Ventajas del reciclado hogareño de residuos orgánicos
Reciclado hogareño de residuos orgánicos Crédito: Prensa Instituto Nacional de Tecnología Industrial
Ecología
Redacción El Santafesino
7 de noviembre de 2014
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Ventajas del reciclado hogareño de residuos orgánicos

Por primera vez en Argentina se realizó una exhaustiva comparación ambiental entre un modelo de gestión municipal de los residuos, con participación de los vecinos en el reciclando, y otro con enterramiento sanitario directo. Para dicho trabajo se analizaron decenas de variables durante 12 meses, cuyos datos luego se procesaron en un software avalado a nivel internacional para estudiar los resultados según el impacto sobre el ambiente.

Los datos se basaron en un caso de estudio único en el país, realizado en la comuna cordobesa de Villa La Serranita, donde se fomentó en los habitantes la práctica del compostaje domiciliario incluyendo la construcción de sus propias composteras. Un grupo de vecinos adoptó la iniciativa y luego fueron monitoreados por el INTI durante un año.

Las principales ventajas detectadas en la gestión municipal y vecinal del reciclado fueron la reducción de residuos en la vía pública. El reciclado hogareño posibilita disminuir la cantidad de combustibles fósiles que se utiliza en las tareas de recolección y, de esta manera, se evitan las emisiones de gases de efecto invernadero que genera su combustión. También permite reducir las emisiones atmosféricas en el predio del enterramiento, por el menor volumen de orgánicos dispuestos.

Además de lograrse un alivio en la gestión del municipio, son relevantes las ventajas de producir abono orgánico (compost) en lugar de extraerlo de zonas ambientalmente delicadas, como orillas de ríos o bañados, o de la superficie de suelos ricos en humus, por ejemplo. Esto es así ya que dichas fuentes no son renovables en las escalas de extracción que ha hecho el ser humano en las últimas décadas y su disponibilidad está en fuerte crisis, cada vez provienen de zonas más lejanas y son más costosas.

Al analizar un modelo de gestión que incluya el compostaje hogareño, habitualmente es difícil encontrar datos probados acerca de la cantidad de residuos que dejan de sacarse a la calle, cuánto abono se produce, si es útil e inocuo, cuántos hogares compostando resultan significativos, etc; pero el caso de comuna La Serranita, monitoreado en variables de todo tipo (incluso de laboratorio), abrió la posibilidad de utilizar esos datos para un estudio ambiental comparativo, muy necesario actualmente, ya que los municipios deben regularmente tomar decisiones sobre su modelo de gestión de residuos.

Para efectuar la comparación se plantearon dos modelos: uno vertiendo todos los residuos en el lugar de enterramiento, y otro ubicando composteras en domicilios. Las composteras son recipientes simples, donde los habitantes del hogar depositan sus residuos de cocina y jardín, obteniendo luego un abono muy útil como mejorador de suelos. La información referida al modelo de enterramiento sanitario fue tomada de un estudio previo del INTI (Nieto & Passadore, 2012), sobre el vertedero de la ciudad de Córdoba.

Luego del proceso de ordenamiento y tabulación, los datos fueron cotejados utilizando la metodología de Análisis de Ciclo de Vida de producto. Para ello, se analizaron los impactos relacionados con calentamiento global, destrucción de la capa de ozono, uso de recursos no renovables minerales y de combustibles fósiles y degradación de suelos.

Para todas las categorías analizadas, el compostaje domiciliario presentó mejor desempeño que el enterramiento sanitario, siempre mostrando reducción de impactos.

A nivel hogareño, las ventajas son contundentes. Un vecino que composta 110 kg residuos por año (cantidad promedio de una persona), evita producir 120 kg de CO2eq, el equivalente al recorrido de 600 km de un auto naftero. También ahorra un consumo equivalente a 1,2 litros de petróleo crudo -energía fósil-, y evita la degradación de medio m2 de suelo tipo bosque si el compost obtenido se utilizara para reemplazar la compra de mantillo comercial.

A nivel de la gestión integral de residuos sólidos urbanos (GIRSU) del municipio, a medida que se incrementa la cantidad de vecinos compostando, disminuye el impacto ambiental global de la gestión de residuos del municipio; desde un 2% con el 16% de los hogares compostando, hasta un 40% si se involucrara al 55% de los vecinos.

El trabajo estuvo a cargo de Guillermo Garrido y Leticia Tuninenti, de la Unidad Técnica de Química y Ambiente de INTI-Córdoba, referentes en la aplicación estatal argentina de la herramienta Análisis de Ciclo de Vida, apta para analizar impactos al revisar los procesos previos y posteriores de cada actividad y su relación con los ecosistemas locales y con impactos de alcance global como el efecto invernadero.

Los datos obtenidos se suman documentalmente a lo realizado a nivel mundial, donde Estados Unidos y la Unión Europea han estudiado el tema y recomiendan programas que incluyen el compostado hogareño. Las experiencias relevadas parecen indicar que estas prácticas son más posibles en municipios pequeños y medianos, decreciendo su alcance en grandes ciudades.

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