En la ceremonia, estuvieron presentes además: el Dr. Pignotti, de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico (Fudetec); Biscaro, de la Cámara de Laboratorios Argentinos (CILFA); Massone, del Instituto Massone; Bianchi, de San Antonio Pride; Perduomo, de Repsol-YPF; Sfigelchifer, de la empresa PC Gen; Daelli, de Inmunotech; Bosch, de Funprecyt; Ricardo López, de Innovatec; Arturo Prinz, de la Fundación Sales; Linus Spatz, de Genosica; y representantes de la embajada norteamericana.