Una polvareda obnubila a la senadora Roxana Latorre
Misión comercial a pleno Crédito: El Cronista Regional

Una polvareda obnubila a la senadora Roxana Latorre

“A mí me parece que el gobernador designa los jueces comunales en el marco del derecho y en el marco de sus atribuciones, de acuerdo con lo que señala la ley. Todos los gobernadores lo han hecho. Aquí se ha levantado una polvareda muy grande. Esto tiene mucho más indicio de operación política apoyada en algunos medios de prensa, que la importancia en sí misma”.

De este modo, la actual y reelecta senadora Roxana Latorre, cuya hija -María Sol Castagnino- fuera nombrada jueza comunal de Alvear, se refirió al ser consultada por El Cronista Regional acerca de los nombramientos en juzgados comunales de la provincia de Santa Fe.

El desparpajo es total. Por supuesto que Reutemann adoptó esas decisiones en el marco de la ley, amén de las falencias de la misma, y en el marco de sus atribuciones. Sin embargo, al firmar los nombramientos -que incluyen en los cargos de jueces de paz a sus amigos y allegados políticos-, la senadora Latorre, ¿esperaba que nadie se entere? La “polvareda” a la que se refiere surge a partir de un accionar político que remite a un escándalo.

Por otra parte, los decretos firmados por el primer mandatario existen, por lo tanto, no podría haber ninguna “operación política” con apoyo de algunos medios de prensa como sugiere Latorre cuando el acto público es tan evidente. Este medio se limitó a publicar una información surgida a partir de la respuesta a un pedido de informes que envió un legislador al Poder Ejecutivo.

Asimismo, la senadora contradijo al propio presidente de la Corte Suprema de Justicia provincial, Rafael Gutiérrez, quien había adelantado a este medio que los titulares de Juzgados Comunales tienen sueldos superiores a los dos mil pesos. “Tampoco el juez de paz percibe la suma que se estuvo diciendo. El juez de paz gana alrededor de 800 pesos por mes, se ocupa de causas menores, y para quienes llevan adelante la tarea concienzudamente, entiendo que es una tarea de mucha responsabilidad porque ahorra pasos previos de la justicia, y además el juez de paz lleva todo lo que le va indicando el juez de instrucción o la justicia de la provincia, pero de ninguna manera tiene autonomía en sus resoluciones”.

“De manera tal -agregó Latorre- me parece que se ha hecho una gran polvareda… un hombre con el caudal político y con el caudal de votos como el que tiene Carlos Reutemann, que lo esté cuestionando por los nombramientos de jueces de paz, sinceramente me llama la atención”.

Lo que ya no llama la atención es el grado de ultraje que los funcionarios hacen de la función pública, como si obtener un gran apoyo de la ciudadanía daría vía libre a un gobernador para hacer y deshacer según le parezca. El caudal de votos al que se refiere Latorre, eleva la responsabilidad de un funcionario público que debe responder como tal a la ciudadanía.

Finalmente, sobre la reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial Nº 10.160, la fiel seguidora de Reutemann dijo que “es algo que tienen que ver los especialistas. Yo leí atentamente las declaraciones del ministro de Gobierno (N. del E.: Notas relacionadas) y él defiende este sistema porque entiende que los jueces comunales motorizan causas menores pero sinceramente creo que es una discusión que tendrá que darse en los próximos años y de cara a lo que es el Parlamento y la Constitución Provincial”.

Para información de la legisladora, la discusión se viene dando desde hace tiempo, pero sin voluntad política ni desde el ejecutivo ni desde el oficialismo en la legislatura provincial para aprobar los proyectos presentados con el fin de hacer más justa la normativa vigente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *