Viaje al mundo de las carencias
Joven suiza en Argentina Crédito: El Santafesino
La Cuenca Santafesina
Redacción El Santafesino
19/05/2015
barrios carenciados Casa Betania Humboldt Sankt Nicklaus

Viaje al mundo de las carencias

El hermanamiento entre la localidad de Humboldt y el pequeño poblado suizo de Sankt Nicklaus, fue la conexión que le permitió a Cornelia Pollinger venir desde su Suiza natal a pasar dos meses en Argentina.

De la mano del Padre Bernardo Blanchoud y de la presidenta comunal de su localidad de origen, Gabrielle Fux, Cornelia pudo acercarse a una realidad muy diferente de la que conoce en su país natal.

Relata la joven a La Cuenca Santafesina que al concluir sus estudios secundarios y, antes de comenzar a estudiar magisterio, decidió “salir de mi país por el período de un año para conocer otras realidades y hacer una linda experiencia mediante un trabajo de voluntaria”. Fue así que primero estuvo cinco meses en Lima, Perú, trabajando como colaboradora en un jardín de infantes. Las limitantes del idioma hicieron que fuera difícil el comienzo pero pronto se adaptó a la cotidianidad limeña.

Durante su estadía en Santa Fe, en Casa Betania, Cornelia asiste todas las tardes al barrio Santa Rosa de Lima a una casa familia de la comunidad Juan Pablo Segundo donde se brinda contención a los niños. Además, los sábados colabora en la catequesis y asiste a la Casita de los Chicos donde se dictan talleres como ser computación, se da apoyo escolar, se practican deportes, etc. Esta entidad pertenece a las Hermanas de la Providencia quienes viven en el mismo barrio.

“Santa Fe me ha tratado muy bien, me llama la atención la diferencia que hay entre el centro que es similar al de Europa y la pobreza que hay en algunos barrios” nos cuenta Cornelia, a lo que agrega “yo estuve muy sorprendida al inicio porque el contraste es muy fuerte entre el centro y un barrio tan carenciado como es Santa Rosa de Lima”.

Asimismo, la joven suiza destaca la cordialidad que encontró en los santafesinos, entre ellos un grupo de jóvenes ex alumnos del colegio Inmaculada, pertenenciente al Grupo San Francisco Javier, con el que fue a misionar a Alto Verde durante el fin de semana de Pascua.

“Todo el año fue una experiencia muy buena que me ayuda mucho a vivir una realidad muy diferente a la nuestra porque en Suiza hablamos que hay en el mundo gente que vive en la pobreza, que no siempre puede acceder a un buen servicio de salud o de asitencia social, pero solamente escuchamos hablar del tema porque no lo vemos. Conocerlo en persona me ayudó mucho para abrir los ojos y ver que hay otro mundo muy diferente al mío”, reseña Cornelia al momento de hacer una evaluación de lo que significaron estos últimos siete meses fuera de su hogar.

Proveniente de una familia numerosa -Cornelia es la del medio de cinco hermanos- y de convicciones católicas, ha sido la primera que ha viajado al extranjero. Una experiencia que le dejará huellas en su desarrollo como persona.

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