Un siglo de trabajo con fraguas, sierras y martillos
Herrería de Don Emilio Raffaghelli Crédito: Gentileza
Historias
Redacción El Santafesino
23/08/2008
Arroyo Aguiar familia Raffaghelli fraguas

Un siglo de trabajo con fraguas, sierras y martillos

Corría el año 1908 cuando Don Emilio Raffaghelli abandonó la zona de Los Bretes (Campo Andino) y aprovechando el impulso que le dio el tendido de las líneas ferroviarias a todo la región, se instaló en Arroyo Aguiar donde armó un taller de carpintería y herrería, que con el correr de los años se fue asentando y creciendo. Fue pionera en la localidad.

Su fuerte por aquellos tiempos fue la fabricación de carruajes (carros y sulkys) en forma artesanal, abarcando la confección de todos sus accesorios y elementos como bujes, ruedas y tren delantero, entre otras cosas, donde estos medios de locomoción de otrora salían ya fileteados y pintados, para lo cual también contaba con un taller de pintura. Como complemento se amplió a la herrería y luego a su tarea se sumaron los hijos de Don Emilio: Ángel, José y Juan.

Dentro de las tareas específicas de herrería, se hacían verjas totalmente “a mano”, dado que en esos tiempos no se contaba con la tecnología actual. Los trabajos tenían como clientes a personas de Arroyo Aguiar, San Pedro, Campo Andino, Laguna Paiva, Monte Vera y Candioti, entre otros lugares, en los cuales se fue cimentando su fama y expandiendo. El apogeo fue en la década de 1930, donde el trabajo era creciente. La carpintería quedó a cargo de José.

Una anécdota que habla por si sola de la importancia que tuvo este taller por aquellos años fue la balanza que se instaló al frente del mismo, que fue la única en toda la zona que servía para pesar madera, producto de la amplia explotación forestal que había. En lo que respecta a herrería, también se trabajó (y aún se lo sigue haciendo en la actualidad) en la marca de ganado.

Ahora Miguel Ángel Raffaghelli (casado con Rosaura Clebot) tiene a su cargo la carpintería y Aldo Tessolin (esposo de Vilma Raffaghelli) se ocupa de la herrería, manteniendo viva esta tradición que inició Don Emilio y que ya lleva un siglo ininterrumpido de actividad. Un ejemplo de trabajo y dedicación digno de destacar. Aún mantienen elementos de trabajo originales como la fragua, yunque, tornos, compresores y máquinas para doblar llantas; como así también algunos documentos de los primeros años de actividad.

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