Hacer periodismo
Hacer periodismo
Editorial
Redacción El Santafesino
09/06/2011
Día del periodista formación académica libertad de expresión

Hacer periodismo

Extendida es la frase “hacemos periodismo” cuando quienes ocupan un espacio donde se practique este oficio, pretenden justificar o discimular cuestiones ajenas a la actividad, o bien, incurrir en una actitud con cierto grado de soberbia. La autoreferencia aparece absurda, como si en el caso de un médico se dijera “hace medicina”. Qué otra cosa puede hacer sino eso.

Un “pecado capital” de esta actividad que muchos abrazamos con pasión y vocación, es su falta de colegiatura, realidad que no limita la práctica del periodismo y permite que cualquiera se sirva de esta noble práctica, inofensiva en apariencia, para hacer negocios u ocupar un espacio de poder con fines espurios. Se trata de un debate que no nos damos los periodistas, por temor a marginar a quienes bien ejercen el periodismo sin una formación académica.

La revolución mediática del Siglo XXI, con la omnipresencia de los medios masivos de comunicación en todo el mundo, en nuestra vida cotidiana, los avances tecnológicos para conectarse de las maneras más diversas y la evidente influencia de ambos factores en nuestras conductas como ciudadanos, como consumidores, etc, dan argumentos suficientes para sostener la necesidad de una mayor formación no sólo estrictamente académica y científica de los periodistas, sino particularmente cultural.

Son demasiado importantes los espacios que se ocupan tanto en el medio de comunicación más poderoso de un país como en aquel de la localidad más remota del territorio, como para que la formación de la opinión pública quede en manos del mejor postor. Aceptando que la formación profesional no evita por sí misma cualquier tipo de práctica reñida con la ética, al menos el paso por la universidad garantiza un mínimo de exigencia para aquellos que asuman el rol de mediadores entre la realidad y el público receptor en cualquiera de sus formatos.

Respecto de la calidad del periodismo, indudablemente su garantía no depende sólo de un título universitario, máxime en una labor que requiere más que muchas de oficio y ejercicio en el llano. La vocación y el oficio no son patrimonio únicamente del periodismo, por lo tanto, como condición, ambos elementos, no pueden ser excluyentes o habilitantes para llevar adelante esta actividad. En otras palabras, se necesitan conocimientos además de vocación y oficio, como la mayoría de las profesiones.

Nadie duda sin embargo, que muchas personas puedan ser parte de un medio de comunicación sin formación académica, puesto que la riqueza de este ejercicio en cualquiera de sus formas, requiere de personas con valores y saberes que no siempre se obtienen en un claustro universitario. Pero sí deben disponer de otras herramientas quienes conducen un medio o están en un lugar preponderante, puesto que una palabra -en nombre de la libertad de expresión- puede ser un “bisturí invisible” que provoque una herida en el cuerpo social o en el espíritu de una persona.

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