Un robo a los productores
Fuente: El Cronista Regional

Un robo a los productores

Ya se han olvidado todas las promesas de apoyo al sector más productivo del país. Nuestros representantes en el gobierno una vez más nos decepcionan. La pregunta que es necesario formularse es cómo salimos de esta terrible recesión implementando medidas recesivas. El déficit público, no puede cubrirse con el esfuerzo y el riesgo del productor, debe sanearse a sí mismo con reformas que prometen y nunca llegan (eliminación de ñoquis, de jubilaciones de privilegio, de sueldos incoherentes, de secretarías, de asesores, de pago de favores, de coimas, etc, etc, etc). Tan sólo eliminando algunas de éstas cosas tendríamos el problema social solucionado. Sin embargo se sigue optando por el camino cuyo único resultado es el exterminio del sector productivo.

Por otro lado, y como si esto fuera poco, Estados Unidos conjuntamente con los países de la Unión Europea subsidian otorgando a sus productores abultadas cifras, generando precios artificialmente inferiores y distorsivos de los que debieran reflejarse en un mercado de libre competencia.

Si además tenemos en cuenta que por primera vez en la historia la producción sojera conjunta argentino-brasilera supera al país del norte, con lo que eso significa en el mercado, podríamos plantearnos quién verdaderamente está tomando la decisión sobre nuestro agro: ¿son nuestros gobernantes por su propia incapacidad o son los organismos financieros internacionales (EEUU y cía.) que nos extorsionan para prestarnos dinero?; aún más ¿vale la pena lograr este tipo de ayuda a costa de eliminar la rentabilidad del único sector capaz de cumplir los compromisos con el exterior?. Todas las respuestas a éstos cuestionamientos indican que otra vez vamos, o mejor dicho nos llevan, por el camino equivocado.

Mientras tanto, el agro argentino ya está obligado para la próxima campaña a invertir menos, para obviamente producir menos. En un país con dirigentes acostumbrados a repartir pescado en lugar de enseñar a pescar, lo que nos preocupa es qué pasará cuando no quede nada para repartir.

Por Javier Lodigiani-Martillero Público Nacional. Mat. 820. Perito Recibidor en Cereales, Legumbres y Oleaginosos. Mat. 18602.

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