Un recorrido por los templos más antiguos de Santa Fe
Un recorrido por los templos más antiguos de Santa Fe Crédito: El Santafesino
La Región
Redacción El Santafesino
15 de septiembre de 2011
básquet Inmaculada Concepción Pasión de Jesús Vía Crucis

Un recorrido por los templos más antiguos de Santa Fe

El recorrido que realizan el Viernes Santo muchos Católicos a “las siete Iglesias” es una tradición romana que con el transcurso del tiempo se extendió a diversos países. Para la Iglesia se trata de una peregrinación en recuerdo de cuando Jesús fue llevado de un lado a otro, en el momento de ser enjuiciado y con esto da inicio su Pasión. La visita de las “siete Iglesias”, tiene un desarrollo semejante al Vía Crucis, ya que tiene siete estaciones y en las que se lee la Escritura, y se reza y medita sobre la Pasión del Señor.

La recomendación de la Iglesia es que en este caminar se medite y se viva la Pasión de Jesús y la forma en que se llevó a cabo el misterio de nuestra salvación.

El circuito de las iglesias más antiguas de Santa Fe

El municipio santafesino ha conjugado la creencia religiosa con una propuesta de índole turística, para lo que recomienda visitar el circuito comprendido por las siete iglesias que se destacan por su historia o por su trayectoria local.

Encontramos que cinco de ellas están ubicadas en la parte sur de la ciudad, estos casos son de los más antiguos, siendo testimonios históricos, culturales y arquitectónicos del área fundacional. En tanto que la Basílica del Carmen está en la peatonal santafesina, mientras que la de Guadalupe se encuentra en el noreste.

Catedral Metropolitana Iglesia Matriz de “Todos los Santos”

La Catedral Metropolitana está construida sobre la antigua Iglesia Matriz de Santa Fe, fundada por Juan de Garay como parroquia de españoles bajo la advocación de todos los santos. El Templo original que comenzó a construirse en 1661, enseguida del traslado de la ciudad, era una “pequeña capillita provisoria y muy pobre para la administración de los sacramentos y dar sepultura a los españoles”. En la remodelación de 1749-1752, se la dotó de las 3 naves con que cuenta actualmente y en 1833 se iniciaron las obras de la remodelación definitiva sobre proyecto del ingeniero italiano Carlo Zucchi. Fue erigida en Catedral provisoria el 15 de febrero de 1897 y sede del trono del obispo Diocesano a partir del 6 de enero de 1898.

Las paredes de la Iglesia miden un metro y medio de ancho. Están hechas de adobe prensado, encofrado en cercos de zunchos, que le dan una resistencia inusitada y una dureza granítica. La edificación consta de tres naves con dos puertas de ingreso: una, la principal, da a la Plaza de Mayo y la otra, lateral, mirando hacia el oeste sobre calle San Jerónimo. El frente posee arcos de medio punto. Remata el frontispicio triangular o tímpano, una original veleta en forma de gallito. Las cúpulas de los dos campanarios están revestidas de mayólicas francesas, decoradas en los típicos colores: azul sobre blanco, que en nada condicen con el resto de la arquitectura; ambas están rematadas por cruces de hierro forjado. Fue declarada Monumento Histórico Nacional por Decreto Nº 112.765 del 4 de febrero de 1942.

Santuario Jesuita Nuestra Señora de los Milagros

La primitiva fachada aún conserva una placa indicando el año de su origen: 1660. La construcción original completada en 1700 contaba con una torre en su lado Norte, que se derrumbó en 1714. En el nivel inferior y a manera de cripta se encuentra el cementerio, ocupando en el subsuelo una parte de la nave lateral Norte.

La torre actual terminada en 1755 remata en un campanario coronado por una espadaña cuadrangular con pilares en las esquinas. El interior del templo contaba con una nave de planta rectangular y cruz latina, conservando aun los primitivos muros de tapia, piedra del Río Paraná y ladrillos de adobe, con espesores de más de 2 metros en algunos casos, techado a dos aguas con cubierta de tejas. A principios del siglo pasado se le agregaron naves laterales, por el lado Norte ocupando el antiguo cementerio y por el flanco Sur en parte del actual Patio de los Naranjos. El retablo, hecho en la antigua reducción de Loreto -al igual que el púlpito- aloja en su centro el milagroso cuadro de la Virgen de los Milagros pintado en el año l634, del que 3 años más tarde comenzó a emanar un líquido acuoso sin que pudiera justificarse semejante fenómeno. El hecho fue considerado milagroso siendo certificado por actas notariales.

