Un presupuesto condicionado
Un presupuesto condicionado
Economía
21/01/2004

Un presupuesto condicionado

Durante las primeras semanas de diciembre, el Poder Ejecutivo cumplió con el trámite de remitir a la Legislatura el proyecto de presupuesto provincial para el 2002. Refleja una ecuación equilibrada entre gastos y recursos, con una fuerte reducción del déficit, que fue estimado en 18 millones de pesos.

En general no prevé recortes sustanciales en áreas sensibles, excepto en Educación, que sufrirá un ajuste de 50 millones. De todos modos, el propio ministro de Hacienda, Juan C. Mercier, se encargó de aclarar que el tijeretazo abarca los fondos del Incentivo Docente, que dependen exclusivamente del gobierno nacional.

Salud no recibirá ni diez centavos más que este año, a pesar del incremento de demandas, y seguirá representando algo más del 9 por ciento del presupuesto global. El área social, a través de la Secretaría de Promoción Comunitaria, tendrá una partida adicional del orden de los ocho millones de pesos.

En rasgos generales, como se dijo, el presupuesto aparece equilibrado. Pero los elogios comienzan a menguar si se repara en los fuertes condicionantes que la “ley de leyes” impone para su efectiva ejecución: el cumplimiento de las deudas nacionales y dos desembolsos del Banco Mundial. Ambas premisas paracen sumamente difíciles de cumplir, aun cuando el texto de la ley ni siquiera ha recibido la aprobación de la Cámara de Diputados.

Los compromisos del gobierno central son millonarios y generados por los más variados conceptos, incluso, por el déficit previsional. Las cancelaciones parecen tornarse cada vez más improbables. Como muestra sólo basta reseñar los hechos de los últimos días. La provincia debía recibir el 11 de diciembre 70 millones de pesos prometidos por el Jefe de Gabinete, Crystian Colombo, como pago de parte de la deuda. Pero la semana cerró sin que la Nación remitiera “ni pesos, ni Lecop, ni bonos, ni zapallos”, según dijo el propio Mercier. El compromiso de los 70 se redujo entonces a la mitad y ahora se espera que al menos 35 millones de pesos en LECOP se acrediten a la provincia. El destino de los fondos habla de la urgencia con los que se los reclaman: pago de sueldos, jubilaciones y aguinaldos al personal público.

En lo que hace a la segunda premisa (desembolsos del Banco Mundial), las novedades de las últimas horas tampoco han beneficiado a la provincia. La crisis generada a nivel nacional y la negativa del FMI de ceder ayuda financiera al país repercutieron en la provincia y eso hace peligrar ahora las futuras partidas. La primera estaba prevista para marzo y la segunda para febrero, totalizando 180 millones de un préstamo de 330.

Más allá de la situación macro que condiciona el préstamo, vale decir que la provincia debe, además, hacer otros deberes para que el Banco Mundial efectivice. Entre ellos está salida a la calle de los pliegos para privatizar la EPE (el plazo impuesto es el 28 de febrero próximo); la sanción de la Ley de Administración y Control que no fue aprobada por el Senado ni enviada a Extraordinarias; la convalidación legislatura del presupuesto 2002, cuyo tratamiento parlamentario se acelera por estas horas, además de otras mejoras vinculadas eon salud y educación.

Así dadas las cosas, todo parece indicar que el único atajo que se verá obligado a tomar el gobierno para hacer cumplir los números es echar mano a un artículo de la Ley de Emergencia. El mismo establece la posibilidad de hacer ajustes o “reasignación de partidas” en “todos los Poderes del Estado, sus Organismos Descentralizados y Autárquicos con Participación Estatal Mayoritaria”.

En este contexto, nadie se atreve a garantizar que dicho ajuste no llegue a afectar esta vez la masa salarial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *