Crónica de un conflicto gremial
Fuente: Gentileza Maximiliano Mc Donnel
La Región
Redacción
21/01/2004
Martino municipales reclamo San Cristóbal

Crónica de un conflicto gremial

En este contexto de desentendimientos, se reiteraron las tomas simbólicas de la municipalidad como medida de protesta de los trabajadores y los fuegos cruzados entre el secretario general del gremio, Juan Manuel Ocampo, y el actual intendente. La postura oficial de no hacer lugar al pedido del sindicato se mantiene firme, sin margen alguno de negociación. Los diálogos mantenidos entre ambas partes se fueron cerrando y desembocaron en un profundo silencio. El plan de lucha de los trabajadores continúa y la presencia de otros temas locales ha echado sombras sobre el conflicto, que quedó sin resolución. Es que a días de las elecciones, la opinión pública ha desviado toda su atención en la dinámica del escenario preelectoral. No obstante, es menester recapitular sobre uno de los temas más importantes del mes.

Si bien el reclamo gremial comenzó en febrero pasado, tomó mayor fuerza hace algunas semanas, razón por la cual numerosas versiones tildaron de “maniobra política” la protesta. Desde el gremio se ha acusado públicamente a la actual administración municipal de falta de comunicación y de mantener una postura intransigente, lo que imposibilitó el diálogo. La palanca de presión sindical se ejecutó al manifestar públicamente que en el municipio se perdieron más de 400 mil pesos de recursos en concepto de impuestos a patentes atrasadas, monto que se recuperó por no haber intimado en tiempo y forma a los contribuyentes morosos. En diálogo con El Cronista Regional, el intendente Edgardo Martino sostuvo que “el ingreso por este tributo se destina a varios gastos y de ninguna manera puede derivarse únicamente a sueldos”.

En otro orden, Martino aseguró que “estamos pagando legalmente lo que corresponde por paritaria. Nos encontramos al día con sueldos y aguinaldos. Vale recordar que tenemos 134 empleados municipales de planta permanente (personal que está encuadrado en la ley orgánica de municipalidades), una cifra importante si la tomamos en comparación con otros municipios mayores, y se hace muy difícil llevar las cuentas en regla y al día con un presupuesto ajustado. Me siento en una situación incómoda porque sé de las necesidades de los trabajadores, pero también es verdadera la falta de recursos. Porque no solamente la municipalidad tiene que pagar salarios sino que además debe prestar un servicio público que implica un alto costo”.

Posteriormente, afirmó que “no va ha haber cambios. La posición de mi parte ya está tomada. Sería irrespetuoso si prometiera algo que no pueda cumplir, puesto que comprometería recursos del municipio que no existen, además de que esto pudiera tomarse como una maniobra proselitista”.

Así las cosas, y en el medio de una tediosa movida preelectoral, el conflicto parece haberse cerrado definitivamente sin haber llegado a buen puerto.

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