Esta iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional en el año 1942.

Iglesia de San Francisco y Convento de Santa Ana

Data del año 1680, siendo uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de tradición litoral. Tiene largas galerías flanqueadas por columnas de gruesas maderas con ménsula tallada y resistentes muros. Sus paredes tienen más de 1 metro de espesor y el artesonado del techo es una verdadera obra de arte, trabajado a mano por indios nativos en maderas duras y cedro paraguayo, sin haber utilizado clavos y con ensambladuras y espigas de madera.

Encierra una valiosa colección de obras artísticas e históricas, piezas de arte religioso, retratos e importantes documentos. Entre las imágenes que posee el templo está la del Nazareno donada a los franciscanos en 1653 por la reina de España y otra de la Inmaculada Concepción donada en 1642 por la hija de Juan de Garay. El museo de San Francisco está integrado al complejo del Convento de Santa Ana e Iglesia de San Francisco, ambos edificios reliquias históricas. En la iglesia descansan los restos del Brigadier Gral. Don Estanislao López. En la Sala de los Constituyentes, en el museo, se encuentran las figuras hechas en cera, en tamaño natural, de los constituyentes de la Constitución Nacional firmada en Santa Fe en 1853.

Iglesia del Santísimo Rosario y Convento de Santo Domingo

Sus orígenes no han podido ser determinados con exactitud. Existen algunas referencias a partir del año 1660, si bien la reedificación del templo se efectúa a partir del siglo XVI, este templo fue edificado 9 veces, siendo la última y definitiva en 1890. En 1785, amenazado de ruina, se impone su reparación que se inicia en 1805, con futuras ampliaciones y modificaciones. La nave tiene 75 mts. de largo por 12 de ancho y los cruceros transversales son de 9 mts. por 5 mts. La planta del templo tiene forma de cruz latina y ostenta dos elegantísimas torres, la cúpula se eleva a 50 mts., el interior es de estilo jónico y el frente románico-jónico. Las celdas del Convento albergaron al Gral. Manuel Belgrano en 1810, camino al Paraguay.

Basílica Nuestra Señora del Carmen

Muestra el papel que jugó la inmigración italiana en el enriquecimiento del campo plástico durante las primeras décadas del siglo XIX. La iniciativa de su construcción correspondió al presbítero Luis Doldán, que se desempeñaba como capellán de la Merced. Esta circunstancia hizo que concibiera la idea de erigir un templo en el norte de la ciudad. En 1865 se colocó y bendijo la piedra fundamental. Durante seis años se trabajó con intensidad, paralizándose la obra con la muerte de su impulsor, en 1871. Se produjo un intervalo hasta 1887, en que se reanudó la labor. El templo se bendijo dos años después, a pesar del derrumbe de la bóveda. Hasta allí existía una estructura desnuda. Los italianos vendrían a vestirla. El principal de ellos fue Juan Cingolani quien actuó durante años como restaurador en el Vaticano. En 1916 hizo los formidables murales de la iglesia del Carmen.

Basílica Nuestra Señora de Guadalupe

Sus orígenes nacen del enclave del Capitán Don Juan González de Setúbal en tierras distantes en aquel entonces una legua al norte del casco urbano. En ese lugar, en campos de su propiedad, erigió un oratorio consagrándolo a la Virgen de las Mercedes, alrededor del año 1759. Aproximadamente en 1770 el Padre Miguel Sánchez encuentra una estampa de la Virgen de Guadalupe de México, quien se apareciera allí frente al indio Diego, y decide llevarla al oratorio de los González Setúbal. Es así que desde ese momento cunde la veneración a la Virgen en toda la comarca y poblados vecinos. Al morir Don González Setúbal, su viuda llama a Francisco Javier de la Rosa, el “ermitaño”, hombre solitario y piadoso para que se hiciera cargo del oratorio. Era el año 1799 y Javier lo reconstruye completamente. Él mismo fabrica lo que no puede conseguir: ladrillos, baldosas, tejas, campanas, altar. Y el sitio comenzó a llamarse Guadalupe.

Iglesia Sagrado Corazón de Jesús

La construcción del templo data de 1897. En ella se destaca la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, del Niño Jesús (Siglo XVII) y de la Virgen de la Medalla Milagrosa. Cuenta también con un órgano italiano de 1500 tubos y el primer cuadro de Jesús Misericordioso que hubo en Santa Fe. Aquí se benera a San Expedito.

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