Emergencia en seguridad
Fuente:
Editorial
Redacción El Santafesino
12/11/2012
Caso Tognoli fuerzas policiales marginalidad social narcotráfico

Emergencia en seguridad

La Legislatura santafesina aprobó la Ley de Emergencia en Seguridad. Según los argumentos de los legisladores, con la intención de aportar una norma que sirva “para atravesar la extremadamente delicada situación que vive la Provincia en estos días donde las autoridades han reconocido que existen varios Jefes investigados por enriquecimiento ilícito, hablan de cajas negras y admiten un desgobierno hacia las fuerzas policiales”.

Más allá de estas aseveraciones, propias de ser analizadas en un contexto más amplio que se remonte a las anteriores gestiones de gobierno, es evidente que el Caso Tognoli puso al desnudo una realidad compleja que asocia flagelos sociales como las adicciones, la corrupción, el delito y la marginalidad social. También es justo señalar que la inseguridad en la provincia de Santa Fe, particularmente en las ciudades, no llegó con la renuncia del ahora ex Jefe de la Policía.

Solamente con hacer un seguimiento periodístico, cualquier ciudadano se puede dar cuenta que la inseguridad no es una sensación sino una realidad palpable. En la ciudad de Santa Fe, los ejemplos son contundentes: asaltos a comerciantes seguidos de muerte, delitos contra la propiedad con víctimas privadas de su libertad, atracos en la vía pública a toda hora y en cualquier punto de la ciudad, la aparición de los “motochorros”…

La Ley de Emergencia votada pretende, entre otras cosas, la implementación de programas de contención social, para los individuos y sus familias. Propone agilizar la recepción y resolución de denuncias de delitos civiles, conflictos entre vecinos o familiares a través de juzgados comunales y registro civil. Pretende además la depuración de agentes policiales sospechados e investigados ya sea en sede administrativa o judicial, englobando a todos los que han cometido faltas como supuesto enriquecimiento injustificado.

Otros aspectos que incluye la norma es la adquisición de equipamiento para la policía científica, la compra de tecnología GPS, scanner móviles para detección de drogas peligrosas, insumos, maquinarias y todo otro elemento que haga al buen desempeño de la tarea. Facilita la incorporación de efectivos policiales capacitados intensivamente en un semestre, reparación de comisarías y móviles policiales, todo en un marco de ampliación de la disponibilidad de fondos para eficientizar la prestación del servicio, elevando el tope para la compra directa y el concurso de precios. Un excelente complemento sería que el Ejecutivo brinde lineamientos más claros de un Plan de Seguridad.

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